Confederación
21 de Junio de 1974
Es una vez más un gran privilegio estar con ustedes. Esta noche intentaré acondicionar a cada uno de ustedes si así lo desean.
Estoy con este instrumento. Nuevamente, amigos míos, los saludo en el amor y en la luz de nuestro único Creador infinito. Les expreso mi sentimiento de gran privilegio por permitírseme acondicionarlos y hablar con ustedes en este momento utilizando estos instrumentos. Amigos míos, quisiera hablarles por unos minutos acerca de sus meditaciones. Aunque hemos revisado este material muchas veces, lo abordamos nuevamente, amigos míos. Aquello que tenemos para decirles es, en sí mismo, muy simple. Todo lo que podemos hacer es variar el enfoque que se utiliza para explicarlo. Nos gustaría observar en este momento el aspecto de la meditación en el cual se demuestra su sentimiento acerca de la actividad de meditar.
¿Cómo imaginan aquello que hacen en la meditación, amigos míos? ¿Cómo miden sus avances? ¿Con qué instrumento se califican a ustedes mismos? Tememos, amigos míos, que es el hábito inevitable de aquellos en el planeta Tierra exigir algún tipo de sistema de evaluación incluso para aquellas cosas que no se encuentran dentro de los sistemas de medición que ustedes tienen disponibles. Aquello que es medido es inevitablemente aquello que se ha perdido, amigos míos. Lo que ustedes miden es lo que ha sido gastado. Y en la meditación, amigos míos, nada se gasta.
La meditación es un devenir… un volverse consciente de aquello que ya es de manera intemporal. No puede calificarse porque es enteramente una actividad viviente. No viviente, amigos míos, en el sentido de esta ilusión, sino viviente en el sentido en que vive la eternidad. Está más allá de aquello que ustedes pueden conocer como juicio.
Para la mente humana, amigos míos, aquello que ustedes ven a su alrededor como progreso podría compararse con un gran arrecife de coral. Ustedes observan aquello que ha quedado atrás por el esfuerzo previo, aquello que en realidad es un montón de vehículos físicos usados. Pueden ver esto. Pueden medirlo y esto los reconforta, pero, amigos míos, la meditación es un proceso opuesto. Libérense del deseo de medir su progreso en la meditación. Libérense de las ataduras de sus propios sistemas de medición, pues aquello que desean es inconmensurable e ilimitado, amigos míos. Simplemente permítanse buscar y aceptar a través de la meditación el contacto con el Creador de todos nosotros. Ese es su deber como porción de esta creación.
Me gustaría continuar acondicionando a cada uno de ustedes y en este momento intentaré continuar este contacto a través de otro instrumento. Yo soy Hatonn.
Yo soy Hatonn. Ahora estoy con este instrumento. Amigos míos, el tema de la meditación, como dijimos antes, ha sido tratado muchas veces. Aunque los beneficios que reciben de la meditación están con ustedes y no necesitan medición, sus hábitos diarios, por así decirlo, sus necesidades, deben ser honrados para que puedan encontrar tiempo para su meditación. Esto, amigos míos, es el mayor valor de nuestra repetición en cuanto a la necesidad de meditar. No permitan más de lo absolutamente necesario que sus actividades diarias invadan su meditación. Sus actividades diarias pueden, en ocasiones, ser de tal naturaleza que tengan que dejar temporalmente su meditación. Esta es… esta es su elección, amigos míos. Traten de ordenar su vida diaria. Cada día, a medida que continúen meditando, parecerá hacerse más fácil —nuevamente, usando su expresión— ajustar su meditación a su horario.
Amigos míos, esto se debe al hecho de que su conciencia, su, por así decirlo, sentido de valores está cambiando. La realización de que a través de su meditación todos los problemas y preguntas serán respondidos.
Así que, amigos míos, no guarden reproches hacia ustedes mismos si no pueden adherirse a su meditación, pero, amigos míos. A algunos les podría parecer que esto es semejante a formar un hábito, pero no realmente, porque un hábito suele ser algo de lo que necesariamente se derive un beneficio. Ahora intentaré transferir este contacto a otro instrumento. Yo soy Hatonn.
Yo soy Hatonn. Estoy con este instrumento. La meditación, amigos míos, les proporcionará el acceso a la puerta por la cual deben pasar para encontrar toda la creación que está a su alrededor. Esto es lo que estamos intentando llevar a aquellos en la Tierra que se dispongan a la verdad. Estamos tratando de guiarlos hacia esa puerta por la cual deben pasar para experimentar todos los beneficios de su creación. Es un proceso muy simple. Dispónganse a la meditación y seguramente encontrarán la puerta. Está allí para todos los pueblos a través de toda la creación, en todos los lugares y en todo tiempo. Solo es necesario que sintonicen su pensamiento con el de su Creador. Esto puede hacerse en la meditación. Busquen y encontrarán, ha sido escrito. Lo que encontrarán es más, mucho más, de lo que podrían imaginar. Encuéntrenlo. Encuéntrenlo a través de la meditación. Está allí esperando. Los dejaré en este momento. Yo soy Hatonn. Adonai vasu.