Joshiah
4 de Febrero de 2007
Bien ahora. Es, una vez más, ciertamente un placer ser invitados nuevamente a vuestro nivel vibratorio y tener esta oportunidad de interactuar y de compartir con cada uno de vosotros en vuestra realidad. Y nos gustaría expresar nuestros saludos a cada uno de vosotros y también expresar nuestra gratitud por permitirnos, una vez más, esta oportunidad.
Ahora. Antes de comenzar, sugeriríamos que existe para cada uno de vosotros, una vez más, la oportunidad de involucrarse en lo que nos referimos como la comunicación silenciosa; la oportunidad para que participéis en una interacción telepática, si así lo deseáis, con otras entidades que estarían con nosotros esta tarde o incluso con esa porción que podríais llamar vuestro yo superior, o esa chispa de conciencia que sois. Veréis, muchas veces la información que expresamos a través de nuestro amigo Elías (el canal) está limitada por el uso de un vocabulario. Y descubriréis que, si alteráis vuestra conciencia y os permitís entrar en ese estado meditativo, la información que recibís en esa transacción muchas veces es mucho más precisa y mucho más pertinente a vuestras necesidades y deseos individuales que la información que expresamos a través de nuestro amigo Elías. Y no solo es muchas veces más pertinente, sino también, sin las limitaciones de un vocabulario, muchas veces mucho más precisa. Y así, animaríamos a cada uno de vosotros, si elegís involucraros en esa comunicación silenciosa. Y descubriréis que, si elegís cerrar vuestros ojos y expresar la intención, es muy fácil para vosotros alterar vuestra conciencia y entrar en ese estado meditativo, si así lo deseáis, y en ese estado alterado de conciencia tener esa capacidad y oportunidad de participar en esa comunicación silenciosa. Y como siempre, la elección es vuestra. Absolutamente.
Ahora. Hemos sugerido muchas, muchas veces que existís en este nivel vibratorio por elección. Vuestra elección. No la elección de alguna otra entidad que haya decidido que debéis entrar en esta realidad o nivel vibratorio o en este proceso de creación para tener algún tipo de lecciones o aprendizaje. Absolutamente no. Entráis en este nivel vibratorio por vuestra elección. Y permanecéis en este nivel vibratorio por vuestra elección.
Y en este nivel vibratorio muchas veces los individuos experimentan realidades que creen que están más allá de su capacidad para alterar o controlar. Este nivel vibratorio y esta realidad que experimentáis en este nivel vibratorio es una ilusión. Es una realidad ilusoria. No significa que no tenga significado, pero no obstante es una ilusión. Cuando intentáis dar una explicación de una experiencia particular o una creación particular en la que estáis involucrados en este nivel vibratorio, recurrís a escoger palabras, una vez más, en un vocabulario que no puede expresar el verdadero significado del proceso de creación que empleáis para estar involucrados no solo en esta realidad, sino de hecho en la creación completa de esta realidad. Y veréis, incluso usar la terminología de una “realidad” os lleva a creer que es real. “Real-idad”. Y no es real, y sin embargo tampoco es imaginaria.
Es real en el sentido de que puede permitiros experimentar actividades particulares. Os permite involucraros en ciertos aspectos de la creación donde creéis que no estáis en control, y en ese sentido es real. Y en ese sentido elegís establecer las limitaciones de vuestra capacidad para comprender vuestro proceso de creación con el fin de creer que es real. Porque veréis, si es real entonces está más allá de vuestra capacidad para alterarlo. Y si está más allá de vuestra capacidad para alterarlo entonces ciertamente intensifica la experiencia. Y cuando intensifica la experiencia os permite experimentar una gama de emociones y sentimientos que no podéis duplicar en ningún otro nivel vibratorio ni en ninguna otra forma de creación. Y como resultado de ese tipo de creación —de ese proceso de creación en el que creéis que no estáis en control y en el que intensificáis esas emociones y sentimientos— tenéis la oportunidad de completar las razones particulares por las cuales elegís involucraros en este nivel vibratorio en primer lugar. Y eso es simplemente experimentar la amplia gama de emociones y sentimientos que no podéis duplicar de ninguna otra manera.
Veréis, cuando comprendéis absolutamente que estáis en control, cuando comprendéis que es una ilusión, no significa que no tenga algún tipo de realidad asociada a esa ilusión. Pero no obstante, la ilusión —cuando comprendéis— os permite experimentar las emociones y sentimientos plenamente, pero ciertamente no en la medida en que los experimentáis cuando creéis que no estáis en control. Y hemos usado la analogía muchas veces de que podéis ir a un teatro y sentaros a ver una producción que se proyecta en la pantalla. Y cuando veis esa producción proyectada en la pantalla comprendéis absolutamente que esa producción es el resultado de que algún individuo intenta presentaros una realidad con la intención de evocar ciertas emociones y sentimientos. Pero sabéis que no es real. Sabéis que es un juego de luces. Sabéis que es una ilusión proyectada en la pantalla. Y sabéis que ha habido fragmentos tomados de una filmación mucho más amplia que han sido editados, cambiados y reproducidos para evolucionar en una producción que pueda mostrarse en la pantalla y tener algún tipo de cohesión que efectivamente pueda evocar en vosotros ciertas emociones y sentimientos.
Y es bastante irónico que podáis sentaros frente a esa pantalla en ese teatro y ver esa producción proyectada, sabiendo que, según vuestro llamado concepto del tiempo, estáis sentados en ese teatro por un período muy corto en términos de vuestra percepción y creencia del tiempo. Y sin embargo, en esa pantalla, dentro de ese corto período de vuestro llamado tiempo real, puede haber un tiempo ilusorio que abarque años e incluso siglos. Y podéis comprender eso. Decís: “Bueno, está bien porque es una ilusión.” Decís: “Está bien porque es simplemente una producción.” Y sin embargo podéis involucraros en esa producción y podéis involucraros en ver esa ilusión particular y experimentar emociones y sentimientos muy intensos, pero cuando salís de ese teatro y miráis hacia atrás decís: “Bueno, eso no era real.” Fue muy emocionante, quizás, o muy emotivo; o experimentasteis algún tipo de alegría, absolutamente, y emociones muy intensas en ocasiones. Pero no obstante, cuando salís del teatro, bueno, no es real. Pero ahora habéis vuelto al mundo real donde hay tiempo y donde hay espacio, y donde las cosas son reales.
La ironía es que la realidad que creáis y experimentáis en este nivel vibratorio en el que existís en vuestro llamado estado de conciencia despierta es tan ilusoria como la producción que visteis en la pantalla. Es tan ilusoria como la producción que visteis en la pantalla, y vosotros la creáis toda. La ironía es que incluso la producción que fue creada en la pantalla, vosotros participasteis en su creación. La ironía es que no hay ni una instancia, no hay ni un aspecto de vuestra creación y de vuestra existencia y de las experiencias en las que estáis involucrados en vuestro nivel vibratorio en este período encarnacional particular —o en cualquiera de los otros períodos encarnacionales, si deseáis usar esa referencia al tiempo y al espacio— sobre el cual no tengáis control absoluto y completo.
Veréis, creáis la realidad que experimentáis, absolutamente, y es un reflejo de la creencia que sostenéis. Y si elegís creer que no estáis en control, entonces crearéis una realidad que valide la creencia de que no estáis en control. Y si creáis una realidad que no disfrutáis particularmente, entonces es mucho más fácil culpar a esa realidad particular a algún otro elemento o a alguna otra entidad, lo que elijáis. Realmente no importa, podéis culpar al universo si no queréis culpar a otra entidad. No importa. Estáis culpando a algo más, y creáis una realidad para validar la creencia de que no estáis en control.
Es realmente así de simple. Hacéis grandes esfuerzos para hacerlo complicado porque, veréis, si es más complicado, entonces no tenéis que aceptar la responsabilidad. Si es más complicado es más fácil culpar a alguien más. Y hay una cierta comodidad que viene con ese tipo de existencia, absolutamente. Y no es correcto ni incorrecto. Veréis, podéis tener lo que sea que deseéis. Y no es correcto ni incorrecto.
El único concepto de si es correcto o incorrecto es el que sostenéis en vuestro estado de conciencia despierta. Esa chispa de conciencia que sois, esa entidad que sois que crea esta realidad que experimentáis lo hace gozosamente, y nunca con un juicio acerca de si es correcto o incorrecto. Correcto o incorrecto es un concepto de la conciencia humana despierta. No existe en vuestro subconsciente, si deseáis usar esa terminología, ni existe en vuestra conciencia interna, ni existe en esa chispa de conciencia que sois, o esa entidad que sois. No importa qué terminología utilicéis para describirlo. La parte de vosotros que crea la realidad que experimentáis en vuestro estado de conciencia despierta lo hace gozosamente. Lo hace desde una posición de amor absoluto e incondicional, y lo hace sin juzgar si es correcto o incorrecto. Os da todo lo que deseáis. Absolutamente. Es realmente así de simple. Podéis hacerlo más complicado. No solo podéis, sino que hacéis grandes esfuerzos para hacerlo más complicado. Pero no obstante, es realmente así de simple.
Veréis, cuando estáis en vuestro llamado estado de conciencia despierta y miráis a las entidades que están a vuestro alrededor, algunas de esas entidades tienen atributos particulares que podríais envidiar. Podríais decir: “Oh, desearía tener eso, pero no es posible para mí tenerlo.” Bueno, en el momento en que sostenéis esa creencia de que no es posible, esa chispa de conciencia que sois produce gozosamente realidades que validan la creencia de que no es posible para vosotros. Y así obtenéis exactamente lo que deseáis. Podéis crear mediante elección consciente o podéis crear por defecto, lo que llamamos por defecto. Incluso en el defecto hacéis una elección. Incluso en lo que llamamos crear por defecto, estáis haciendo elecciones. Estáis eligiendo sostener ciertas creencias que serán validadas por la realidad que experimentáis.
Veréis, la creencia siempre precede a la realidad. Ese es otro concepto erróneo que tenéis en vuestro llamado estado de conciencia despierta, que en vuestra experiencia de la realidad cuando tenéis una interacción diaria con otra entidad y como resultado de esa interacción o esa experiencia o esa actividad —cualquiera que sea la terminología que deseéis usar para describir ese proceso de creación particular— creéis, en vuestro estado de conciencia despierta, que formáis una creencia basada en ese evento o actividad particular. Y bueno, realmente no es así en absoluto. Primero sostenéis la creencia. Sostenéis una creencia que es responsable de la creación de la realidad que valida esa creencia.
Ahora. Algunos dirían: “Bueno, eso realmente no tiene mucho sentido.” Y muchas veces os sugerimos que sostenéis creencias que operan dentro de sistemas de creencias. Veréis, es la combinación de vuestras creencias la que crea la realidad que experimentáis. Podéis, por ejemplo, tener la creencia de que no sois dignos, y tener la creencia de que no está dentro de vuestra capacidad lograr ciertas metas particulares que os proponéis. Las colocáis allí pero en realidad no creéis que podáis lograrlas. No creéis realmente que podáis hacerlo, eso es solo para alguien más. “Pero me han dicho que si sostengo la creencia entonces puedo hacerlo.” Y así sostenéis la creencia de que, “Bueno, voy a llevar a cabo este proceso de creación particular.” Pero en algún lugar de vuestro subconsciente, si queréis usar esa terminología, no creéis que sea posible para vosotros tener ese tipo de creación. Y así validáis la creencia que está contenida dentro de un sistema de creencias.
Este proceso de creación de la realidad ocurre queráis o no en vuestro estado de conciencia despierta. Porque en vuestro estado alterado de conciencia —ese subconsciente, si queréis, o esa chispa de conciencia que sois— creáis absolutamente la realidad que valida vuestros deseos. Absolutamente, sin ninguna duda. No hay ni una sola instancia en la que exista una creación o un elemento de experiencia en el que estéis involucrados del cual no seáis responsables. Ni una.
Veréis, es una ilusión. Esta realidad que experimentáis en vuestro estado despierto es una ilusión. Eso no significa que sea insignificante. Absolutamente no. De hecho, es exactamente lo contrario. Tiene gran significado. Pero eso no significa que no pueda ser una realidad ilusoria y aun así tener significado. Porque veréis, todas las realidades que se experimentan a través de todas las creaciones en todos los niveles vibratorios son ilusiones. Si intentáis poner algún tipo de explicación o terminología para dar una explicación al proceso de creación, estáis creando ilusiones. Todas las entidades que existen en todos los niveles vibratorios utilizan exactamente el mismo elemento o proceso particular de creación para tener las experiencias que desean experimentar en su nivel vibratorio. Aunque parece ser más real cuando existís en un nivel vibratorio donde comprendéis que lo que experimentáis es un reflejo exacto de lo que deseáis, la intensidad de las emociones y sentimientos que rodean ese elemento o evento particular no tiene el mismo significado que las emociones y sentimientos que experimentáis en vuestro nivel vibratorio porque creéis que no estáis en control. Y cuando creéis que no estáis en control entonces podéis culpar a algo más o a alguien más, y entonces las emociones se intensifican.
Y hay ciertos aspectos de vuestra realidad que comprendéis absolutamente que controláis. Hay ciertos elementos de esta realidad de los cuales aceptáis plena responsabilidad. La mayoría de ellos son los que deseáis tener conscientemente. Hay algunos de los cuales no estáis tan dispuestos a aceptar la responsabilidad, pero os aseguramos que son realidades que deseáis tanto como cualquier otra. La realidad que experimentáis es un reflejo de la creencia que sostenéis. Vuestros deseos son retratados, mostrados y colocados frente a vosotros y presentados a vosotros en cada momento de vuestra existencia. Absolutamente.
Y si no os gusta vuestra realidad, cambiadla. Y no importa cómo la cambiéis, lo que importa es que el método o la técnica que utilicéis para cambiarla sea uno en el que creáis que tiene la capacidad de producir ese cambio. Veréis, la realidad que experimentáis es un reflejo de la creencia que sostenéis, y si creéis que hacer ciertas cosas de cierta manera os ayudará a crear vuestra realidad, entonces absolutamente eso funcionará. Funcionará perfectamente.
Hemos utilizado una analogía muchas veces de que las entidades que están, por así decirlo, buscando esta capacidad de crear conscientemente su realidad son como individuos que llegan a una orilla y frente a ellos hay un cuerpo de agua. Y sobre esa agua hay un banco de niebla y no podéis ver cuán lejos hay que cruzar esa agua a través de la niebla para llegar a lo que deseáis experimentar al otro lado. No sabéis cuánto va a durar el viaje. No sabéis cuán peligroso será el viaje. Y así llegáis a la orilla y miráis y hay embarcaciones alineadas, de un extremo al otro, hasta donde podéis ver. Entonces algunas entidades corren arriba y abajo por la orilla y prueban las embarcaciones. Y cuando suben a una embarcación se aseguran de que esté en condiciones de navegar porque, veréis, no sabéis cuán largo será el viaje. “Podría ser bastante peligroso, así que mejor asegurémonos de tener una tripulación lo suficientemente grande para llevarnos allí. Y mejor asegurémonos de que esté bien abastecida con provisiones en caso de que tengamos algún problema en el camino, en caso de que encontremos mal tiempo.”
Y así, cada embarcación particular que inspeccionan nunca satisface completamente su deseo como para eliminar todas las preguntas que tienen, para eliminar los miedos. Y así continúan creyendo que no son responsables. Continúan creyendo que debe haber algo más. “Tiene que haber una mejor manera.” Y así corren arriba y abajo por la orilla, y van de embarcación en embarcación tratando continuamente de asegurarse de que esta sea la que va a funcionar.
Y luego tenéis otros individuos que llegan a la orilla, que no están preocupados por el viaje sino que comprenden y aceptan que es su viaje y eligen la primera embarcación que ven y se suben a ella, y tienen bastante éxito en completar su viaje. Y pueden tener todo tipo de experiencias que validan sus sistemas de creencias.
Y la ironía de ello, como hemos sugerido tantas veces, es que en realidad no necesitáis una embarcación en absoluto. El agua no es muy profunda a menos que deseéis que sea profunda, y podríais cruzarla caminando. No podéis fracasar. Absolutamente no podéis fracasar en llegar al entendimiento de quién y qué sois verdaderamente. No podéis fracasar. Este es un viaje en el que no podéis fracasar. Es un viaje que, si lo deseáis, podéis hacer difícil. Esa es vuestra elección. Pero no es uno en el que podáis fracasar. Y no es uno que tenga peligro alguno, excepto el peligro que vosotros mismos coloquéis.
Veréis, es vuestra realidad. Vosotros la creáis toda. Ahora bien, cuando os sugerimos que es una realidad ilusoria y os sugerimos que las experiencias en las que estáis involucrados son ilusorias, muchos individuos miran eso y dicen: “Está bien, puedo entender que estoy involucrado en esta realidad ilusoria y que soy responsable de mis interacciones cuando me levanto por la mañana y cuando desayuno, pero cuando subo a mi vehículo y estoy en el tráfico, no me vais a decir que soy responsable de las interacciones con esas otras entidades que conducen como locos.” Pues claro que lo sois. Interactuáis con otras entidades y creáis la realidad para validar la experiencia y para validar los sistemas de creencias que sostenéis. Y es una ilusión.
Veréis, muchos individuos que observan esto dicen: “Bueno, puedo aceptar eso, así que lo pondré en manos del universo y el universo proveerá lo que necesito.” El universo es una ilusión. Este nivel vibratorio en el que existís es vuestra creación. Existís en cada átomo del universo entero. Existís en cada átomo de todo este nivel vibratorio. Es una ilusión. Y así, si deseáis creer que proviene del universo, podéis tener eso, absolutamente, porque vosotros sois el universo. Pero veréis, cuando creéis que proviene del universo, entonces puede estar más allá de vuestro control consciente. No tenéis que aceptar responsabilidad por todo eso porque, veréis, “Parte de ello puede no estar dándome lo que deseo. Parte de esta realidad particular que estoy experimentando puede ser el resultado de que otra entidad desea que experimente una realidad peor y el universo puede concederle su deseo y no el mío.”
Veréis, es una ilusión. Lo que experimentáis en vuestro estado de conciencia despierta es una realidad ilusoria. Una vez más, no significa que sea insignificante. No significa que simplemente debáis ignorarla. Absolutamente no. Elegís estar involucrados en este nivel vibratorio. Elegís entrar en este nivel vibratorio y tener este tipo de proceso de creación para poder experimentar esa intensa gama de emociones y sentimientos. Es realmente así de simple. Hacedlo más complicado si lo deseáis. Pero cuanto más complicado lo hagáis, más difícil será para vosotros tener conscientemente algún tipo de efecto o control sobre ello. Es realmente así de simple. La realidad que experimentáis es un reflejo de la creencia que sostenéis. Sois el dios que buscáis y absolutamente no podéis fracasar en llegar a ese entendimiento en algún punto de vuestra llamada conciencia. El resto está abierto. El resto es un reflejo de lo que creéis. Si lo deseáis, podéis crearlo. Absolutamente. No solo podéis, sino que lo hacéis.
Veréis, esa es la ironía: lo hacéis de todos modos. Lo hacéis todo. No es algo extraño ni un fenómeno particular que estemos tratando de expresar o explicaros. Absolutamente no. Lo hacéis. Podéis elegir hacerlo conscientemente o podéis elegir hacerlo por defecto. No importa. Pero incluso elegir hacerlo por defecto es hacer una elección. La elección es vuestra. Vosotros hacéis la elección. Sostenéis el deseo. Si no os gusta quién sois en vuestro estado de conciencia despierta, la chispa de conciencia que sois, esa entidad que sois que crea la realidad, creará todo tipo de experiencias y actividades e interacciones diarias para validar esa creencia consciente de que no sois dignos, de que no os gusta quién sois. Podéis tener eso. No es correcto ni incorrecto.
Una vez más, la chispa de conciencia que sois crea exactamente lo que deseáis y lo hace gozosamente, sin juzgar qué es correcto o incorrecto. Correcto o incorrecto, una vez más, es un concepto de la conciencia humana despierta. No existe en vuestras llamadas conciencias internas. Y así, si continuamente sostenéis en vuestro llamado estado de conciencia despierta esas creencias de que no sois dignos, entonces crearéis las realidades para validar esa creencia. Absolutamente.
Hemos sugerido muchas veces que si deseáis usar una técnica, primero deberíais comenzar a gustaros a vosotros mismos. Y comenzáis a gustaros a vosotros mismos haciendo una lista de los atributos particulares que os gustaría manifestar para vosotros. Principios por los cuales elegiríais vivir. No principios que establezcáis para satisfacer a otros. No principios que aplicaríais porque queréis impresionar a alguien más. Absolutamente no. Principios que establezcáis porque eso es lo que creéis, porque ese es el tipo de entidad que os gustaría ser en vuestro estado de conciencia despierta. Y luego aplicáis los principios.
Y cuando aplicáis los principios, no os castigáis si falláis en aplicar un principio cuando estáis creando una realidad particular y tenéis esa experiencia y sostenéis esta creencia de que, “No soy digno y aquí está esta realidad que creo y muestra que no soy digno porque no apliqué los principios que había decidido que iba a aplicar cuando me enfrentara a ese tipo particular de proceso de creación.” Y así, una vez más, validáis que no sois dignos. En absoluto. Si os detenéis en ese aspecto particular, si os detenéis en ese instante particular, entonces comenzaréis a creer que no está dentro de vuestra capacidad tener ese tipo de creación. Comenzaréis a creer que no sois dignos y comenzaréis a creer que sois un fracaso, y absolutamente validaréis esa creencia.
Y así, dejas de lado aquellas ocasiones particulares en las que no aplicaste tus principios. No te detienes en ellas. Te detienes en la multitud de ocasiones en las que sí aplicaste los principios, cuando fuiste exitoso. Esas son en las que te enfocas conscientemente. Esas son las que te gusta presentar. Esas son las que quieres representar ante los demás porque eso es quien quieres ser. Es quien quieres ser. Es una imagen y una entidad que te gustaría ser. Y en realidad no te importa si a los demás a tu alrededor no les agrada. Porque, ves, la ironía es que cuando comienzas a establecer los principios y comienzas a aplicarlos, comienzas a fortalecer tu carácter. Y cuando comienzas a fortalecer tu carácter, comienzas a agradarte a ti mismo. Y cuando comienzas a agradarte a ti mismo, asombrosamente, los demás también comienzan a agradarte. Y cuando eso ocurre, comienzas realmente a tener la capacidad de experimentar que eres digno, de experimentar que está dentro de tu capacidad alterar tu realidad.
Y entonces puedes establecer aquello que desees. Y sé específico acerca de lo que deseas. Muchas entidades dirían: “Bueno, me gustaría ser feliz. Solo quiero ser feliz”. Bien, ¿qué va a hacerte feliz? Y entonces algunas entidades podrían decir: “Bueno, quisiera tener más abundancia”. Bien, hay muchas entidades que no tienen el mismo nivel de abundancia, si deseas usar algún tipo de medida, y sin embargo son extremadamente felices, y por lo tanto la abundancia no lo hará. Y entonces podrías decir: “Bueno, quisiera estar involucrado en cierto tipo de relación y entonces sería feliz”. Hay otras personas que no están involucradas en ningún tipo de relación que siquiera comience a compararse con aquello que tú desearías experimentar, y sin embargo son extremadamente felices, y por lo tanto no tiene que ver con eso.
Ves, la felicidad tiene que ver con agradarte a ti mismo. La felicidad proviene del interior. No es algo que vayas a experimentar creando todos estos elementos particulares que están fuera de tu llamada conciencia interior. La felicidad proviene del interior.
Agradate a ti mismo. Y cuando comiences a agradarte a ti mismo y cuando comiences a experimentar esa comprensión de que está dentro de tu capacidad crear, entonces en verdad comenzarás también a experimentar la gratitud por tu capacidad de crear, por tu capacidad de crear. Ves, la gratitud es un gran elemento de la creación, si lo deseas, es una gran emoción que puedes tener la capacidad de experimentar, pero debe ser gratitud hacia ti mismo. Cuando comienzas a experimentar gratitud hacia otra entidad que crees que ha hecho algo por ti, no hay nada de malo en ello. Pero comprende que esa es gratitud hacia ese individuo. Es una interacción con ese individuo que te permite tener una experiencia con él basada en una relación. Pero si no sientes gratitud por ti mismo, en realidad no importa, terminarás la experiencia.
Siente gratitud por quien eres. Siente gratitud por ese carácter que has desarrollado y comenzarás a sentir gratitud verdaderamente por las creaciones en las que estás involucrado, por ti mismo. Y cuando eso ocurre, comienzas a tener la expectativa de que está dentro de tu capacidad crear. Comienzas a esperar que: “Bueno, si sostengo un cierto deseo entonces puedo crearlo”. Y comienzas a esperar que eso se experimente y tome forma, si lo deseas, en tus actividades diarias y en tus interacciones.
Y muchas veces cuando eso ocurre, cuando uno comienza a agradarse a sí mismo y luego comienza a amarse más —y no estamos hablando de algún tipo de vanidad, en absoluto. Estamos hablando de agradarte a ti mismo. Estamos hablando de amarte a ti mismo, de amarte incondicionalmente, de hacer las cosas que son necesarias para que experimentes amor. Cuando comienzas a tener esa comprensión particular, entonces en verdad muchos de los llamados deseos que antes sostenías cambiarán. No hay nada de malo en eso. No tengas miedo de cambiar tus deseos siempre que los estés cambiando hacia algo que deseas experimentar en lugar de cambiar tu deseo porque simplemente sientes que está más allá de tu capacidad tener algún tipo de efecto sobre la creación, así que: “Simplemente bajaré mis expectativas. Si bajo mis expectativas entonces no puedo fallar. Si bajo mis expectativas hasta el punto en que creo que no tengo control entonces es una zona de confort y entonces no puedo fallar”. Puedes tener eso. No es correcto ni incorrecto. La chispa de conciencia que eres crea eso voluntariamente. Hace toda esta creación voluntariamente desde una posición de amor absoluto e incondicional y nunca juzga si eso es correcto o incorrecto. Te da aquello que deseas. Te da una validación de las creencias que sostienes y lo hace gozosamente desde una posición de amor absoluto e incondicional. Amor absoluto e incondicional significa sin juicio. Significa no juzgar si es correcto o incorrecto, sino crear aquello que deseas, gozosamente. Y así puedes tenerlo. Absolutamente. Y cuando estableces el carácter y cuando fortaleces el carácter y comienzas a tener la expectativa conscientemente, entonces se vuelve parte de tu capacidad crear tu realidad conscientemente.
La ironía es que lo haces de todos modos. Puedes elegir hacerlo sin reconocerlo. Puedes elegir hacerlo sin aceptar la responsabilidad por ello, pero lo haces de todos modos. Lo haces de todos modos. No puedes escapar de ello. Es aquello que eliges experimentar al entrar en este nivel vibratorio. Es realmente así de simple. Puedes hacerlo más complicado. No solo puedes hacerlo más complicado, sino que haces grandes esfuerzos por hacerlo más complicado porque si es más complicado, es más real. Y si es más real entonces la intensidad de las emociones y los sentimientos se intensifica, y puede ser mucho más divertido experimentar estas emociones y sentimientos que aparentemente están más allá de tu control. Por eso viniste aquí. Por eso existes en este nivel vibratorio. No estás aquí para aprender alguna lección. No estás aquí para satisfacer a nadie más que a tu propio ser individual. Existes en este nivel vibratorio porque eliges hacerlo, y dejarás este nivel vibratorio cuando elijas hacerlo.
Y la ironía es que es una ilusión. El tiempo y el espacio son ilusiones. Cuando sugerimos que vas a dejar este nivel vibratorio, es una sugerencia que hacemos porque crees en este concepto de tiempo y espacio y crees que de alguna manera vas a dejar esta área particular del espacio y que vas a estar en algún otro lugar. Bien, no es realmente así. El tiempo y el espacio son ilusiones. Tú eres —como las frecuencias de ondas de radio que existen dentro de la llamada atmósfera de tu Tierra y, de hecho, a lo largo de todo tu universo, si así lo deseas— existiendo dentro del mismo tiempo y espacio que todos los otros niveles vibratorios que existen a lo largo de toda la creación, similar a las ondas que existen dentro del mismo tiempo y espacio, y tienes la capacidad de sintonizar una frecuencia particular y experimentar esa realidad particular, si lo deseas, o ilusión que está siendo transmitida en esa frecuencia. Así es que existes en un nivel vibratorio que existe dentro del mismo tiempo y espacio que todos los otros niveles vibratorios que existen a lo largo de toda la creación. Y eliges —eliges estar sintonizado en este. Y en algún momento, si así lo eliges, tomarás la decisión de dejarlo. Y cuando lo dejas, no es cuestión de irte, sino más bien de alterar, así como alteras el mecanismo de sintonía en los diversos aparatos que utilizas para pasar de una frecuencia de radio a otra, todas existiendo dentro del mismo tiempo y el mismo espacio.
Es realmente así de simple. No es complicado en absoluto. La ironía es que es tan simple que tienes dificultad en aceptarlo en tu estado de conciencia despierta. La ironía es que hay solo tres cosas que no alteras en este nivel vibratorio. Una es que creas tu realidad. La segunda es que eres una entidad; una chispa de conciencia; un dios, si así lo deseas —cualquiera que sea la terminología que quieras aplicar— que tiene la capacidad de crear, y no es más ni menos que cualquier otra entidad que exista a lo largo de todos los niveles vibratorios en toda la creación. Y absolutamente no puedes fallar en llegar a esa comprensión.
El resto es una ilusión —no significa que sea insignificante, pero sigue siendo una ilusión. Y haces grandes esfuerzos por hacerlo mucho más difícil porque entonces es real. Y si es real entonces las emociones y los sentimientos se intensifican, y por eso viniste aquí en primer lugar. Por eso estableciste este tipo de energía electromagnética que limita tu capacidad de comprender quién y qué eres realmente en tu estado despierto.
Y así puedes pasar todo tu tiempo en tu llamado estado despierto intentando descubrir esta conexión de quién y qué eres realmente. Puedes hacer todo tipo de esfuerzos para intentar tener esa conexión. La ironía es que en tu estado despierto no puedes hacerlo. No puedes hacerlo porque eliges limitar tu capacidad para hacerlo. Tú haces la elección. Cuando existes dentro de este nivel vibratorio aceptas participar en lo que nos referimos como los sistemas de creencias de la conciencia humana. Entras en ello en un consenso, si lo deseas, donde acuerdas que habrá ciertas leyes de la física que no puedes desafiar. Y cuando las desafías por cualquier cantidad de tiempo, dejas de existir en este nivel vibratorio —y no es correcto ni incorrecto, y no es un gran logro.
Lo que es un gran logro es cuando existes en tu estado de conciencia despierta y entiendes y aceptas que estás en control, incluso en aquellas ocasiones en que crees que no lo estás. Cuando comprendes quién y qué eres realmente. Y la única manera en que puedes hacer esa conexión es yendo hacia adentro. No lo encontrarás escrito en un libro. Incluso la información que te expresamos es limitada. Simplemente te expresamos aquello que deseas escuchar. Suponer que nosotros o cualquier otra entidad que exista fuera de tu nivel vibratorio tiene más conocimiento acerca de tu proceso de creación y los métodos y técnicas particulares que empleas para crear dentro de tu nivel vibratorio es simplemente ridículo. Tú lo creas todo. Absolutamente. Y el conocimiento que deseas experimentar está dentro. No puede ser expresado a través del uso limitado de un vocabulario.
Es una comprensión que solo puedes alcanzar yendo hacia adentro. Y cuando intentas traerla de vuelta a tu estado de conciencia despierta, si crees que está dentro de tu capacidad enseñarla a otra persona, fracasarás porque, ves, ellos tienen la capacidad de crear su propia realidad —no solo tienen la capacidad, sino que crean su propia realidad— y tú, aunque puedas interactuar, no puedes crear por ellos. Un concepto difícil de comprender, pero sin embargo muy preciso.
Y para descubrir esa conexión te sugeriríamos que vayas hacia adentro, que vayas hacia adentro y conectes con quién y qué eres realmente. Esa elección es tuya. No es correcto ni incorrecto, pero si eso es lo que deseas experimentar entonces esa sería nuestra sugerencia. Dudamos en darte métodos o técnicas porque, ves, un método o una técnica es tan bueno como la creencia que sostienes respecto a ese método o técnica y si no crees que funcionará, no funcionará. Y sin embargo puede ser aparentemente el tipo de método o técnica más ridículo pero si crees que funcionará entonces crearás realidades para validar la creencia. Absolutamente. La única limitación a tu capacidad de crear es tu imaginación. La imaginación, el deseo y la expectativa crearán la realidad que deseas. No solo pueden hacerlo, sino que lo hacen. Absolutamente garantizado.
Ahora. Haremos una pausa por un momento o dos, y si decides que tienes preguntas para nosotros estaremos dispuestos a regresar e intentar responderlas para ti. Y mientras tanto te recordaríamos que no estamos separados por el tiempo o el espacio sino por un nivel vibratorio, y si eliges interactuar con nosotros solo tienes que expresar la intención y daríamos la bienvenida a esa oportunidad de interactuar y compartir con cada uno de ustedes, para ofrecerles nuestro amor absoluto e incondicional y nuestro apoyo interminable. Y nos despediríamos de cada uno de ustedes, con amor y con paz.