Confederación
10 de Marzo de 1974
Saludos, mis hermanos y hermanas, en el amor y la luz de nuestro infinito Creador. Es en verdad mi privilegio hablar con ustedes esta noche. Les pedimos disculpas por tener algunas dificultades.
Mis hermanos y yo estamos aquí solo para servirles, mis amigos. Y es un gran placer estar aquí. Ofrecemos acondicionamiento a aquellos de ustedes que lo deseen. Servimos y buscamos. Servir es buscar. Las dos palabras parecen diferentes: buscar y servir. Una sugiere que necesitas algo, y la otra sugiere que tienes algo, porque quienes buscan deben necesitar, y quienes sirven deben tener, para poder dar.
Y así, me gustaría hablar, mis amigos, acerca de estas dos palabras. Ustedes están buscando y están buscando servir. Es una paradoja, ¿no es así, mis amigos? Es una paradoja, como lo son todas las cosas intelectuales. Y, sin embargo, es la simple verdad que son una sola cosa.
En esta ilusión de la Tierra, mis amigos, los de su planeta son (inaudible) como si fueran suplicantes: pobres, necesitados y siempre careciendo de aquellas cosas que requieren para progresar. Y así emprenden una peregrinación; algunos para obtener seguridad física, y otros para buscar lo espiritual en la vida.
Pero existe el concepto de búsqueda que obtendrá un tipo de tesoro que puede guardarse, mostrarse y contarse. Quizás llamaríamos a esto, mis amigos, actuar desde una posición de debilidad. En esta ilusión, mis amigos, parecería posible ser débil, estar limitado y estar necesitado. Sin embargo, esta ilusión es desterrada por la realidad. Y esta realidad es lo que buscamos. Y cuando buscamos la realidad, nos volvemos muy hacia adentro o muy hacia afuera —otra paradoja, mis amigos— hacia la luz. Y descubrimos que no estamos actuando desde una posición de pobreza, sino que tenemos todo lo que hemos estado buscando.
Pero en verdad estamos actuando desde una posición de completa fortaleza. Porque somos infinitos. Ustedes, mis amigos, son infinitos. No necesitan ayuda. Solo necesitan realización. Todo lo que puedo decirles, todo lo que pueden aprender, todo lo que es posible en esta creación infinita reside eternamente dentro de ustedes. Porque ustedes son uno con todo lo que existe. En la ilusión, mis amigos, soy consciente de que les estaría haciendo un perjuicio si no reconociera que tienen mucho con qué lidiar, pues la ilusión es muy fuerte. Pero gran parte de la ilusión les sugiere que la misma ilusión carece de espiritualidad porque las diversas cosas son de maneras diversas y variadas, y no se ajustan a ustedes.
Y podría parecer, quizás, que la espiritualidad pudiera consistir en cosas más manejables y más uniformes en su entorno. La ilusión es tan evanescente como una burbuja: ¡pop! y habrá desaparecido. Es tan fugaz como un sueño. Pronto, despertarán. Cambiará, así como el día a la noche y la noche al día. No necesitan hacer más que apreciar la infinitud de la creación incluso en la pequeña parte que es la ilusión.
Y entonces, mis amigos, relájense y dejen que la ilusión flote a su lado. Descansen en la confianza de su búsqueda y de su búsqueda de servir. Porque tienen mucho que dar, mis amigos.
En este momento, transferiré este mensaje a otro instrumento.
Ahora estoy con este instrumento. Soy Hatonn. Estoy con cada uno de ustedes. Estoy con ustedes en el amor y la luz de nuestro infinito Creador. Es un privilegio estar con ustedes.
Han deseado nuestra presencia, y estamos con ustedes. Somos de la Confederación de Planetas al Servicio del Infinito Creador. Siempre estamos con aquellos del pueblo de este planeta que desean nuestra presencia. Este es nuestro servicio al pueblo de este planeta en este momento. Esta es nuestra técnica de búsqueda. Puede parecer extraño que busquemos a través del servicio, pero este es nuestro entendimiento de la búsqueda.
Se dice en sus obras sagradas que es necesario buscar para poder encontrar. Hemos hallado muchas maneras de buscar. Una de ellas es servir a su prójimo. Y esta es nuestra forma de búsqueda en este momento. Estamos buscando comprensión —comprensión del Creador— porque este es nuestro deseo. Estamos buscando esta comprensión a través del servicio, sirviendo a nuestro prójimo en la Tierra y ayudándolo en su deseo de comprender al Creador.
Y al ayudarlo y satisfacer su deseo, nos ayudamos a nosotros mismos a satisfacer nuestro deseo. Porque al hacer esto, no solo el hombre en la Tierra quizá aprende más acerca de esta creación y del Creador, sino también nosotros; pues es una ley de esta creación que solo a través del servicio puede uno ser servido. Al servir a otros, nos servimos a nosotros mismos, como incluso hace el hombre en la Tierra. Porque esta fue la idea original que generó toda la creación infinita: la idea del servicio mutuo, la idea de la comprensión mutua y la idea del amor mutuo.
Esto estamos trayendo al hombre en la Tierra: una comprensión de aquello que está dentro de él, una comprensión de aquello que lo creó, una comprensión de nuestro servicio y de la necesidad del suyo. Es lamentable que haya tantos que no comprenden los verdaderos principios de esta creación. Estamos intentando ayudarlos a darse cuenta de esta verdad. Está dentro de ellos, y este es nuestro servicio: ayudarlos a encontrar lo que desean encontrar —la realización del pensamiento que los generó, no solo a ellos, sino a todo lo que existe, y el pensamiento que dispuso que todo lo que existe actúe de tal manera que sirva a todo lo que existe.
Esta verdad está a su alrededor, muy evidente para aquellos que se han aquietado el breve tiempo necesario para hacerse conscientes de ella. Es muy evidente para aquellos de nosotros que contemplamos la creación del Padre en su forma original. Todas sus partes actúan para sostener a todas sus otras partes. Todo lo que nos sostiene a cada uno de nosotros es un regalo de nuestro Creador. Todas las alegrías y experiencias que nos llegan son regalos de nuestro Creador.
Es solo el hombre en este planeta quien se ha perdido en una compleja creación propia, con muchos pensamientos de naturaleza compleja pero trivial que lo mantienen muy ocupado, en un esfuerzo por alcanzar aquello que no tiene valor —una creación menor que durará solo el período de tiempo más corto—, que no tiene valor una vez que se logra, pues la perderá y una vez más regresará a la creación.
Todos los hijos del Creador en todo el universo, en toda esta creación infinita, mis amigos, están en verdad buscando solo una cosa, lo sepan o no: están buscando comprensión, porque esto es todo lo que se necesita. Porque una vez que esta comprensión se logra, entonces todas las cosas son posibles, porque así lo diseñó el Creador, así lo proveyó. Solo es necesario que se den cuenta de esto. Solo es necesario que demuestren, en cada pensamiento, esta realización. Y entonces, mis amigos, ustedes y el Creador son uno, y ustedes y el Creador tienen poder igual. Porque esta es la verdad: cada uno de nosotros es el Creador.
Es muy difícil para el hombre en este planeta mirar a su alrededor y darse cuenta de la verdad tal como realmente es. Ha sido condicionado, a través de su propio pensamiento y a través de los pensamientos de otros, por un período de tiempo muy largo, para ver las cosas tal como se le presentan, en lugar de como realmente son. La manera en que realmente son, mis amigos, es extremadamente simple, porque esta es la manera provista por el Creador.
Esta simplicidad está dentro de cada uno de los hijos del Creador. Cada uno de ellos posee todo el conocimiento que fue la creación original. Solo es necesario que se dispongan a acceder a ese conocimiento. Y esto es muy simple. Se hace a través del proceso de la meditación.
Cuando esto se hace, toda la verdad y belleza de la creación original se vuelven evidentes. Y entonces no será posible que el individuo sea engañado por la ilusión. No verá a su prójimo en ninguna forma excepto en la perfección, aunque dentro de la ilusión se le haya enseñado a despreciar. Esto no fue planeado por el Creador. El Creador solo planeó que cada una de Sus creaciones se expresara de cualquier manera que eligiera. Esto, mis amigos, es perfección. Si el hombre en la Tierra pudiera darse cuenta de esto, pensaría una vez más en total armonía con la creación original. Esto puede lograrse de manera individual. No es necesario que se entienda en un sentido intelectual, ni por nadie más que el individuo que se esfuerza por alcanzar esta comprensión.
Esto ya ha sido demostrado en su planeta antes. El hombre más conocido por ustedes que demostró su comprensión es conocido por ustedes como Jesús. Él hizo la simple realización y luego la demostró mediante sus actividades, esta comprensión. No era necesario que fuera entendido por sus semejantes, pues es imposible imponer externamente a otro individuo esta comprensión. Solo es posible que esta comprensión se alcance desde dentro.
Pero aun así, este hombre demostró esta comprensión, señaló un camino, un poste guía para otros, de modo que ellos también pudieran encontrar la creación original y, una vez más, conducirse a sí mismos de la oscuridad a la luz.
Porque la luz, mis amigos, es eterna, infinita y real. El resto es ilusión. Vayan hacia adentro. Tomen conciencia de la realidad. Está dentro de cada uno de ustedes.
Estamos aquí para ayudarlos a encontrar esa realidad. Estamos aquí para traerles nuestra comprensión y nuestro amor. Este es nuestro servicio. Ha sido un gran privilegio hablar con ustedes usando este instrumento.
Será un gran privilegio usar a cada uno de ustedes que deseen canalizar mis pensamientos en un futuro muy cercano. Solo es necesario que se dispongan en meditación, y entonces cada uno de ustedes, como lo hace este instrumento, recibirá sin dificultad cada uno de los pensamientos que nosotros, de la Confederación de Planetas al Servicio del Infinito Creador, les traemos. Y entonces, mis amigos, ustedes también se unirán a nosotros en Su servicio.
Dejo este instrumento en este momento. Ha sido un gran privilegio reunirme con ustedes. Soy Hatonn. Adonai vasu borragus.