Joshiah

6 de Noviembre de 2011

Bueno, realmente es un placer ser invitados nuevamente a vuestro nivel vibratorio. Y nos gustaría expresar nuestros saludos a cada uno de vosotros, así como nuestra gratitud por ofrecer esta oportunidad de interactuar con todos y cada uno de vosotros.

Y una vez más, antes de comenzar, sugeriríamos que existe para cada uno de vosotros la oportunidad de participar en lo que denominamos una comunicación silenciosa o interacción telepática, en ese intercambio de información con otras entidades que estarían con nosotros esta tarde o, de hecho, con aquella porción que os gusta llamar vuestro yo superior o esa chispa de conciencia que sois.

Como siempre, descubriréis, como resultado de la energía que habéis creado, que os resulta bastante fácil alterar vuestra conciencia y entrar en un estado semejante a la meditación, participando en esa comunicación silenciosa. Solo tenéis que cerrar los ojos y expresar vuestra intención. Y una vez más, esa oportunidad ciertamente existe, y os animaríamos a involucraros en ese tipo de interacción, pero como siempre, por supuesto, esa elección es vuestra, absolutamente.

Ahora bien, hemos sugerido continuamente desde la primera interacción que hemos tenido durante este período encarnacional en particular, e incluso en otras llamadas encarnaciones pasadas en las que habéis participado, que existen tres elementos dentro de vuestra realidad que no podéis alterar. Son, en efecto, la base de toda esta experiencia que tenéis en este tipo de nivel vibratorio.

El primero es que vosotros sois todo lo que existe. Sois, por falta de una mejor terminología o explicación, el dios que buscáis. Sois uno. Y, sin embargo, sois separados. Sois todo lo que existe y, sin embargo, no sois nada. Así pues, puesto que parecéis ser todo lo que existe, también debéis abarcar el universo entero y participar en todo este proceso de reacción. Y eso implica igualmente ser la partícula más diminuta del universo que podáis imaginar. Vosotros sois todo lo que existe.

No hay, no solo en este nivel vibratorio, sino en cualquiera de los otros niveles vibratorios que existen a lo largo de lo que podríais llamar la creación, una sola entidad que sea más o menos que cualquier otra entidad que exista en vuestro nivel vibratorio o que vosotros mismos. Vosotros sois todo lo que existe. Sois el dios que buscáis, si así lo deseáis.

Vosotros, tal como existís dentro de este nivel vibratorio, habéis establecido y acordado sostener un tipo de energía electromagnética que existe a lo largo de todo vuestro universo, dentro de cada átomo, una energía electromagnética que limita vuestra capacidad para comprender quiénes y qué sois realmente. Acordáis establecer esa energía y sostenerla para tener esa limitación en la comprensión de que sois todo lo que existe.

Acordáis, a nivel de conciencia humana, sostener ese tipo particular de energía magnética para que otras entidades que existen fuera de vuestro nivel vibratorio no puedan interferir en vuestro proceso de creación, en vuestra realidad. Si alguien desea participar en vuestro proceso de creación, solo tiene que entrar en vuestro nivel vibratorio y vivir la experiencia. Pero al existir dentro de este nivel vibratorio, lo hacéis con la limitación de comprender quiénes y qué sois realmente. Habéis colocado esa limitación en vuestra comprensión de que sois todo lo que existe. Sois, una vez más, el dios que buscáis.

Al limitar vuestra capacidad para comprender quiénes y qué sois realmente, hacéis que esta realidad que experimentáis en vuestro estado de conciencia despierta parezca una realidad que está más allá de vuestra capacidad no solo de controlar, sino también de comprender en cuanto a su proceso de creación. Vosotros elegís esa limitación. Es vuestra elección.

No estáis aquí porque alguna otra entidad haya decidido que debéis aprender, crecer o expandiros. Estáis en este nivel vibratorio porque elegís existir dentro de él y elegís sostener y perpetuar ese tipo de energía electromagnética, ese velo, que limita vuestra capacidad para comprender quiénes y qué sois realmente, y limita la capacidad de otras entidades fuera de vuestro nivel vibratorio para influir en el proceso de creación que experimentáis dentro de este nivel vibratorio. Vosotros sois el dios que buscáis.

La segunda verdad fundamental, si así lo deseáis, es que vosotros creáis la realidad que experimentáis. Para muchos, este es un concepto muy difícil de comprender. La realidad que experimentáis es simplemente una validación de vuestro sistema de creencias.

Algunos de esos sistemas de creencias son lo que denominamos sistemas de creencias de la conciencia humana, sistemas de creencias sociales y sistemas de creencias individuales. Y la combinación de estas creencias forma sistemas de creencias aún más extensos y complejos, donde vuestra conciencia humana, vuestras creencias sociales y vuestras creencias individuales interactúan entre sí para crear la realidad que experimentáis.

Y una vez más, parece estar más allá de vuestra capacidad controlar ese proceso de interacción. Es vuestra elección hacer que parezca que no tenéis el control.

Como también hemos sugerido muchas veces, la razón por la que creáis de esa manera es muy simple. Existir dentro de este nivel vibratorio, con la limitación de comprender quiénes y qué sois realmente, y con las limitaciones para comprender el proceso de creación que utilizáis para experimentar vuestras realidades en el llamado estado de conciencia despierta, os permite experimentar una gama muy intensa de emociones y sentimientos. Esto no es posible cuando tenéis una comprensión completa del proceso de creación y de quiénes y qué sois realmente.

Es realmente así de simple. Existís en este nivel vibratorio para tener experiencias que parecen estar más allá de vuestro control, permitiéndoos experimentar la intensidad de una gama de emociones y sentimientos que no está disponible en ningún otro nivel vibratorio.

Vuestra realidad es un reflejo de las creencias que sostenéis. Vosotros, como individuos que existís dentro de este nivel vibratorio, estáis atravesando alteraciones y cambios en la misma energía que constituye vuestro nivel vibratorio. Es vuestra elección realizar esas alteraciones. Es importante que comprendáis que las alteraciones que ocurren son el resultado de vuestra elección. No es que exista alguna otra entidad o entidades en algún otro nivel vibratorio o en alguna otra área de existencia que estén tomando estas decisiones, alterando vuestra realidad y produciendo los cambios. Absolutamente no. Vosotros sois las entidades que existen dentro de este nivel vibratorio y sois responsables de toda la creación de este nivel vibratorio, hasta cada átomo individual.

Vosotros, como la chispa de conciencia que sois, existís dentro de cada átomo de todo el universo, aunque esto resulte difícil de comprender en vuestro llamado estado de conciencia despierta. Si podéis entender y sostener el concepto de que todo este nivel vibratorio es una ilusión, una ilusión significativa —lo cual no significa que sea insignificante—, entonces se vuelve más fácil comprender el concepto de que quizás sea posible que cada uno de vosotros exista en cada átomo.

Así pues, una vez más, vosotros sois todo lo que existe. Por lo tanto, vosotros, existiendo dentro de este nivel vibratorio, estáis alterando la misma energía que compone dicho nivel vibratorio. Vosotros, como entidades, mediante un acuerdo de conciencia humana, establecisteis en vuestro llamado pasado el sistema de creencias de que todo vuestro universo, todo vuestro nivel vibratorio, experimentaría un cambio de energía que sería muy sutil; quizás, desde algunos puntos de vista, un cambio muy pequeño, aunque algunos aspectos serían más dramáticos que otros. Sin embargo, seguiría siendo un cambio en la energía que constituye vuestro nivel vibratorio.

Hemos sugerido, una vez más, desde el comienzo de nuestras interacciones en este nivel vibratorio, que comenzasteis la transición de esta alteración energética en el año que llamáis 1987, y que dentro de un período de 25 años, en el año 2012, la alteración de esa energía estaría completa.

Permitisteis el paso del tiempo, si así lo deseáis, que en sí mismo es una ilusión, para que el proceso pareciera más válido dentro de vuestra creencia en el tiempo y el espacio, o dentro de los sistemas de creencias de la conciencia humana que añaden validez a este proceso de una realidad que parece estar fuera de vuestro control. Y existe entonces ese llamado pasado, presente y futuro. Creéis que, como resultado de vuestra creencia en el tiempo y el espacio, el pasado ya ocurrió, el presente es aquello en lo que estáis involucrados y el futuro es alguna realidad que está a punto de suceder.

Sugeriríamos, una vez más, que esto es una ilusión que solo experimentáis en vuestro estado de conciencia despierta. No ocurre en vuestro llamado estado alterado de conciencia, donde estáis mucho más cerca de comprender la verdadera existencia en la que participáis. Pero, aun así, vosotros, como entidades en vuestro estado de conciencia despierta, habéis estado experimentando esta transición energética.

En vuestro llamado pasado, se vuelve difícil ofrecer una explicación precisa, porque el pasado es una ilusión. Realmente no existe.

Sin embargo, para que podáis comprender al menos el concepto de esta alteración de energía en vuestro llamado pasado —y no hablamos del pasado de esta encarnación en particular, sino de vuestro siglo pasado—, existieron entidades que parecían tener una capacidad extraordinaria para predecir el llamado futuro. Podían anticipar lo que iba a ocurrir no solo muchas veces dentro de una encarnación determinada, sino también acontecimientos que sucederían en vuestro llamado futuro.

Podían prever eventos con siglos de antelación, muchas encarnaciones antes de aquella en la que estaban viviendo. Estas entidades simplemente accedían y comprendían los sistemas de creencias sostenidos por los individuos y por la conciencia humana colectiva.

En lo que debéis llamar aquel tiempo o período, como resultado de esa capacidad para acceder a dichos sistemas de creencias, estas entidades eran con frecuencia muy precisas al expresar o transmitir predicciones sobre lo que ocurriría en vuestro llamado futuro.

No es un concepto muy difícil de comprender en vuestros estados alterados de conciencia, pero sí resulta muy difícil de captar en vuestro estado de conciencia despierta: que alguien pudiera tener acceso al conocimiento de lo que iba a ocurrir en vuestro llamado futuro.

Es importante que comprendáis que en vuestro pasado, y también dentro de vuestra llamada historia, establecisteis después de lo que se conoce como el período Atlante un velo muy denso, un tipo de energía electromagnética muy fuerte que limitó vuestra capacidad para comprender vuestro proceso de creación de la realidad.

Y con el fin de facilitar la creación de realidades muy eficaces para producir esa intensa gama de emociones y sentimientos, elegisteis creencias y sistemas de creencias que eran establecidos en vuestros estados alterados de conciencia. Luego los traíais a una encarnación particular, creando una probabilidad muy fuerte de que experimentaríais ese tipo de experiencia o algún tipo de proceso de reacción dentro de esa encarnación.

De este modo, vuestra llamada existencia estaba predeterminada, si así lo deseáis, en mucha mayor medida desde vuestro estado alterado de conciencia de lo que lo ha estado en vuestra historia reciente, y particularmente en el proceso creativo en el que estáis involucrados en este momento.

Así, si utilizamos el término tiempo prehistórico, dentro de estos siglos pasados, era mucho más fácil para diversas entidades que habían desarrollado lo que podríais llamar un talento para acceder a los sistemas de creencias predecir lo que ocurriría dentro de una determinada encarnación, basándose en creencias que habían sido establecidas, una vez más, en vuestros llamados estados de conciencia entre encarnaciones.

Estas creencias eran traídas a una encarnación específica para permitir que experimentaseis ese período encarnacional aparentemente sin la capacidad de influir conscientemente sobre la existencia en la que participabais.

En aquel tiempo remoto, muchas personas consideraban que esos individuos que habían desarrollado el talento de predecir el futuro eran de alguna manera profetas, especiales o más avanzados. En realidad, no eran diferentes en absoluto; eran exactamente la misma clase de entidad.

Una vez más, como sugerimos al comenzar esta tarde, no existe una sola entidad, no solo en vuestro nivel vibratorio sino en cualquier otro nivel vibratorio, que sea más o menos que cualquier otra entidad.

Sin embargo, dentro de vuestro nivel vibratorio es posible que algunas entidades desarrollen el talento de adelgazar el velo, por así decirlo. Tienen la capacidad de comprender qué sistemas de creencias han sido establecidos y, como resultado de esa comprensión, muchas veces realizan predicciones precisas acerca de lo que ocurrirá en vuestro llamado futuro.

No se trata de predicciones acertadas porque ese individuo sea superior de alguna manera, sino de predicciones basadas en los sistemas de creencias que cada uno de vosotros sostiene. La realidad que experimentáis es una validación de las creencias que mantenéis.

Estos llamados individuos, a quienes muchas veces os referís como profetas, realizaban predicciones acerca de vuestro futuro, y con frecuencia se extendían a lo que podríais llamar muchas encarnaciones por adelantado o incluso muchos siglos más allá de la época en la que aparentemente vivían.

Muchos de esos individuos detuvieron sus predicciones en el año 2012. Porque, como hemos sugerido muchas veces, vosotros, como conciencia humana colectiva, acordasteis alterar la energía que compone este nivel vibratorio en el que existís. Y como resultado de esa alteración energética, os permitiríais adquirir la capacidad de influir conscientemente en vuestras realidades de una manera que no había sido posible, o que al menos había sido muy difícil de lograr en vuestro llamado pasado.

Y una vez que se hace posible alterar conscientemente vuestra realidad, se vuelve muy difícil —de hecho, imposible— predecir el futuro basándose en sistemas de creencias establecidos en vuestro llamado estado alterado de conciencia. Ese era precisamente el método mediante el cual los llamados profetas del pasado realizaban sus predicciones: accediendo a los sistemas de creencias de la conciencia humana y utilizando esa comprensión para anticipar vuestro futuro.

No significa que vuestro mundo o vuestra existencia dentro de este nivel vibratorio vaya a terminar, sino que cambiará la manera en que creáis vuestra realidad para aquellos que deseen influir conscientemente en ella.

Vuestro proceso de creación continuará siendo el mismo que siempre ha sido. La realidad que experimentáis es un reflejo de las creencias que sostenéis. Lo que cambia es vuestra capacidad para comprender conscientemente esas creencias y, si así lo elegís, salir conscientemente de ellas de una manera que, una vez más, había sido muy difícil de lograr en vuestro llamado pasado.

Es realmente así de simple; no es complicado en absoluto.

Habrá muchas personas que elegirán no participar en un proceso consciente de creación. Elegirán creer que esta realidad sigue siendo influida y creada por otras entidades o por alguna entidad que existe fuera de vuestro nivel vibratorio.

Una vez más, no se trata de algo correcto o incorrecto. Elegir participar conscientemente en este proceso de creación, o elegir no hacerlo, no es realmente una cuestión de bien o mal. Es vuestra elección. Esta realidad es vuestra elección. Existís porque elegís existir.

La chispa de conciencia que sois, la que crea esta realidad, no juzga si algo es correcto o incorrecto. La chispa de conciencia que sois no juzga si esta transformación de la energía que compone vuestro nivel vibratorio es buena o mala, correcta o incorrecta. Simplemente valida las creencias que sostenéis.

Como resultado de esa validación, se produce la alteración. No es un concepto de bien o mal. Participar o no participar no dará lugar a ningún tipo de juicio por parte de vuestro yo superior, de esa chispa de conciencia que sois. Absolutamente no.

La chispa de conciencia que sois crea la realidad para validar las creencias que sostenéis. Eso es todo. Lo hace desde una posición de amor incondicional absoluto y sin emitir juicio alguno acerca de lo que está bien o mal.

Si elegís no participar conscientemente en vuestro proceso de creación, si elegís creer que no tenéis el control, podéis tener esa experiencia. No es correcto ni incorrecto. Os permite experimentar una realidad que valida vuestros sistemas de creencias y os brinda la oportunidad de experimentar esa intensa gama de emociones y sentimientos.

No es correcto ni incorrecto.

Esa es la razón por la que existís dentro de este nivel vibratorio, por la que elegisteis venir aquí, permanecer aquí y sostener este proceso de creación de la realidad con las limitaciones que establecisteis. No es correcto ni incorrecto. Es una elección que hacéis.

La oportunidad de elegir influir conscientemente en vuestra realidad también está disponible para vosotros. Porque vosotros, como entidades dentro del acuerdo de conciencia humana, establecisteis ese sistema de creencias.

Como resultado de la alteración de la energía que compone este nivel vibratorio, os estáis acercando a la culminación de esa transformación. Ya comenzáis a observar ejemplos de esa alteración siendo experimentada por entidades e individuos a lo largo de todo vuestro sistema.

Vosotros y vuestros científicos estáis comenzando a descubrir que existen niños a quienes los llamados movimientos de la Nueva Era suelen referirse como niños índigo, que están desarrollando la capacidad de alterar completamente el ADN simplemente mediante elecciones en sus sistemas de creencias, alterando aparentemente de forma milagrosa la propia constitución física de su ser.

Estáis observando todo tipo de entidades a lo largo de vuestro sistema terrestre que están cambiando sus creencias sociales y colectivas de maneras que habrían sido casi imposibles de comprender en vuestro llamado pasado. Muchos contemplarán algunos de estos cambios y sugerirán que no son alteraciones muy positivas de la existencia. Nunca hemos sugerido que siempre vayáis a considerar estos cambios como algo positivo o deseable. Absolutamente no. Lo que afirmamos es que poseéis la capacidad de influir conscientemente en vuestra realidad.

Lo correcto y lo incorrecto son conceptos propios de la conciencia humana despierta y no existen en el nivel desde el cual creáis vuestra realidad. Cuando sostenéis una creencia y elegís traerla conscientemente a vuestra realidad, podéis hacerlo, y estáis comenzando a desarrollar esa capacidad de una manera que en vuestro pasado fue muy difícil de alcanzar. No depende de si vosotros, vuestros vecinos o alguna otra entidad de otra sociedad consideran que es correcto o incorrecto.

La chispa de conciencia que sois os concede aquello que deseáis sin juzgar si es correcto o incorrecto. Lo correcto y lo incorrecto son conceptos de la conciencia humana despierta.

El hecho de que ahora podáis crear conscientemente vuestra realidad de una manera que antes os resultaba muy difícil, y de que otras entidades también estén comenzando a comprender y experimentar este tipo de influencia consciente sobre sus realidades, no significa que toda vuestra conciencia humana vaya a juzgar esa realidad como positiva.

Correcto o incorrecto, bueno o malo, una vez más, son conceptos de la conciencia humana despierta. Lo que una sociedad considera aceptable y altamente deseable, otra sociedad puede rechazar por completo.

Determinar si algo es correcto o incorrecto sigue siendo, una vez más, un concepto de la conciencia humana despierta. La chispa de conciencia que sois os entrega aquello que deseáis sin emitir juicio alguno. Crea esta realidad y todas las demás realidades que se experimentan en todo el universo desde una posición de amor absoluto e incondicional, y se regocija en el proceso creativo y en la capacidad de experimentar esa intensa gama de emociones y sentimientos que dicho proceso hace posible.

Es realmente así de simple.

Por lo tanto, a través de esta transición hacia la nueva era y la nueva energía, cuya culminación está muy próxima y en la que muchos ya están comenzando a experimentar este proceso de creación consciente de una manera que les resultaba muy difícil en el pasado, no estáis presenciando el final de vuestra existencia.

Lo que está ocurriendo es el surgimiento de una existencia en la que se vuelve imposible predecir el futuro. Esto sucede debido a la capacidad que habéis elegido establecer: la capacidad de influir conscientemente en vuestra realidad, de comprender conscientemente vuestros sistemas de creencias y de modificarlos deliberadamente para influir, una vez más, en la realidad que creáis.

Vosotros creáis vuestra realidad. Eso no ha cambiado ni está cambiando. Lo que está cambiando es vuestra capacidad para comprender ese proceso de creación desde un estado consciente e influir conscientemente en él de una manera que fue muy difícil en vuestro llamado pasado.

Vosotros creáis vuestra realidad. Esa es la segunda verdad fundamental que hemos compartido durante todo el tiempo que hemos interactuado con vosotros.

La tercera es que no podéis fracasar en llegar a comprender quiénes y qué sois, ni tampoco podéis fracasar en comprender el proceso de creación en el que participáis.

No podéis fracasar. No podéis fracasar.

No tenéis que aprobar ninguna prueba. No existe ninguna iluminación o investidura que debáis alcanzar, a menos que elijáis creerlo. Podéis hacer que el proceso sea tan difícil como queráis dentro de vuestro estado de conciencia despierta. Absolutamente.

Podéis elegir creer que no tenéis el control. Podéis elegir creer que debéis iluminaros de alguna manera. Podéis elegir creer que existen otras entidades que influyen en vuestra realidad. Podéis tener todas esas creencias, absolutamente.

Pero en algún momento no podéis evitar comprender que fue vuestra elección.

Vosotros sois todo lo que existe. No podéis fracasar. Sois todo lo que existe. Creáis vuestra realidad y no podéis fracasar en llegar a comprenderlo.

Todo lo demás es ilusorio. Todo lo demás es simplemente una validación de las creencias que elegís sostener. Si no comprendéis que son creencias que habéis elegido sostener, entonces se vuelve difícil elegir modificarlas.

Aceptar la responsabilidad por la realidad que experimentáis puede ser muy difícil cuando se trata de una realidad menos deseable y cuando habéis participado en su creación. Resulta mucho más sencillo cuando se trata de una realidad positiva.

Es mucho más fácil cuando parece que avanzáis disfrutando cada día de una existencia agradable y satisfactoria. Se vuelve mucho más difícil cuando la existencia es menos deseable.

Pero hasta que no aceptéis la responsabilidad por la totalidad de vuestra existencia, se vuelve difícil alterarla conscientemente y aceptar que sois capaces de producir esa transformación.

Elegisteis, una vez más, limitar vuestra comprensión de quiénes y qué sois realmente. Elegisteis limitar vuestra comprensión de vuestro proceso creativo tanto para las experiencias llamadas negativas como para las llamadas positivas.

Vosotros elegís. Elegís la limitación.

Y una vez más, no podéis fracasar en llegar a comprender que fue vuestra elección. No podéis fracasar.

Ahora haremos una pausa por un momento. Si así lo deseáis, regresaremos e intentaremos responder cualquier pregunta que podáis tener.

Mientras tanto, os recordamos que no estamos separados por el tiempo ni por el espacio, sino por un nivel vibratorio. Y si elegís interactuar con nosotros, solo tenéis que expresar vuestra intención.

Y aguardaremos con interés esa oportunidad de interactuar y compartir con cada uno de vosotros.

Os dejamos por un momento con amor y con paz.