Joshiah

1 de Abril de 2007

Bien ahora, es en verdad un placer ser invitados nuevamente a vuestro nivel vibratorio y, una vez más, tener esta oportunidad de interactuar y de compartir con cada uno de vosotros. Y nos gustaría expresar nuestros saludos y nuestra gratitud por ofrecernos esta oportunidad.

Ahora bien. Antes de comenzar esta tarde nos gustaría sugerir que existe para cada uno de vosotros la oportunidad de involucrarse en lo que llamamos la comunicación silenciosa: la oportunidad de alterar vuestra conciencia, si así lo deseáis, para entrar en lo que podríais llamar un estado meditativo, y en ese estado alterado de conciencia tener la oportunidad de una interacción, una interacción telepática, si así lo deseáis, con otras entidades que estarían con nosotros esta tarde, o incluso con esa porción que podríais llamar vuestro yo superior o esa chispa de conciencia que sois. Y muchas veces la información que recibís en ese estado alterado de conciencia, en esa interacción telepática, si así lo deseáis, es mucho más precisa y mucho más pertinente a vuestras necesidades y deseos individuales que la información que esperamos expresar a través de la limitación del uso de un vocabulario y mediante la transferencia de este proceso de pensamiento y de sentimientos a través de nuestro amigo Elías. Y como siempre, si elegís entrar en ese estado meditativo, descubriréis que es bastante fácil, como resultado de la energía que habéis creado en este espacio, alterar vuestra conciencia. Si decidís hacerlo, solo tenéis que cerrar los ojos y expresar la intención, y esa oportunidad ciertamente existe para cada uno de vosotros. Y como siempre, la elección es vuestra, absolutamente.

Ahora bien. En este nivel vibratorio en el que existís, esta realidad, si así lo queréis llamar, este mundo en el que existís es un nivel vibratorio que es una creación de los individuos, de las entidades que existen dentro de este nivel vibratorio. Es vuestra creación. Es vuestra realidad, si así lo queréis. No es una realidad que haya sido creada por otras entidades que existan en algún lugar fuera de vuestro nivel vibratorio, absolutamente no. Es vuestra realidad, es vuestra creación y es vuestro nivel vibratorio. Veis, “nivel vibratorio” es simplemente un término con el cual intentamos daros algún tipo de explicación que pueda ofreceros un concepto o una comprensión de aquello dentro de lo cual existís. Veis, creer que hay un área determinada o un espacio determinado reservado particularmente para este nivel vibratorio es una ilusión que existe solo en vuestro estado de conciencia despierta. Veis, en vuestros estados alterados de conciencia, en ese nivel de conciencia que contenéis dentro de vosotros y que es en verdad responsable de la creación de esta realidad que experimentáis en vuestro estado de conciencia despierta, existe dentro del mismo espacio y del mismo tiempo que toda la demás existencia en todos los otros niveles vibratorios a lo largo de toda la creación.

Porque veis, el tiempo y el espacio son una ilusión. Solo existen en vuestro nivel vibratorio en vuestro estado de conciencia despierta. En vuestros estados alterados de conciencia, incluso en lo que podríais llamar vuestros estados de sueño, el tiempo y el espacio no existen. Es una realidad de la conciencia despierta, si así lo queréis. Es un sistema de creencias de la conciencia despierta que sostenéis y que os permite experimentar el tiempo y el espacio. Y así, este nivel vibratorio en el que existís existe dentro del mismo tiempo y espacio, si deseáis usar ese tipo de analogía o descripción, que todos los otros niveles vibratorios que existen a lo largo de toda la creación. Hemos usado muchas veces la analogía de que es como entender que dentro de vuestra atmósfera, dentro del mismo tiempo y del mismo espacio, existen numerosos tipos de longitudes de onda, ondas de radio o frecuencias de radio, o cualquier terminología que deseéis utilizar. Entendéis que esas frecuencias existen dentro del mismo tiempo y dentro del mismo espacio. Y tenéis la tecnología, la capacidad y la habilidad para utilizar ciertos instrumentos para sintonizar diversas frecuencias, mientras al mismo tiempo elimináis todas las demás frecuencias que comprendéis absolutamente que existen dentro del mismo tiempo y del mismo espacio. Aunque las analogías son, en el mejor de los casos, limitadas, esa analogía se acerca mucho a daros algún tipo de concepto o comprensión de la idea de que la realidad en la que existís, este nivel vibratorio en el que existís, existe dentro del mismo tiempo y del mismo espacio que todos los otros niveles vibratorios que existen a lo largo de toda la creación. Simplemente elegís sintonizar este. Elegís sintonizar este.

Veis, también es importante entender que estáis aquí por elección, que este nivel vibratorio existe porque elegís. Vosotros como individuos, y vosotros como sociedad, y vosotros como una conciencia humana completa elegís existir dentro de este nivel vibratorio, y a través de las elecciones y los sistemas de creencias que sostenéis, perpetuáis el nivel vibratorio. Perpetuáis la realidad que experimentáis y en la que existís. Vosotros, una vez más, como individuos y como sociedad y como conciencia humana, sois quienes sois responsables de la realidad que experimentáis. Estáis aquí por elección. Vuestra elección.

Y si estáis aquí por elección, así también permanecéis aquí por elección. En otras palabras, no estáis aquí porque tengáis que aprender alguna lección en particular. Absolutamente no. Podéis tener esa creencia si así lo deseáis. Veis, podéis tener cualquier cosa que deseéis. Si deseáis creer que habéis sido puestos aquí por alguna entidad y que estáis forzados a tener todas estas experiencias porque creéis que hay ciertas lecciones o progresiones que debéis experimentar para avanzar a algún nivel, podéis tener esa creencia. No es correcto ni incorrecto. Es vuestra elección. Es vuestra elección. Si eso es lo que deseáis experimentar, podéis tenerlo. La chispa de conciencia que sois crea absolutamente todo aquello que deseáis, sin excepción. Y si elegís creer que no estáis en control, también podéis tener eso. Una vez más, no es correcto ni incorrecto. Veis, esa chispa de conciencia que sois crea la realidad que experimentáis, y lo hace como un reflejo de las creencias que sostenéis, y lo hace con una absoluta y completa ausencia de juicio. No es correcto ni incorrecto. Lo hace incondicionalmente. Cualquier cosa que deseéis, así será creada vuestra realidad para validar ese deseo, para validar esas creencias, absolutamente, sin excepción.

Y eso se vuelve muy difícil de comprender para vosotros porque, una vez más, existís dentro de este nivel vibratorio donde podéis creer, en este período encarnacional particular, que eso es todo, que eso es todo lo que realmente existe. Bien, una vez más, el tiempo y el espacio son ilusiones. Solo existen en vuestro estado de conciencia despierta. En vuestros estados alterados de conciencia sois mucho más de lo que es posible comprender en vuestro llamado estado de conciencia despierta. Mucho más. Existís verdaderamente en todos los otros períodos encarnacionales que experimentáis. Elegís, elegís, colocar ese tipo de energía electromagnética, que algunos llaman el velo, que limita vuestra capacidad para entender quiénes y qué sois realmente. No solo limita vuestra capacidad para entender quiénes y qué sois realmente, sino que, como resultado de esta creencia de la conciencia humana en el tiempo y el espacio, también limitáis vuestra capacidad para comprender que creáis multitud de realidades en las que existís simultáneamente.

Veis, se vuelve muy difícil dar una explicación, porque el uso de vuestro vocabulario está basado en vuestros sistemas de creencias. Y así, incluso al sugeriros que no existe el tiempo ni el espacio e intentar dar una descripción, utilizamos terminologías como “existís en el ahora”. Bien, ¿qué es el ahora? Veis, el ahora está basado en una creencia en el tiempo y el espacio. El ahora es un instante, cuando en realidad no existe. Y así, una vez más, intentamos usar un vocabulario que está basado en un sistema de creencias que no es real. Y por lo tanto, la explicación se vuelve realmente muy distorsionada. Pero, no obstante, creéis en este fenómeno del tiempo y el espacio y que esta encarnación particular que estáis experimentando es la que existe dentro de un largo marco temporal.

Ahora bien. Algunos pueden no creer que existan otras encarnaciones, y no hay nada de malo en ello si no deseáis creer que existís en otras vidas. Una vez más, la realidad que experimentáis es un reflejo de la creencia que sostenéis, y en verdad esa chispa de conciencia que sois crea la realidad que deseáis experimentar basada en esas creencias, y lo hace sin juicio. Lo hace incondicionalmente. Y así, si deseáis creer que no existís en otros períodos encarnacionales, entonces ciertamente tendréis todo tipo de realidades para validar ese sistema de creencias, y no es correcto ni incorrecto.

Es importante que entendáis que lo correcto o incorrecto es un concepto de la conciencia humana despierta. Es lo que os permite funcionar en este período encarnacional particular dentro de vuestra sociedad. Establece los límites. Os permite tener experiencias basadas en los sistemas de creencias dentro de los límites sociales, si así lo queréis, cuando en vuestro estado de conciencia despierta creéis que hay correcto e incorrecto. La chispa de conciencia que sois crea la realidad que experimentáis desde la posición de amor absoluto e incondicional. Nunca juzga si es correcto o incorrecto. Si deseáis experimentar cualquier tipo de realidad, ya sea que en vuestro estado de conciencia despierta la consideréis negativa o positiva o maligna o muy beneficiosa, la chispa de conciencia que sois la crea sin juzgar. Lo hace con alegría. Y este se convierte en un concepto muy difícil de comprender en vuestro estado de conciencia despierta. Muy difícil en verdad, porque elegís hacerlo difícil.

Porque veis, vinisteis a este nivel vibratorio por una razón muy simple, y es la oportunidad de experimentar un rango y una profundidad de sentimientos que no es posible experimentar en ninguno de los otros niveles vibratorios a lo largo de toda la creación. Y para lograr esa capacidad particular de tener ese rango y profundidad de sentimientos, colocasteis ese velo, ese tipo de energía electromagnética que existe a lo largo de todo vuestro universo, que limita vuestra capacidad en vuestro estado de conciencia despierta y en vuestros estados de sueño e incluso en vuestro estado entre encarnaciones, lo que llamáis vuestro estado de tránsito o de muerte, todavía mantenéis, en diversos grados, ese tipo de energía electromagnética, ese velo que limita vuestra capacidad de entender quiénes y qué sois realmente.

Y como resultado de esa limitación, esta realidad es real. Esta realidad os da la capacidad de creer que no estáis en control, y cuando no estáis en control, la intensidad de las emociones y los sentimientos se incrementa enormemente. Absolutamente. Y así, si estáis en lo que podríais llamar una situación abusiva, es mucho más fácil culpar a otra persona, y lo hacéis para poder experimentar los sentimientos.

Es realmente así de simple. Podéis hacerlo más complicado. No solo podéis, sino que hacéis grandes esfuerzos por complicarlo. Pero es realmente así de simple. Desafiamos a cada entidad que existe dentro de vuestro nivel vibratorio a observar cualquier actividad en la que esté involucrada o cualquier deseo que sostenga, y llevarlo a la base de qué es lo que realmente desea o por qué intenta experimentar esa actividad particular o participar en esa experiencia específica, y descubrirá invariablemente que es porque está intentando tener una experiencia basada en una emoción o un sentimiento que desea traer a su realidad. Existís en este nivel vibratorio por vuestra elección con el propósito de crear realidades en las que creéis que no estáis en control, para así intensificar y profundizar esas emociones y sentimientos y poder experimentarlos. Esa es la razón por la que estáis aquí. Vuestra elección. Absolutamente. No la de alguien más. Y la chispa de conciencia que sois os concede eso sin juicio, incondicionalmente.

Veis, en vuestro estado de conciencia despierta, muchos individuos creen que no son dignos. En vuestro estado de conciencia despierta muchos creen que “está bien que alguien tenga cierto tipo de realidad, pero yo no puedo lograr eso”. Y así sostenéis creencias que limitan vuestra capacidad en vuestro estado de conciencia despierta para experimentar ciertas realidades. Sin embargo, esa experiencia sigue estando basada en un sistema de creencias y en una elección que hacéis, y la chispa de conciencia que sois crea esa realidad para vosotros con alegría, porque es lo que deseáis. También creéis, en vuestro estado de conciencia despierta, que esto es todo, que este es el aspecto más importante de vuestra creación y de vuestra existencia. Y realmente no es así. Realmente no lo es.

Veis, creéis que cuando estáis en vuestros llamados estados alterados de conciencia, como un estado meditativo o un estado de sueño, no importa cómo los llaméis, cuando estáis en un estado alterado de conciencia creéis que eso se vuelve ilusorio. Creéis que eso os aleja de lo que es real. Y luego tenéis ese estado alterado de conciencia que es temido por tantas personas, y es la experiencia de trascender o morir. Cuando termináis este período encarnacional, ¿qué sucede en ese momento? Porque veis, creéis que esto es lo real. Creéis, en vuestro estado de conciencia despierta, que esto es todo. Bien, una vez más, elegís colocar los tipos de energía y las limitaciones que os permiten, en este estado de conciencia despierta, entender quiénes y qué sois y sostener en vuestra capacidad mental una comprensión de la realidad que experimentáis y del proceso creativo que utilizáis para participar en esa experiencia. Vosotros limitáis, no alguien más. Vosotros colocáis las limitaciones, absolutamente.

Ahora bien. Cuando estáis en este estado de conciencia despierta estáis tan alejados como es posible del verdadero núcleo de conciencia que sois. E incluso usar esa terminología no es del todo exacto, porque nunca podéis estar separados de quienes y de lo que realmente sois. Solo podéis crear la ilusión de que estáis separados de quienes y de lo que realmente sois. No podéis estar separados de vuestra espiritualidad. Eso es lo que sois. No podéis perderla. No tenéis que buscarla. Quizás os escondáis de ella, pero es lo que sois. No podéis negarla. No podéis perder esa chispa de conciencia que sois. Tal vez podáis creer y sostener la creencia de que estáis de alguna manera separados y crear realidades para validar esa creencia en vuestro estado de conciencia despierta, pero aun así no podéis estar separados. Y así, cuando estáis en este estado de conciencia despierta y creéis que esto es todo lo que hay y que en algún lugar existe otra parte de vosotros, otra porción, con la cual podéis o no entrar en contacto, os aseguramos que en este estado despierto estáis tan alejados como es posible de la conexión, o más precisamente, del entendimiento de quiénes y qué sois realmente.

Veis, cuando entráis en vuestro estado de sueño, en esa área particular de vuestra existencia interactuáis con otras entidades, absolutamente. Interactuáis con lo que podríais llamar otros yoes encarnacionales de quienes sois, otras porciones de vuestra personalidad. Sois mucho más de lo que podéis comprender en vuestro estado de conciencia despierta. Y en ese estado de sueño colocáis acuerdos y contratos y modificáis algunas creencias para crear la realidad que deseáis experimentar, y desde el estado de sueño solo hay un pequeño paso de vuestra llamada conciencia para cambiar hacia lo que llamáis el estado entre encarnaciones. Y aun dentro de ese estado existís en este nivel vibratorio particular con limitaciones en la comprensión de quiénes y qué sois realmente.

Pero en vuestro estado de conciencia despierta comprendéis absolutamente que no podéis sostenerlo. No hay una sola entidad que exista dentro de vuestro nivel vibratorio que pueda sostener este llamado estado de conciencia despierta. En algún momento dormiréis. Absolutamente garantizado. Pero lo que no podéis garantizar es que en algún momento, cuando estéis dormidos, despertaréis. Podéis garantizar que dormiréis y podéis garantizar que alteraréis vuestro estado de conciencia un paso más hacia ese estado entre encarnaciones. Eso lo comprendéis absolutamente. El estado que no podéis sostener es este estado. El estado que no podéis sostener es el estado de conciencia despierta. Ese es el estado ilusorio. Ese es el estado que no es permanente, es temporal.

El estado real es vuestro llamado estado de conciencia en el que tenéis la comprensión completa de quiénes y qué sois realmente. Y cuando estáis en este nivel vibratorio particular elegís limitar vuestra capacidad, en todos vuestros niveles de conciencia, para tener esa comprensión. Incluso en vuestro llamado estado entre encarnaciones, si creéis que existe alguna otra entidad que va a controlar vuestra realidad y si creéis que cuando morís, cuando trascendéis, vais a entrar en algún reino de existencia que pueda ser algún tipo de condenación o que seréis sometidos a todo tipo de existencias terribles debido a lo que experimentasteis en vuestro llamado estado de conciencia despierta, entonces ciertamente crearéis la realidad para validar ese sistema de creencias. O si creéis que todos entran en un lugar muy apacible, que podríais llamar cielo en algunas religiones, y otros tienen diferentes descripciones para ello, entonces podéis crear y crearéis la realidad para validar esa creencia.

La dificultad es que en ese estado alterado de conciencia se vuelve muy difícil sostener la realidad ilusoria y pronto comenzáis a daros cuenta, similar a cuando estáis en el estado de sueño, de que tenéis la capacidad de alterar y controlar. Es como estar en un sueño y aprender lo que llamáis sueño lúcido, y entonces estáis en un sueño que quizás no os gusta particularmente o incluso uno que pensáis que es una experiencia fantástica, y podéis aprender a tomar una parte de vuestra llamada conciencia despierta y aplicarla para tener control de ese sueño, y entendéis que el tiempo y el espacio son ilusiones. Podéis cambiarlo instantáneamente. No toma mucho tiempo cambiar ese sueño. Pues bien, cuando estáis en vuestro llamado estado entre encarnaciones, cuando morís en otras palabras, en ese estado de conciencia comprendéis en un grado aún mayor que está dentro de vuestra capacidad alterar esa realidad, que la realidad que estáis experimentando es el resultado de las creencias que sostenéis.

Veis, la realidad que se experimenta en todos los niveles vibratorios a lo largo de toda la creación es una realidad creada de manera similar a la realidad que experimentáis en vuestro nivel vibratorio. La única diferencia es que en los otros niveles vibratorios las entidades que existen en ellos y que experimentan la creación en esos niveles lo hacen sin la limitación de la comprensión de quiénes y qué son realmente. Este es el único nivel vibratorio en toda la creación donde las entidades que existen dentro de él colocan ese tipo de energía electromagnética para limitar su capacidad de comprender el proceso de creación de la realidad que emplean para tener esta experiencia. No existe en los otros niveles vibratorios.

Y así, cuando estáis en este nivel vibratorio, incluso en esos estados alterados de conciencia que llamáis el estado entre encarnaciones, crearéis realidades basadas en las creencias que sostenéis. Sostenerlas se convierte en un asunto completamente diferente. Veis, para sostenerla en esta realidad existís, una vez más, dentro de esta creencia en el tiempo y el espacio, en esta ilusión, y así entráis en vuestro estado de sueño y regresáis a vuestro estado despierto y perpetuáis la ilusión. Y para validarla, toma tiempo. Si vais a hacer un cambio, toma tiempo. Veis, si ocurre instantáneamente entonces no es real. Si ocurre instantáneamente, es algo que os resulta difícil creer que está dentro de vuestra capacidad sostener. Y así, para que tenga significado, para que tenga valor, os gusta tener involucrado ese concepto de tiempo y espacio porque entonces es real, porque entonces es algo que verdaderamente está sucediendo. No es solo vuestra imaginación. Podéis probarlo.

Pues bien, en vuestros estados alterados de conciencia, en ese estado entre encarnaciones, el tiempo y el espacio no existen. Esa ilusión es muy difícil de perpetuar. Y así, si creéis en estos llamados diferentes tipos de realidades que vais a experimentar, cualesquiera que sean, se vuelve muy difícil perpetuar la ilusión sin que comprendáis que estáis absolutamente en control. Y cuando comprendéis que estáis absolutamente en control, entonces si existís en ese tipo de realidad que creéis que es algún tipo de condenación, comenzáis a preguntaros: ¿qué estoy haciendo esto? ¿Por qué estoy teniendo esta experiencia? O si estáis en esa realidad donde existe ese tipo particular de existencia en la que todo es absolutamente perfecto, pensáis: qué situación tan aburrida es esta, creo que probablemente debería tener un sistema de creencias diferente, creo que podría cambiar mi realidad. Y así tenéis absolutamente la capacidad de alterar vuestra realidad, y en ese estado alterado de conciencia, en ese estado entre encarnaciones, si así lo queréis, tenéis la capacidad, si lo elegís, de experimentar otra reencarnación o tenéis la capacidad de elegir dejar este nivel vibratorio para tener la comprensión de quiénes y qué sois realmente. La elección es vuestra. Siempre.

La realidad que experimentáis en vuestro estado de conciencia despierta es un reflejo de la creencia que sostenéis. Y si no os gusta la creencia y si no os gusta la realidad, entonces la cambiáis. Y la cambiáis simplemente comprendiendo qué es lo que deseáis. La cambiáis creyendo que está dentro de vuestra capacidad alterar la realidad. La cambiáis gustándoos a vosotros mismos. Es importante que os gustéis. Porque veis, si no os gustáis, entonces se vuelve muy difícil esperar que esté dentro de vuestra capacidad crear esa realidad. Porque si no os gustáis comenzáis a creer que no sois dignos. Y si creéis que no sois dignos basados en este concepto de que no os gustáis en vuestro estado de conciencia despierta, la chispa de conciencia que sois, esta verdadera entidad que sois, dice: bien, eso es lo que quieren, hagámoslo. Mirad, ¿no es esto divertido? Podemos crear cualquier realidad que deseen. Y la chispa de conciencia que sois crea la realidad que deseáis y lo hace sin juicio porque eso es lo que queréis. La tenéis.

La ironía es que no requiere absolutamente más esfuerzo de vuestra parte crear un tipo de realidad que otro. La realidad que experimentáis es un reflejo de la creencia que sostenéis y está dentro de vuestra capacidad alterarla. Absolutamente. No es una cuestión dudosa.

Veis, solo hay tres absolutos en esta realidad en la que existís, no solo en vuestro nivel vibratorio, sino en todos los niveles vibratorios a lo largo de toda la creación: tres verdades fundamentales. Vosotros creáis vuestra realidad; sois la chispa de conciencia que buscáis, el dios que buscáis; y absolutamente no podéis dejar de llegar a esa comprensión. Todo lo demás es ilusorio. Todo lo demás está dentro de vuestra capacidad de cambiarlo. Y creáis esta realidad tomando decisiones y haciendo elecciones, y esas elecciones y decisiones son reflejos de las creencias que sostenéis, y vuestras creencias se reflejan en vuestra actitud. Y desde vuestra actitud, en efecto, una vez más tenéis la capacidad de utilizar vuestra imaginación, vuestro deseo y vuestra expectativa. Y todo ello se une para asistiros en la creación de la realidad que deseáis experimentar.

Así, tenéis vuestros pensamientos y sentimientos que reflejan vuestras creencias, y vuestras actitudes que influyen en vuestras elecciones y decisiones, y a partir de ello formáis vuestros deseos, y desde vuestros deseos surge vuestra imaginación o, en efecto, vuestra creencia acerca de lo que experimentaréis, y desde ahí generáis la expectativa de que eso llegue a vuestra realidad. Y eso es exactamente lo que obtenéis. Siempre. No de vez en cuando. Siempre la realidad que experimentáis es un reflejo de las creencias que sostenéis. Si creéis que no sois una persona digna, entonces tendréis ese tipo de realidad para validar esa creencia. Si creéis que está dentro de vuestra capacidad tener cualquier cosa que deseéis, entonces también podéis tenerlo. Es vuestra elección. Es vuestra realidad. No es la de otro.

Veis, si otra persona está influyendo en vuestra realidad es porque en algún nivel aceptáis participar en ello. En algún nivel, ya sea que lo aceptéis conscientemente o no, tomáis una decisión consciente de involucraros en cierto tipo de interacción. Hacéis esa elección. Absolutamente. Si creéis y deseáis creer que estáis en una situación donde no estáis en control, entonces tomáis una decisión consciente de involucraros en esa situación. Tomáis una decisión consciente de creer que no tenéis la capacidad de cambiarla, y la realidad que experimentáis refleja la creencia que sostenéis basada en las elecciones que hacéis. Absolutamente, sin excepción. Y si elegís creer que no estáis en control, entonces eso es lo que obtenéis. Si elegís creer que no sois dignos, entonces eso es lo que obtenéis. Si elegís creer que el amor es algo que no existe en vuestra realidad, entonces no existirá. No en vuestra realidad consciente.

Existe en otros niveles de vuestra conciencia porque, veis, creáis esta realidad desde una posición de amor absoluto e incondicional. Esa chispa de conciencia que sois sabe lo que es amar. Absolutamente. En algún nivel de vuestra conciencia sabéis lo que es amaros a vosotros mismos. Absolutamente, incondicionalmente. Traer eso a vuestra conciencia despierta a veces puede ser un desafío para muchos individuos. Y es simplemente un desafío porque elegís creer que no sois dignos. Elegís creer que no os gustáis. Elegís creer que otros individuos tienen la capacidad de controlar e influir en vuestra realidad. Y está bien. Podéis participar en esa situación, pero si esas personas están influyendo en vuestra realidad de una manera que no os gusta, entonces quizás es momento de dar un paso atrás y evaluar la situación y decir: no me gusta lo que está ocurriendo aquí, voy a cambiarlo. ¿Y por qué estáis involucrados en esa situación en primer lugar? Quizás es momento de retroceder y observar qué cree una persona acerca de quién y qué es realmente.

Veis, decirle a alguien simplemente que se guste o que ame quién es puede ser algo muy difícil y desafiante para muchos. “No sé qué hacer. Bueno, sí me gusto. Bueno, creo que sí. La mayor parte del tiempo sí. Quizás hay algún momento aislado, pero la mayor parte del tiempo me gusta quién soy. Bueno, excepto quizás cuando estoy con ciertas personas. Bueno, si lo pienso bien, quizás hay muchas veces en que realmente no me gusta quién soy.” Veis, no es algo que simplemente se da. Está dado dentro de esa chispa de conciencia que sois, pero en vuestro estado de conciencia despierta, una vez más, existís en una realidad ilusoria. Y la realidad que experimentáis, aunque tiene significado, no penséis ni por un instante que estamos diciendo que no es importante, absolutamente no, es muy importante. Elegís entrar en este nivel vibratorio para tener esas experiencias, y el hecho de que la realidad sea ilusoria no afecta en absoluto si las experiencias que tenéis crean los sentimientos y las emociones que deseáis. Absolutamente. Son reales.

Y así, cuando estáis en este estado de conciencia despierta, en esta realidad ilusoria, muchas veces se vuelve muy difícil para una persona gustarse a sí misma. Y el proceso es realmente bastante simple, aunque generalmente no damos métodos o técnicas, porque los métodos o técnicas son tan variados como los individuos que existen en vuestro nivel vibratorio. El método o técnica que utilicéis para cambiar vuestros sistemas de creencias o para cambiar vuestra realidad son métodos o sistemas que vosotros elegís. El método o sistema que elijáis para cambiar vuestra realidad no es tan importante como vuestra creencia en ese método o técnica. El método o la técnica realmente no importa; lo que importa es la creencia de que funcionará. Y por eso dudamos en dar instrucciones específicas, porque lo que puede funcionar para una persona puede no funcionar para otra.

Pero gustaros a vosotros mismos es un proceso muy simple. Simplemente establecéis una lista de principios, y de esos principios elegís los que son más importantes para vosotros y los colocáis en la parte superior de la lista. Y mientras vivís vuestras actividades diarias y creáis oportunidades para aplicar esos principios, entonces aplicadlos. Es realmente así de simple.

Y a medida que aplicáis los principios, cuanto más los aplicáis, más fortalecéis vuestro carácter y más comenzáis a gustaros a vosotros mismos. No hacéis esto para que otros se sientan impresionados por quién sois. Lo hacéis porque vais a gustaros a vosotros mismos. Y la imagen que queréis proyectar es la imagen que vosotros creéis que deseáis mostrar a los demás, no la imagen que otros quisieran ver en vosotros, sino la imagen que vosotros queréis expresar. Y al aplicar los principios, efectivamente fortalecéis el carácter. Y al fortalecer el carácter, comenzáis a gustaros a vosotros mismos. Y es importante entender que es la aplicación de los principios lo que fortalece el carácter, y que es importante centraros en las veces en que sois exitosos al aplicar los principios y no en las veces en que no lo sois.

Veis, tenéis esta capacidad en vuestro estado de conciencia despierta, particularmente si sois una persona que cree que no es digna, que no está dentro de su capacidad crear eso y que va a demostrárselo a sí misma. Así que aplicáis vuestros principios y todo va muy bien, y luego surge una situación y no aplicáis un principio. Entonces os quedáis enfocados en ese instante y comenzáis a creer: “Mira eso, no puedo hacerlo. Soy un fracaso.” Y así, una vez de cada cincuenta falláis, y os concentráis en esa única vez, en ese dos por ciento, en lugar de centraros en el noventa y ocho por ciento. Y como resultado, la chispa de conciencia que sois crea la realidad que refleja la creencia que sostenéis, y si comenzáis a creer y a tomar decisiones para reforzar la creencia de que no sois dignos, la chispa de conciencia que sois crea la realidad para validar esa creencia, y lo hace sin juicio. Lo hace desde una posición de amor absoluto e incondicional. Por eso es importante centraros en esos momentos en que sois exitosos, no en aquellos en que no lo sois.

No estamos diciendo que no les prestéis atención. Simplemente les prestáis atención, los reconocéis, los dejáis a un lado y continuáis. Continuáis con la creación de vuestra realidad. Y entonces comenzáis a gustaros a vosotros mismos, y desde ahí podéis comenzar a aplicar los principios a esta existencia y empezar a hacer cosas por vosotros mismos que os permitan experimentar el amor propio absoluto e incondicional. Y cuando comenzáis a aplicar esos aspectos de vuestra creación, entonces comenzáis verdaderamente a comprender que está dentro de vuestra capacidad aplicar esas mismas técnicas, esos mismos elementos de creación a los demás, permitiéndoles experimentar amor absoluto e incondicional.

Y algo muy extraño comienza a suceder en vuestra realidad. Comenzáis a gustaros a vosotros mismos. Y cuando camináis por la calle, las personas comienzan a sonreíros sin razón aparente. Y empezáis a tener interacciones con otros que no son críticas hasta el punto de que os juzguéis por esa interacción, sino que permitís que el otro sea quien es, sin crítica, con comprensión y con amor absoluto e incondicional. Y eso está dentro de la capacidad de todos para experimentarlo. Solo tenéis que creer. Si estáis viviendo una realidad que no estáis disfrutando, cambiadla. La elección es vuestra. Absolutamente. No hay ni un solo instante de esta experiencia de realidad que no esté dentro de vuestra capacidad de controlar, cambiar y convertir en aquello que deseáis. Sois la chispa de conciencia que crea la realidad que experimentáis y absolutamente no podéis dejar de llegar a esa comprensión. Todo lo demás es ilusorio. Absolutamente.

Ahora bien. Haremos una pausa por un momento o dos, y si tenéis alguna pregunta estaremos dispuestos a regresar e intentar responderla para vosotros. Mientras tanto, os recordamos que no estamos separados por el tiempo ni por el espacio, sino por un nivel vibratorio, y si elegís interactuar con nosotros solo tenéis que expresar la intención y recibiremos con agrado la oportunidad de interactuar y compartir con cada uno de vosotros, ofreciéndoos nuestro amor absoluto e incondicional y nuestro apoyo inagotable. Y nos despedimos de cada uno de vosotros, con amor y con paz.