Joshiah
6 de Enero de 2008
Bien ahora. Es, en verdad, un placer ser invitados nuevamente a vuestro nivel vibratorio, y nos gustaría expresar nuestros saludos a cada uno de vosotros, así como también expresar nuestra gratitud por ofrecernos, una vez más, esta oportunidad de entrar y compartir con vosotros en vuestro nivel vibratorio.
Ahora, antes de comenzar en esta tarde, quisiéramos, una vez más, sugerir que existe para cada uno de vosotros la oportunidad de involucrarse en lo que nos referimos como la comunicación silenciosa, esa oportunidad para tener una interacción telepática o un intercambio de información con otras entidades que estarán con nosotros en esta tarde. Y una vez más, muchas veces esa información que recibís es mucho más pertinente para vuestras necesidades y deseos individuales que la información que expresamos a través de nuestro amigo Elias, y en efecto muchas veces esa información es mucho más precisa cuando es transmitida a través de ese nivel de emociones y sentimientos y sin la interferencia y las limitaciones de un vocabulario. Y así, os animamos a involucraros en esa comunicación silenciosa, en esa interacción telepática.
Y encontraréis, una vez más, que como resultado de esta energía y como resultado de la sincronicidad de los individuos involucrados en esta reunión en esta tarde, es bastante fácil para vosotros alterar vuestra conciencia y entrar en lo que podríais llamar un estado meditativo. Encontraréis que, si cerráis los ojos y expresáis la intención, podéis alterar esa conciencia y podéis involucraros en esa comunicación silenciosa.
Ahora, una vez más, la información que expresamos está disponible para vosotros y, aunque muchas veces puede que no recordéis esa llamada comunicación silenciosa o interacción telepática de información, no obstante, en diversos momentos a lo largo de vuestro proceso consciente de creación en este nivel vibratorio, en vuestras llamadas actividades e interacciones del día a día, tendréis sugerencias intuitivas, si lo deseáis y así lo elegís, que os asistirán en esa interacción cotidiana, para daros ayuda y comprensión de vuestra participación y vuestro papel en la creación de esa interacción. Pero como siempre, la elección es vuestra, absolutamente. Sugerimos que puede ser bastante beneficioso, pero no estamos sugiriendo que debáis hacerlo, en absoluto. Como siempre, la elección es siempre vuestra. Simplemente hacemos sugerencias. Y así, si elegís hacerlo, una vez más, encontraréis bastante beneficioso involucraros en esa interacción, en esa interacción telepática de información.
Ahora. En esta realidad en la que existís, creéis que está basada en el concepto de tiempo y espacio, que hay este paso del tiempo. Y en vuestro llamado estado de conciencia despierta habéis marcado ese paso del tiempo y ahora os encontráis en los llamados últimos años de vuestra transición hacia lo que nos referimos como la nueva era y la nueva energía, aquello que elegís creer que está por ocurrir, y que vosotros como entidades que existen dentro de este nivel vibratorio habéis establecido. Esa transición hacia una energía que os permitirá, si así lo elegís, tener la capacidad de crear conscientemente vuestra realidad a un nivel que no habéis experimentado previamente en este nivel vibratorio, en vuestra llamada historia.
Esa oportunidad siempre ha existido; simplemente elegís no creer que es posible para vosotros crear vuestra realidad de manera consciente. No solo no es imposible crearla conscientemente, sino que en vuestra llamada historia habéis establecido ese tipo de energía electromagnética que limita vuestra capacidad de comprender que sois los creadores de esta realidad y que a este nivel consciente no tenéis el control. Creéis que existe una realidad que es tan real y tan más allá de vuestras llamadas capacidades de influir que mantenéis en vuestra mente consciente la creencia de que no podéis influir en vuestra realidad. Ahora, no estamos sugiriendo que no creáis que podéis influir en ciertas partes de vuestra realidad, sino que estamos hablando de todo vuestro nivel vibratorio, de todo este universo en el que existís.
Cada uno de vosotros comprende absolutamente que hay diversas partes de vuestras interacciones cotidianas con otros y, en efecto, cuando estáis solos en vuestra llamada realidad, que hay porciones de esa realidad sobre las cuales creéis tener control, absolutamente. Pero se vuelve muy difícil para vosotros captar el concepto de que tenéis control sobre todo. Y habéis, una vez más, como conciencia humana, acordado alterar ese tipo de energía electromagnética, ese velo, que os permitirá la oportunidad de comprender conscientemente, si así lo elegís, que está dentro de vuestra capacidad influir no solo en vuestras actividades cotidianas y vuestras interacciones personales con otros y esa realidad personal limitada, sino en toda vuestra realidad.
Veis, una vez más, existís en un nivel vibratorio donde tenéis control absoluto del proceso de creación. Vosotros, sugerimos, como conciencia humana y también como individuos. Controláis todo, no solo una pequeña parte, sino todo. Es vuestra creación, es vuestra realidad.
Y en ese sentido, este nivel vibratorio es similar a todos los otros niveles vibratorios que existen a lo largo de toda la creación. Las entidades que existen dentro del nivel vibratorio son, en efecto, los creadores de ese nivel vibratorio y los sostenedores de la creación en ese nivel vibratorio. Y no es diferente en este nivel vibratorio, excepto que vosotros, como las entidades que habéis elegido entrar en este nivel vibratorio, habéis establecido ese tipo de energía electromagnética que limita vuestra capacidad de comprender quiénes y qué sois verdaderamente, y limita vuestra capacidad de comprender que sois, en efecto, los creadores de esta realidad, particularmente cuando estáis en vuestro llamado estado de conciencia despierta.
Las limitaciones están ahí sin duda, a lo largo de todos vuestros niveles de conciencia mientras elijáis permanecer en este nivel vibratorio. Pero, aun así, en vuestro llamado estado de conciencia despierta, ese tipo de energía electromagnética, ese velo, es muy fuerte. Y crea la ilusión de que no tenéis control. Es una ilusión de que no tenéis control de una realidad que en sí misma es una ilusión. Una ilusión, pero no una ilusión insignificante, en absoluto. Es una ilusión que os permite experimentar estos rangos de emociones y sentimientos que deseáis experimentar. Esa es la razón por la que estáis aquí. Absolutamente.
En esta nueva era y esta nueva energía que habéis elegido crear, una vez más, existe esa posibilidad de que en vuestro llamado estado de conciencia despierta podáis captar la comprensión de que tenéis más control del que os es posible experimentar en vuestra llamada historia. En otros periodos encarnacionales, en efecto, en vuestra llamada historia pasada, elegisteis creer que no tenéis control de vuestra realidad en absoluto. Y lo colocasteis, si queréis, en manos de estas entidades ilusorias que crearían por vosotros. Y no creéis que tenéis control de nada. En otros periodos encarnacionales en vuestra llamada historia, que están ocurriendo simultáneamente, si queréis, en el ahora, sostenéis la creencia de que simplemente estáis a merced de existir dentro de este nivel vibratorio y que no hay absolutamente nada que esté bajo vuestro control. Y eso es una elección.
Una vez más, no es una elección correcta o incorrecta, es simplemente una elección que hacéis. Veréis, lo correcto o incorrecto no existe en ese nivel de conciencia que es responsable de la creación de vuestra realidad. Ese nivel de conciencia crea aquello que deseáis experimentar y lo hace desde una posición de amor incondicional absoluto y lo hace sin juzgar si será una experiencia que vais a disfrutar o no. El concepto de correcto o incorrecto ocurre en el nivel de conciencia humana despierta, no en el nivel de conciencia desde el cual creáis esta realidad.
Y así, ese nivel de conciencia desde el cual creáis la realidad, una vez más, crea aquello que deseáis para validar la creencia que sostenéis. Y si creéis que no tenéis control, como lo hacéis en algunos de vuestros otros llamados periodos encarnacionales, entonces creáis la realidad que valida esa creencia.
Es realmente así de simple. No es difícil en absoluto. Lo que es difícil es sostener esa creencia particular en vuestro llamado estado de conciencia despierta en este nivel vibratorio en este periodo encarnacional. Sin embargo, una vez más, como resultado de la alteración de la energía que habéis elegido permitir que ocurra dentro de un cierto periodo de tiempo, va a ser, en términos de vuestra llamada creencia en el tiempo y el espacio, más fácil para vosotros comprender a nivel consciente que estáis en control. Va a ser más fácil para vosotros, a nivel consciente, comprender el proceso de alterar la creencia para alterar la realidad.
Veréis, existís en una realidad que, una vez más, es ilusoria. Y como resultado de que sea una realidad ilusoria, es simplemente una expresión, si queréis, de humo y espejos. No existe realmente. Parece real, pero no es real. Es ilusoria. Es ilusoria y, como resultado de ser ilusoria, está dentro de vuestra capacidad alterarla. La ironía es que no solo está dentro de vuestra capacidad alterarla, sino que la alteráis constantemente. Vosotros creáis esta realidad. Esa es la ironía. La ironía es que tenéis aquello que deseáis. Os hemos sugerido muchas veces que podéis tener aquello que deseáis, pero también tenéis aquello que deseáis. Y si no os gusta la realidad que estáis eligiendo, entonces cambiáis la creencia, cambiáis el deseo.
Habéis, una vez más, como conciencia humana, en algún nivel de vuestra conciencia, acordado alterar este llamado velo, este tipo de energía electromagnética que limita vuestra capacidad en vuestro llamado estado de conciencia despierta para tener la comprensión de quiénes y qué sois verdaderamente. Y os estáis acercando al final de ese periodo de tiempo que vosotros mismos establecisteis para que ocurriera esa alteración de esa energía.
Como hemos sugerido muchas veces, para muchos individuos que existen dentro de vuestro nivel vibratorio, ese proceso de comprender la habilidad y la capacidad de alterar vuestra conciencia y de alterar vuestra realidad mientras están en el estado de conciencia está ocurriendo a un ritmo mucho más rápido de lo que vosotros, como conciencia humana, acordasteis establecer. Veréis, establecisteis ese marco de tiempo desde el año 1987 hasta el año 2012 y os estáis acercando mucho a la finalización de esa transferencia de energía, pero para muchos esa transferencia ha alcanzado un punto en el que comprenden absolutamente la capacidad de influir en su realidad de manera consciente. Pero estáis teniendo dificultad, como conciencia humana en vuestro estado de conciencia despierta, simplemente para captar la comprensión de que lo creáis todo y podéis influir en todo y de hecho influís en todo y creáis aquello que deseáis.
Veréis, el proceso de creación es variado. Cada individuo puede tener diferentes métodos y técnicas que pueden funcionar tan fácilmente como cualquier otro. Lo que permanece constante es que aquello en lo que creéis es validado por la realidad que experimentáis.
No se trata de una situación en la que experimentáis alguna interacción o alguna actividad y, como resultado de esa interacción o actividad, influís en vuestros sistemas de creencias y alteráis vuestra creencia. La creencia es influenciada, en primer lugar, por vuestras elecciones y decisiones, por vuestros pensamientos y sentimientos. Y como resultado de influir en esa creencia, creáis la realidad que valida la creencia. No es al revés.
A pesar de lo que podríais querer creer en vuestro llamado estado de conciencia despierta, que podéis tener una experiencia y como resultado de esa experiencia formar una creencia. Veréis, cuando sostenéis ese concepto particular del proceso de creación de la realidad o, en efecto, del establecimiento de sistemas de creencias, para aquellos que no creen que los sistemas de creencias influyen en vuestra realidad, ese método particular de establecer vuestras creencias valida que no tenéis control. Y muchos individuos no desean aceptar esa responsabilidad. Es muy difícil aceptar que estáis en control. Es muy difícil atravesar vuestras llamadas actividades cotidianas y experimentar realidades que son menos que deseables y sonreír ante ello y decir: “Bueno, mira eso. Realmente estoy haciendo un buen trabajo. Estoy creando exactamente lo que deseo experimentar”. Y así, es mucho más fácil experimentar la realidad que, en vuestro estado de conciencia despierta, sostener este concepto de que, como resultado de la experiencia, formáis la creencia.
Es una idea errónea común que experimentáis en vuestro estado de conciencia despierta, que es el resultado de haber establecido, una vez más, ese tipo de energía electromagnética que limita vuestra capacidad de comprender quiénes y qué sois verdaderamente. Y es realmente así de simple. No es algo complicado que requiera horas y horas de explicación. Es realmente así de simple. Vosotros creáis vuestra realidad y la realidad que creáis es un reflejo de la creencia que sostenéis. Es así de simple. No hay excepciones.
Existen diferentes formas de creencias que hemos elegido separar en varias categorías para que sea más fácil para vosotros comprender el concepto de que tenéis estos llamados sistemas de creencias de la conciencia humana, aquellos que se aplican a vuestras llamadas leyes de la física, y luego tenéis vuestros sistemas de creencias sociales y vuestros sistemas de creencias individuales. Y aun así, son sistemas de creencias en los que acordáis participar. Son sistemas de creencias que sostenéis, y son sistemas de creencias que son el resultado de las elecciones y decisiones que hacéis. Y el resultado de esos sistemas de creencias es la realidad que experimentáis. No es al revés. En absoluto.
Muchos individuos que existen en este punto particular de vuestra llamada historia están comenzando a aceptar el hecho de que tienen la capacidad de influir en su realidad desde un estado consciente. Y estáis experimentando y se os presentan todo tipo de técnicas y métodos que todos los individuos afirman que funcionan. La ironía es, una vez más, que no importa cuál sea el método o la técnica. Lo que realmente importa es que creáis en el método o la técnica. Vuestra creencia en el método o la técnica es mucho más importante que el método o la técnica en sí.
Hay individuos que sostienen la creencia de que, si desean experimentar una realidad diferente, influir y tener efecto en sus actividades cotidianas y en lo que están experimentando dentro de esta realidad, mantendrán esa imagen particular de lo que desean en su estado consciente tanto como sea posible. Y como resultado de mantener esa imagen, creen que eso creará su realidad, que se manifestará para que puedan experimentarlo.
Hay otros individuos que creen que si simplemente eligen visualizar cómo sería tener cierta experiencia y luego creen que pueden dejarlo ir, que lo ponen afuera y que así sucederá que tendrán esa experiencia, y por eso lo sueltan y no se enfocan en ello, que eso crea su realidad. La ironía es que todos funcionarán. No importa cuál sea el método o la técnica. Lo más importante es vuestra creencia.
Hemos usado la analogía muchas, muchas veces, de que un individuo puede caminar hacia la orilla y encontrarse con un cuerpo de agua que desea cruzar. Y en ese agua hay una niebla y no puede ver cuán largo será el viaje. Y no sabe qué hay más allá de los límites de su experiencia visual. Pero alineados a lo largo de la orilla hay una variedad de embarcaciones. Y así, algunos individuos, cuando se encuentran con esta experiencia particular, corren de arriba abajo por la orilla revisando las embarcaciones. ¿Cuál es la más segura? ¿Cuál tiene las mejores provisiones? ¿Cuál parece que podrá facilitar el viaje? ¿Cuál tiene la mejor tripulación? Y pasan todo el tiempo corriendo de un lado a otro revisando las embarcaciones y nunca creyendo realmente ni tomando una decisión por ninguna, sino siempre encontrando dudas, siempre probando una nueva embarcación, siempre pensando: “Bueno, hay algo defectuoso en esa. Tengo miedo de intentar este viaje”. O intentan el viaje por un corto tramo y si no experimentan una confirmación completa e inmediata de ese viaje, entonces regresan a la orilla y prueban otra embarcación.
Y luego están los otros individuos que llegan a la orilla y van a la primera embarcación que ven y depositan su creencia y su confianza en sus habilidades, y se suben a la embarcación y disfrutan el viaje.
Y la ironía es, una vez más, que no podéis fallar. Este no es un viaje en el que podáis fallar. La ironía es que en realidad no necesitáis una embarcación en absoluto. Podríais caminar a través si así lo deseáis. No hay absolutamente nada que temer. Y el aspecto más importante de la embarcación que elegís es que creáis que puede lograr aquello que deseáis. Y luego, cuando elegís el método o la técnica, es importante que creáis que ese es el método o la técnica que os ayudará a lograr aquello que deseáis experimentar. Es realmente así de simple. Veréis, cuando lo hacéis más complicado, entonces establecéis, una vez más, esa creencia de que no estáis en control.
Podríamos continuar y continuar acerca de varios sistemas de creencias, acerca de diversas técnicas—si hicierais esto o intentaseis aquello, y si hicierais ciertas cosas, eso ayudaría a lograr aquello que deseáis. Si eso es lo que deseáis escuchar, entonces en efecto funcionará para vosotros. Pero la ironía es que realmente no importa. Lo importante es que uno crea que está en control. Eso es lo importante. Lo importante es que uno crea que está en control. Eso es lo importante. Lo importante es que uno crea que es la entidad responsable de la realidad que experimenta.
No significa que sea una realidad que experimentáis que os traiga la llamada alegría en vuestro estado de conciencia despierta de manera constante, en absoluto. Veréis, si ese fuera el tipo de realidad que deseáis experimentar, habríais dejado este nivel vibratorio hace mucho tiempo. Absolutamente garantizado. Veréis, en este nivel vibratorio, debido a vuestra limitación para comprender quiénes y qué sois realmente y debido a vuestras limitaciones para comprender que sois los creadores de esta realidad y debido a las limitaciones que habéis establecido que impiden que otros influyan en vuestra realidad a menos que deseen entrar en este nivel vibratorio y participar en esa interacción directa del proceso de creación, debido a todos esos elementos particulares de la energía electromagnética que habéis establecido, tenéis la capacidad de experimentar un rango de emociones y sentimientos que no se repite en ningún otro nivel vibratorio en toda la creación.
Y esa es la razón por la que estáis aquí. Porque podéis experimentar una realidad que os permite experimentar un rango de emociones y sentimientos que solo puede lograrse cuando creéis que no estáis en control. Y una vez más, como hemos dicho muchas veces, os desafiaríamos a observar cualquier aspecto de esta realidad que estáis experimentando, cualquiera de los deseos que sostenéis, cualquiera de vuestros llamados objetivos que deseáis alcanzar, y si lo analizáis, si llegáis al elemento de lo que realmente buscáis, encontraréis que es para poder tener la experiencia de una determinada emoción o sentimiento. Absolutamente todos, sin excepción. Esa es la razón por la que estáis aquí. Esa es la razón por la que creasteis esta realidad.
Y así, la simplicidad de esto es que vosotros sois los creadores de vuestra realidad. No hay ninguna otra entidad que exista fuera de vuestro nivel vibratorio que haya dicho: “Debéis venir aquí y tener una cierta experiencia en este nivel vibratorio y debéis estar sujetos a ciertas realidades para que podáis tener algún tipo de lecciones o para que debáis crecer”. En absoluto. Podéis tener eso si lo deseáis. Veréis, no es correcto o incorrecto. Este no es un concepto de correcto o incorrecto. Si eso es lo que deseáis creer, podéis tenerlo. Absolutamente. El problema es que si lo tenéis, entonces en vuestro estado de conciencia despierta vais a tener dificultad para aceptar también el concepto de que estáis en control.
Veréis, las dos creencias en conflicto os colocan en una situación en la que las realidades que creáis son conflictivas. Si creéis que no estáis en control y también creéis que si mantenéis ciertas actitudes y creencias en vuestro estado de conciencia despierta, esas cosas se manifestarán, podéis crear esa realidad, absolutamente. Podéis avanzar sosteniendo ciertas actitudes y siguiendo ciertas técnicas y métodos, y estáis creando esa realidad, pero en algún lugar en el fondo de vuestro estado consciente sostenéis la creencia de que no estáis en control. “Oh, esto está muy bien, está funcionando muy bien, pero ¿en qué momento voy a perder el control?” Y así, tenéis creencias en conflicto y creáis esta realidad. Creáis este deseo de realidad basado en esas técnicas y métodos que empleáis. Pero luego llega la validación de la creencia de que no estáis en control. Y la chispa de conciencia que sois crea la realidad para validar esa creencia y lo hace sin juicio.
Y así, si creéis que tenéis guías o ángeles que están creando vuestra realidad, entonces esos guías o ángeles crearán absolutamente vuestra realidad. Y si ellos la están creando, entonces vosotros no podéis estar en control. Y cuando no estáis en control, crearéis realidades para validar esa creencia.
Y no es correcto o incorrecto, una vez más. No estamos sugiriendo que debáis hacer una cosa u otra. En absoluto. Pero si deseáis creer y tener esa capacidad de crear conscientemente vuestra realidad, de involucraros en esta llamada nueva energía que estáis estableciendo como conciencia humana, entonces debéis, en algún nivel de vuestra conciencia, aceptar también la responsabilidad de la realidad que estáis creando, de manera total y completa y no solo en partes. Y mientras mantengáis la creencia de que hay otros que tienen la capacidad de influir en vuestra realidad, entonces crearéis, una vez más, la realidad para validar esa creencia y lo haréis, absolutamente garantizado, desde esa posición de amor incondicional absoluto, sin juzgar si es correcto o incorrecto.
El concepto de lo correcto o incorrecto ocurre en vuestro estado de conciencia despierta y os permite experimentar ese intenso rango de emociones y sentimientos. Y cuando experimentáis esa emoción, incluso una emoción que podríais llamar negativa, cuando valida una creencia, la chispa de conciencia que sois se regocija. Crea la realidad que deseáis experimentar y lo hace sin juicio. Y lo hace desde una posición de amor absoluto, y eso es lo que verdaderamente sois.
Vosotros sois el dios que buscáis. Sois los creadores de esta realidad. Y en algún momento, si deseáis creer en este concepto de tiempo y espacio, absolutamente no podéis fallar en llegar a esa comprensión. No podéis perder. Esta no es una realidad a la que estáis sometidos y en la que debéis existir hasta que superéis ciertas pruebas o lecciones. En absoluto. Estáis aquí porque elegís estar aquí. Y cuando elegís iros, también podéis hacerlo. Es vuestra elección. Es vuestra realidad. Es vuestra creación. Vosotros sois el dios que buscáis. No podéis separaros de ello. Podéis crear todo tipo de realidades ilusorias para validar creencias que sostenéis que os permiten experimentar ciertos sentimientos y emociones, pero todo se hace detrás de ese tipo de energía electromagnética que habéis establecido que limita vuestra capacidad en vuestro estado de conciencia despierta para comprender quiénes y qué sois verdaderamente. Es una limitación, no una eliminación.
No podéis separaros de esa chispa de conciencia que crea la realidad que experimentáis en vuestro estado de conciencia despierta. Es lo que verdaderamente sois. Sois el dios que buscáis, creáis vuestra realidad y absolutamente no podéis fallar en llegar a esa comprensión. La realidad es una ilusión. Una significativa, absolutamente. No estamos sugiriendo que no tenga importancia, pero aun así es ilusoria, y hasta que no captéis ese concepto, hasta que no comprendáis y aceptéis que sois los creadores de todo, entonces se vuelve imposible para vosotros en vuestro estado de conciencia despierta crear conscientemente todo.
No es que no lo creéis todo, sino que lo hacéis de manera subconsciente, lo hacéis en niveles de conciencia que validan la creencia de que no estáis en control. Y a medida que entráis en esta nueva era y nueva energía, una vez más, hay muchos individuos que están comenzando a experimentar la validación de esta capacidad de influir conscientemente en vuestra realidad. Estáis experimentando a vuestros llamados niños, entidades que se están reencarnando en este nivel vibratorio y en este periodo encarnacional y trayendo consigo esa comprensión y esa capacidad de aceptar conscientemente que está a su alcance crear aquello que desean.
Veréis, este proceso de creación consciente no es un proceso en el que os sentáis y pedís ciertas cosas. Veréis, pedir algo es, una vez más, validar una antigua creencia de que no estáis en control. ¿A quién estáis pidiendo? ¿Os lo pedís a vosotros mismos o a alguna otra entidad? Pues bien, veréis que estas nuevas entidades que están llegando a vuestro nivel vibratorio en este periodo encarnacional, estos llamados niños, no piden, sino que simplemente toman. Y no está mal porque, veréis, ellos lo crean de todos modos. Comprenden en algún nivel que es suyo. No es algo que tengáis que pedir. No es algo por lo que tengáis que rogar o por lo que tengáis que sentaros a realizar ciertos tipos de interacciones y pedir a otras entidades que os ayuden en el proceso de creación, en absoluto. Y así, estas entidades, estos llamados niños, no pueden entender cuando desean algo y esperan que esté allí, y luego llegan a ese punto en el que tienen la capacidad que vosotros les otorgáis en vuestro llamado estado de conciencia despierta, que llamáis adultez, estáis descubriendo que en efecto crean la realidad que desean.
Y lo esperan. No sostienen dudas como: “Oh, bueno, tal vez no va a suceder. Tal vez no ocurrirá. Tal vez no puedo hacerlo”. Es una expectativa. Ese es el punto. Y comprenden que sus deseos influyen en la realidad que experimentan. Y así, tienen el deseo. Y luego, a través de su deseo, comienzan a establecer todas las realidades imaginarias de cómo sería experimentar ese deseo y esa realidad, y luego mantienen la expectativa de que absolutamente ocurrirá. Y algunos de estos llamados jóvenes adultos que algunos de vuestros seguidores de la nueva era han llamado niños índigo están creando realidades que son muy difíciles de aceptar para muchos otros individuos que no creen que están en control, como una realidad que está al alcance de todos, de cada individuo que existe dentro de vuestro nivel vibratorio.
Son simplemente niños, si deseáis usar esa terminología. Son entidades que se están reencarnando en este momento particular que elegís validar. Se está acercando la finalización de vuestra transición hacia esta nueva era y nueva energía, y están regresando trayendo consigo esa comprensión de que están en control. Y tienen dificultad para dar una explicación de ello, pero aun así, muchos de ellos os sugerirán o simplemente lo pedirán. No lo piden a alguna otra entidad externa, lo piden dentro. Simplemente sostienen el deseo. Son los creadores de su realidad y aceptan la responsabilidad por ello. Y esa es la clave.
Una vez más, la simplicidad es que vosotros sois los creadores de esta realidad. Es una realidad ilusoria. Significativa, sí, pero ilusoria aun así. Vosotros sois el dios que buscáis. No hay otra entidad allá afuera que tenga control alguno sobre vuestro llamado proceso de creación de la realidad más que vosotros. Permitid que eso ocurra. Y aun al permitirlo, es simplemente una concesión ilusoria. Sigue siendo una validación de una creencia de una realidad que creáis. Vosotros creáis esa realidad ilusoria. Si deseáis tener guías que podáis visualizar que estén experimentando e influyendo en vuestra realidad, podéis tenerlo, absolutamente. No es correcto o incorrecto. Incluso podéis tener esa experiencia de interactuar con ellos, absolutamente. Pero es vuestra elección. Son vuestra creación. Interactúan con vosotros porque vosotros lo elegisteis.
Eso es lo importante recordar. Es vuestra elección, es vuestra realidad, es vuestra ilusión. Vosotros, los creadores de esta realidad, sois el dios que buscáis, y absolutamente no podéis fallar en llegar a esa comprensión. El resto es una ilusión y todo está disponible. Podéis y tenéis aquello que deseáis. Solo tenéis que creer. Si no os gusta lo que estáis experimentando, entonces encontrad un método o una técnica en la que creáis, cambiad vuestras creencias y cambiad la realidad. Es realmente así de simple.
Ahora. Nos gustaría por un momento o dos, y si tenéis alguna pregunta, estaríamos dispuestos a intentar responderla. Y mientras tanto, os recordamos que no estamos separados por el tiempo o el espacio, sino por un nivel vibratorio, y si elegís interactuar, solo tenéis que expresar la intención y daremos la bienvenida a esa oportunidad de interactuar y compartir con cada uno de vosotros. Y os dejamos por un momento, con amor y con paz.