Joshiah

7 de Agosto de 2005

Ser invitados nuevamente a vuestro nivel vibratorio y a tener la oportunidad, una vez más, de interactuar y de compartir con cada uno de vosotros. Y nos gustaría expresar nuestros saludos a cada uno de vosotros y expresar también nuestra gratitud.

Ahora. Antes de comenzar, una vez más, recordaros que existe la posibilidad de que cada uno de vosotros esté involucrado en lo que nos referimos como una comunicación silenciosa. Un intercambio telepático de información, si así lo deseáis, con otras entidades que estarían con nosotros en esta tarde o, asimismo, la oportunidad para que interactuéis y compartáis con aquella porción a la que os referís como vuestro yo superior. Un intercambio telepático de información que, una vez más, muchas veces es mucho más pertinente para vuestros deseos y necesidades individuales que la información que expresamos a través de nuestro amigo, Elias.

Y para esa oportunidad de que estéis involucrados en esa comunicación silenciosa se ve definitivamente potenciada por esta energía que habéis creado en este espacio sagrado. Y descubriréis que, si elegís involucraros en ese tipo de comunicación, es muy fácil para vosotros alterar vuestra conciencia, muy fácil entrar en lo que podríais referiros como un estado meditativo. Y no tenéis más que expresar la intención y cerrar vuestros ojos y podéis estar involucrados en esa comunicación silenciosa, esa interacción telepática, si así lo deseáis, no solo con otros sino, en efecto, con aquella porción a la que os referís como vuestro yo superior. Y como siempre, la elección es vuestra.

Y ahora. Hemos sugerido muchas, muchas veces que vosotros, como individuos involucrados en este nivel vibratorio particular, sois los creadores de la realidad que experimentáis en vuestro estado consciente. Para muchos, un concepto difícil de comprender pero, no obstante, una descripción absolutamente precisa de la realidad que experimentáis. Y muchos individuos tienen dificultad en aceptar esa responsabilidad o, incluso, en alterar diversos aspectos de la realidad que experimentan. Y asimismo, está dentro de vuestro alcance hacerlo. Absolutamente.

Veis, la realidad que experimentáis, una vez más, es el reflejo de las creencias que sostenéis. Vosotros, como individuos involucrados en este proceso de creación de la realidad, sostenéis dentro de vuestro subconsciente una variedad de sistemas de creencias y creencias en las que habéis acordado participar, muchas de las cuales nos referimos como los sistemas de creencias de la conciencia humana que son muy difíciles de alterar para vosotros. Pero, no obstante, realidades y sistemas de creencias que vosotros creáis y de los que sois responsables y en cuya creación acordáis estar involucrados, absolutamente.

Veis, esta realidad que experimentáis en vuestro estado consciente es una ilusión. Eso se vuelve muy difícil de comprender en vuestro estado consciente, absolutamente, y lo entendemos. Pero, no obstante, sigue siendo una ilusión. Es una ilusión en la que aceptáis participar. Parece real porque aceptáis hacerla real mientras estáis en vuestro estado consciente. Aceptáis sostener diversos sistemas de creencias que parecen estar fuera de vuestro control. Creéis en la percepción del tiempo y el espacio, los cuales son ilusiones. No existen realmente, solo existen en vuestro estado consciente. Todo este nivel vibratorio es una ilusión.

Ahora, cuando aceptáis esa pieza particular de información como absoluta, entonces es posible para vosotros alterar la ilusión, absolutamente, y por lo tanto alterar vuestra realidad, absolutamente. Las alteraciones más difíciles de realizar, una vez más, son las alteraciones de los sistemas de creencias que habéis acordado en los niveles más profundos de vuestro subconsciente, a los que nos referimos como los sistemas de creencias de la conciencia humana. Podéis cambiarlos, pero son muy difíciles, pues son sistemas de creencias que son sostenidos por cada individuo, lo que podríais referiros como vuestras leyes de la física, muy difíciles de trascender y de alterar, pero no obstante completamente dentro de vuestra capacidad para hacerlo. Pues, una vez más, esto es una ilusión.

Es una ilusión que es el reflejo de las creencias que sostenéis. Es una ilusión que es también el reflejo de vuestra imaginación. Es una ilusión que es el reflejo de vuestros deseos y vuestras expectativas. Y si no os gusta, podéis cambiarla.

Y luego tenéis los sistemas de creencias de tipo social. Los sistemas de creencias sociales, si así lo deseáis, que varían según las diferentes regiones a lo largo de vuestro nivel vibratorio. Mucho más fáciles de cambiar que vuestros sistemas de creencias de la conciencia humana, absolutamente.

Y luego están los sistemas de creencias individuales, los sistemas de creencias personales, los más fáciles de cambiar para vosotros. Los sistemas de creencias más fáciles de alterar son aquellos que son personales. Individuales, si así lo deseáis. Únicos entre los distintos individuos. Sistemas de creencias que os permiten estar involucrados en ciertas actividades y tener una percepción completamente diferente a la de otros individuos que estuvieron involucrados en la creación de esa misma actividad. Esos sistemas de creencias están totalmente dentro de vuestra capacidad para alterarlos.

Muy fáciles de cambiar, absolutamente. No tenéis más que comprender que la realidad que experimentáis es una ilusión y que es el reflejo de esas creencias. Si no os gusta, podéis cambiarla.

Muchos individuos quisieran que pasáramos a lo que consideran lo bueno. Esperan que les demos más información. Pero eso es lo bueno. Podéis adornarlo todo lo que queráis, pero la verdad es que vosotros creáis esta realidad y que es un reflejo de vuestro sistema de creencias. La verdad es que vosotros sois la parte de Dios que buscáis y la verdad es que absolutamente no podéis fracasar en llegar a la comprensión de quiénes y qué sois realmente. Eso es lo bueno.

Podéis hacerlo más difícil, podéis hacerlo más complicado, lo cual es algo bastante deseable para los individuos en vuestro estado consciente porque, veis, si es más difícil y más complicado entonces es mucho más fácil no tener que aceptar la responsabilidad por ello. Es mucho más fácil aceptar el concepto de que no es una ilusión, de que es real y de que está más allá de vuestra percepción cambiarlo.

Pero la verdad es que no es real, es una ilusión. La verdad es que cuando alteráis vuestros estados de conciencia y entráis en lo que os referís como un estado meditativo o vuestros estados de sueño o incluso en vuestro estado entre encarnaciones, estáis mucho más cerca de lo que nos referiríamos como las realidades reales que cuando estáis en vuestro estado consciente. Es exactamente lo opuesto a lo que creéis desde vuestro estado consciente.

Veis, en el estado consciente muchos individuos creen que esto es todo, que esta es la parte más importante de toda vuestra existencia, y sin embargo no lo es. En absoluto. Estáis en una ilusión. Estáis en una situación, un estado de conciencia que es el más difícil de sostener para vosotros, absolutamente. Pero creéis en vuestro estado consciente que es real. Y esa creencia hace que sea difícil de alterar. Absolutamente.

Y no estamos sugiriendo que simplemente dejéis de lado vuestras percepciones en vuestras actividades diarias porque, veis, estáis en este estado consciente por elección. Nadie os puso aquí, nadie dijo que debíais venir a este nivel vibratorio particular. Nadie os obligó a estar involucrados en ningún tipo de creación, absolutamente no. Es vuestra elección.

Y cuando comprendéis que es vuestra elección y que estáis aquí porque elegís estar aquí, no porque debáis estar aquí, entonces también se vuelve mucho más fácil continuar con el proceso de creación en vuestro estado consciente.

Sin embargo, puede ser de ayuda para vosotros comprender que es una ilusión. Puede ser de ayuda comprender que sois los creadores de esta ilusión. Tanto como un concepto de conciencia humana, donde cada individuo está de acuerdo en ciertas percepciones, en ciertas realidades, en ciertas ilusiones que creéis que están más allá de vuestro control.

Y luego, una vez más, los sistemas de creencias sociales y los sistemas de creencias individuales son vuestros sistemas de creencias, creencias en las que elegís estar involucrados, en la creación de una realidad en la que elegís participar, en un nivel vibratorio en el que entrasteis por elección.

Cuando podéis comprender eso en vuestro estado consciente, y aun así dar credibilidad a esta realidad que experimentáis en vuestro estado consciente, entender que aunque pueda ser una ilusión no deja de ser una ilusión muy importante en la que elegís participar y que elegís perpetuar, entonces también podéis comprender que podéis alterar la realidad que experimentáis en vuestro estado consciente.

Se vuelve bastante difícil para muchos individuos comprender el concepto de que cada átomo que experimentáis y con el que estáis en contacto dentro de este nivel vibratorio contiene dentro de sí una chispa de vuestra creación, de vuestros sistemas de creencias. Veis, creéis, una vez más desde el estado consciente, en la percepción del tiempo y el espacio.

Creéis que si es un átomo, que es una de las partículas más pequeñas que podéis concebir, cómo en la Tierra podría cada individuo que percibe ese átomo estar participando y tener una chispa de conciencia involucrada en su creación.

Pues veis, vosotros sois, una vez más, esa chispa de conciencia que crea la realidad que percibís, ni más ni menos que cualquier otra chispa de conciencia que crea este nivel vibratorio particular o cualquier otro nivel vibratorio que exista a lo largo de toda la creación. Y no existe un tamaño. La percepción del espacio y el tiempo solo existe en vuestro estado consciente. No existe tal cosa como el tamaño.

Sois en verdad no más que la más diminuta partícula que podéis percibir. Y sois también más grandes que todo vuestro universo. El espacio y el tiempo son ilusiones; solo existen en vuestro estado consciente.

Cuando percibís un elemento particular en vuestro estado consciente, vosotros como individuos participáis en la creación de la ilusión que hace que ese elemento particular parezca real, pero no deja de ser una ilusión. Y cuando comprendéis el concepto de que es una ilusión, entonces resulta lógico que podáis alterarla, que podáis cambiar la ilusión, que podáis cambiar vuestra realidad, absolutamente. Y cada uno de vosotros puede hacerlo.

Ahora. Y hemos dicho muchas veces que las creencias que sostenéis no son creencias que provengan únicamente de este período encarnacional particular, sino de todos vuestros períodos encarnacionales a lo largo de toda vuestra existencia, pues existís en el ahora. Un concepto muy difícil de comprender en vuestro estado consciente pero, no obstante, existís en lo que nos referiríamos como existencias simultáneas en varios períodos encarnacionales.

Ahora. Creéis conscientemente que existe un pasado. Y que las cosas ya han ocurrido y que aparentemente no podéis tener ningún control sobre el pasado, que ya ha sucedido y está escrito en piedra. Y creéis que existís en el presente, en este instante ahora.

Y que el futuro está dentro de vuestra capacidad de influir en él, de cambiarlo, de ir en diversas direcciones. Esa creencia particular en el tiempo valida que esta ilusión que experimentáis en vuestro estado consciente sea real. Valida que no estéis en control de muchas de las circunstancias que están a punto de ocurrir. E irónicamente, no solo estáis en control, sino que vosotros mismos ponéis en su lugar los acuerdos, los contratos y los sistemas de creencias que os permiten crear lo que os referís como vuestro futuro.

Vosotros ponéis en su lugar los acuerdos, los contratos y los sistemas de creencias que validan vuestro pasado. Y podéis cambiarlos todos. Ocurren simultáneamente.

Ahora. Muchos individuos se involucran en lo que llamáis regresiones a vidas pasadas. Quizá sea mejor ver eso como un tipo de experiencia de realidad alterada más que como una regresión a vidas pasadas; sin embargo, una vez más, intentáis tener esa experiencia desde un estado alterado de conciencia donde vuestra mente consciente sigue siendo consciente de lo que estáis experimentando.

Vuestra mente consciente tiene la capacidad de recordar aquello que experimentáis en esa llamada regresión a vidas pasadas. Y el simple hecho de que pongáis en su lugar la creencia de que existe el tiempo y el espacio, y de que esa es, una vez más, una creencia de consenso de la conciencia humana, hace que sea muy difícil para vosotros alterarla en vuestro estado consciente.

Por lo tanto, cuando intentáis realizar ese tipo de experiencia llamada regresión a vidas pasadas, en efecto experimentáis vidas que creéis que han ocurrido en vuestro llamado pasado, simplemente para validar esa creencia en el tiempo y el espacio. Dos de los sistemas de creencias más difíciles, dos de los sistemas de creencias de la conciencia humana más difíciles de alterar para vosotros.

Y así, cuando entráis en ese llamado estado alterado de conciencia en un estado meditativo e intentáis traer recuerdos, traéis recuerdos, en su mayor parte, y enfatizamos en su mayor parte, de encarnaciones que creéis que han ocurrido en vuestro llamado pasado.

Es completamente posible, absolutamente, tener vislumbres de otras encarnaciones que puedan estar ocurriendo en lo que llamáis vuestro futuro. Pero veis, una vez más, creéis en el tiempo y el espacio, y por lo tanto, cuando miráis vuestro llamado pasado podéis traer fechas y eventos que validan diversas ocurrencias, y entonces eso es real. Veis, ese es el pasado, eso ya ocurrió. En algún lugar de vuestra historia eso ha sido registrado y en varias instancias podéis validar las llamadas experiencias que habéis tenido en vuestras vidas pasadas.

Pero las vidas futuras, bueno, ahora, eso es solo vuestra imaginación, ¿no es así? Quiero decir, ¿cómo podríais tener algún tipo de conexión con lo que llamáis vuestros períodos de encarnación futuros cuando aún no han ocurrido? Hacerlo, una vez más, sale fuera de ese sistema de creencias del tiempo y el espacio. Y eso es una hazaña muy difícil de lograr para vosotros. Absolutamente.

Y sin embargo, irónicamente, cuando entráis en vuestros estados de sueño, cuando entráis en ese estado alterado de conciencia donde participáis en poner en su lugar los acuerdos y los contratos, entráis efectivamente en lo que nos referiríamos como una comprensión del concepto del ahora. Y tenéis la capacidad de experimentar no solo vuestras interacciones pasadas sino también interacciones futuras.

Muchos individuos tienen esa capacidad cuando están, como nos referiríamos, saliendo de ese estado profundo de conciencia del sueño, para tener lo que llamáis vislumbres intuitivos de vuestro llamado futuro. Para traer de regreso a vuestro estado consciente pequeños fragmentos, si queréis, de recuerdos de los acuerdos y contratos que fueron puestos en su lugar.

Ahora. Vosotros, como individuos, tenéis la capacidad en vuestro estado consciente y en vuestros estados alterados de conciencia, a los que os referís como vuestro estado meditativo, de hacer exactamente lo mismo. Simplemente es mucho más difícil. Es más difícil porque creéis, una vez más, en el tiempo y el espacio. Un acuerdo que pusisteis en su lugar, un acuerdo en el que elegisteis participar. Y uno del que es muy difícil salir.

Sin embargo, podéis crear una realidad que deseáis. Absolutamente. Podéis, de hecho, alterar muchas de las creencias que sostenéis y que influyen en vuestras actividades diarias, que influyen también en vuestro ser físico.

Veis, como hemos sugerido tantas veces, cuando entráis en un período encarnacional, usando una vez más vuestra creencia en el tiempo y el espacio para dar algún tipo de comprensión a los conceptos, entráis en un período encarnacional llevando con vosotros vuestros sistemas de creencias. Ponéis en su lugar los sistemas de creencias que pueden tener un efecto sobre la realidad que estáis a punto de experimentar.

Y ponéis en su lugar todas las posibilidades de ocurrencias a vuestro ser físico que pueden manifestarse a lo largo de toda vuestra existencia en este período encarnacional. Y luego, dependiendo de las creencias personales que sostenéis, podéis activar o desactivar diversas partes de vuestro ADN que son desencadenadas por las respuestas que provienen de las creencias que pusisteis en su lugar desde ese llamado período entre encarnaciones.

Y a medida que cambiáis la energía que rodea al ADN, activáis o desactiváis diversas partes del ADN que tienen una influencia física sobre vuestro ser. Y así es como podéis experimentar, en efecto, diversos tipos de enfermedades o, si queréis, con la misma facilidad y de igual manera, diversos grados de lo que llamáis buena salud. Absolutamente.

Las creencias que sostenéis se reflejan en la realidad que experimentáis. Y muchas veces, si queréis complicarlo, la creencia que sostenéis influye en la energía que existe dentro de vuestro cuerpo para activar y desactivar diversas partes del ADN que, en efecto, tienen la capacidad de traer a la creación, de traer a vuestra realidad, diferentes experiencias, diferentes atributos físicos.

Independientemente de cuán complicado deseéis hacerlo, es un reflejo de lo que creéis.

La realidad que experimentáis es un reflejo de vuestras creencias y sistemas de creencias, absolutamente. Si no os gusta lo que estáis experimentando, cambiad las creencias. Y para muchos eso puede ser muy difícil, absolutamente. Lo entendemos. No estamos diciendo que sea un proceso simple, estamos diciendo que el proceso de crear es un reflejo de las creencias. Así de simple. Pero cambiar las creencias no es necesariamente algo tan sencillo.

Entended, sin embargo, que es totalmente posible para vosotros cambiar vuestras creencias y, de ese modo, cambiar la realidad que experimentáis, absolutamente.

Y una vez más, volvemos a lo bueno. La realidad que experimentáis es un reflejo de la creencia y creáis vuestra realidad desde una posición de amor absoluto. Si deseáis experimentar más éxito en el proceso de creación consciente, entonces amaos a vosotros mismos conscientemente. Y para amaros a vosotros mismos conscientemente, primero debéis comenzar a gustaros tal como sois.

Y comenzáis a gustaros tal como sois poniendo en su lugar diversos principios, y a medida que aplicáis los principios fortalecéis el carácter, y a medida que fortalecéis el carácter os gusta la imagen que proyectáis e, irónicamente, otros individuos comenzarán a gustar de vosotros también.

No es importante que los principios que elijáis sean los mismos que elija otro, absolutamente no. Lo que es importante es que apliquéis los principios que deseáis, que elegís, que elegís como los más importantes.

Y a medida que aplicáis esos principios, cuando las oportunidades, cuando las realidades que creáis presentan las posibilidades para que expreséis los principios que elegisteis, es importante que no creáis que si no aplicasteis el principio en cada situación individual de alguna manera sois un fracaso.

Veis, en vuestro estado consciente muchos individuos también miran su realidad y no están satisfechos con ella, sienten que no están haciendo un buen trabajo. Sienten que ocurren situaciones, no aplican los principios y, por lo tanto, de repente, por esta única instancia, son un fracaso. Y os sugeriríamos que no es así en absoluto.

Veis, quizá sería más beneficioso, de hecho no solo quizá sino absolutamente sería más beneficioso para vosotros mirar las veces en que sí aplicáis los principios, las veces en que sí funciona, y deteneros en los aspectos positivos. Y no porque sea importante que otros vean quiénes sois, una vez más, sino para que comencéis a creer internamente quiénes sois. Para que comencéis a creer internamente que sois exitosos.

Veis, si os detenéis en la ocasión aislada en que no aplicasteis vuestros principios comenzáis a sentiros como un fracaso. Comenzáis a creer que no es posible para vosotros lograr esto jamás. Y, una vez más, la realidad que experimentáis en un estado consciente es un reflejo de las creencias que sostenéis. Y si sostenéis la creencia de que no está dentro de vuestra capacidad hacer ciertas cosas, entonces no las haréis, absolutamente. No es porque no podáis. Es porque creéis que no podéis.

Y si creéis que no sois dignos, porque supuestamente no sois capaces de aplicar los principios, entonces efectivamente crearéis una realidad que valide vuestra creencia de que no sois dignos. Veis, esa porción de vuestro yo superior que crea vuestra realidad lo hace sin juicio. Lo correcto o incorrecto, lo bueno o malo o lo malvado son sistemas de creencias de la conciencia humana, no existen en el nivel de vuestra conciencia desde donde creáis vuestra realidad.

Esa porción de vuestro yo superior que crea vuestra realidad crea aquello que deseáis basándose en las creencias que sostenéis, y lo hace con gozo. Veis, no sois un fracaso desde ese nivel de conciencia desde donde creáis. Estáis creando vuestra realidad basándoos en los deseos que sostenéis, basándoos en las creencias que sostenéis. Y por lo tanto, esa porción de vuestra conciencia que crea la realidad lo hace con gozo. Lo hace desde una posición de amor absoluto.

Y siente como si os estuviera dando, si queréis, aquello que deseáis. Porque esa es la creencia que sostenéis. Ese es el deseo y la imaginación y la expectativa que sostenéis en vuestro estado consciente, y así vuestra subconsciencia lo crea con gozo. Solo en vuestro estado consciente decidís si es bueno o malo. Solo en vuestro estado consciente decidís si es deseable o no deseable.

Lo bueno o lo malo, lo correcto o lo incorrecto son conceptos de la conciencia humana. No existen en ese nivel de vuestra conciencia donde creáis vuestra realidad.

Y así, cuando creéis que no sois dignos, cuando conscientemente creéis que no sois dignos, cuando conscientemente creéis que no está dentro de vuestra capacidad crear vuestra realidad, entonces esa parte subconsciente de vosotros que es responsable de crear vuestra realidad crea todas las realidades que validan esa creencia de que no sois dignos; validan esa creencia de que no es posible para vosotros crear. Vosotros lo creáis, absolutamente. Obtenéis la validación que refuerza las creencias que sostenéis, absolutamente.

Pero entended que primero sostenéis la creencia. Entended que esa porción de vuestro yo superior que crea la realidad lo hace con gozo y os dará lo que queráis sin juicio. Lo hace porque no comprende lo que vosotros creéis en vuestro estado consciente: que existe lo correcto o lo incorrecto.

Esa es, de hecho, una percepción de la conciencia humana y está ahí porque os permite disfrutar de una intensidad de sentimientos que no es posible experimentar cuando comprendéis que lo correcto o lo incorrecto son conceptos de la conciencia humana y no existen en el nivel de la creación. Y esa es la razón por la cual creáis esta realidad. Para experimentar la intensidad de vuestros sentimientos y emociones.

Y si no os gusta, cambiadlo. Y lo cambiáis, una vez más, comenzando a gustaros a vosotros mismos, para que podáis amaros conscientemente. Y cuando comenzáis a amaros conscientemente, otros os amarán también. Y tendréis la capacidad de amar a otros y comenzaréis a experimentar esa dignidad.

Y comenzaréis a comprender que está completamente dentro de vuestra capacidad tener la realidad que deseáis. Comenzáis a comprender que si usáis vuestro deseo y vuestra imaginación y vuestra expectativa, y la expectativa se basa en la dignidad, entonces creáis la realidad que deseáis y comenzáis a experimentarla conscientemente.

Y esa porción de vosotros que crea la realidad, vuestra llamada subconsciencia o yo superior o chispa de conciencia que tiene la capacidad de crear, no importa el nombre que le deis, esa porción continúa creando con gozo, independientemente de si creéis en vuestro estado consciente que es una creación buena o mala.

Es vuestra creación, absolutamente. Y lo creáis todo. Es un reflejo de las creencias que sostenéis. Absolutamente. Si deseáis cambiar la realidad, cambiáis la creencia.

La realidad que experimentas es un reflejo de tus creencias y de tus sistemas de creencias, absolutamente. Si no te gusta lo que estás experimentando, cambia las creencias. Y para muchos eso puede ser muy difícil, absolutamente. Lo entendemos. No estamos diciendo que sea un proceso simple, estamos diciendo que el proceso de crear es un reflejo de las creencias. Así de simple. Pero cambiar las creencias no es necesariamente algo tan simple.

Entiende, sin embargo, que es completamente posible para ti cambiar tus creencias y, de ese modo, cambiar la realidad que experimentas, absolutamente.

Y una vez más, volvemos a lo bueno. La realidad que experimentas es un reflejo de la creencia y creas tu realidad desde una posición de amor absoluto. Si deseas experimentar más éxito en el proceso de creación consciente, entonces ámate conscientemente. Y para amarte conscientemente, primero debes comenzar a agradarte a ti mismo.

Y comienzas a agradarte a ti mismo poniendo en práctica diversos principios, y a medida que aplicas los principios fortaleces el carácter, y a medida que fortaleces el carácter te agrada la imagen que proyectas e, irónicamente, otros individuos comenzarán a agradarse de ti también.

No es importante que los principios que elijas sean los principios que otro elija, absolutamente no. Lo que es importante es que apliques los principios que deseas, que eliges, que eliges como los más importantes.

Y a medida que aplicas esos principios, cuando las oportunidades, cuando las realidades que creas presentan las posibilidades para que expreses los principios que eliges, es importante que no creas que si no aplicaste el principio en cada situación individual entonces de alguna manera eres un fracaso.

Verás, en tu estado consciente muchos individuos observan su realidad y no están satisfechos con ella, sienten que no están haciendo un buen trabajo. Sienten que ocurren situaciones, no aplican los principios y, por lo tanto, de repente, por este único caso, son un fracaso. Y nosotros te sugeriríamos que no es así en absoluto.

Verás, quizá sería más beneficioso, de hecho, no solo quizá sino absolutamente más beneficioso para ti mirar los momentos en los que sí aplicas los principios, los momentos en los que sí funciona, y concentrarte en los aspectos positivos. Y no porque sea importante que otras personas vean quién eres, una vez más, sino más bien para que comiences a creer dentro de ti quién eres. Para que comiences a creer dentro de ti que eres exitoso.

Verás, si te concentras en el momento ocasional en el que no aplicas tus principios comienzas a sentirte como un fracaso. Comienzas a creer que no es posible para ti lograr esto jamás. Y, una vez más, la realidad que experimentas en un estado consciente es un reflejo de las creencias que sostienes. Y si sostienes la creencia de que no está dentro de tu capacidad hacer ciertas cosas, entonces no las harás, absolutamente. No es porque no puedas. Es porque crees que no puedes.

Y si crees que no eres digno, porque no eres posiblemente capaz de aplicar los principios, entonces efectivamente crearás una realidad que valide tu creencia de que no eres digno. Verás, esa parte de tu yo superior que crea tu realidad lo hace sin juicio. Lo correcto o incorrecto, lo bueno o malo o lo malvado son sistemas de creencias de la conciencia humana, no existen en el nivel de tu conciencia desde el cual creas tu realidad.

Esa parte de tu yo superior que crea tu realidad crea aquello que deseas basándose en las creencias que sostienes y lo hace gozosamente. Verás, no eres un fracaso desde ese nivel de conciencia desde el cual creas. Estás creando tu realidad basándote en los deseos que sostienes, basándote en las creencias que sostienes. Y por lo tanto esa parte de tu conciencia que crea la realidad lo hace gozosamente. Lo hace desde una posición de amor absoluto.

Y se siente como si te estuviera dando, si así lo deseas, aquello que deseas. Porque esa es la creencia que sostienes. Ese es el deseo y la imaginación y la expectativa que sostienes en tu estado consciente, y por eso tu subconsciente lo crea gozosamente.

Es solo en tu estado consciente que decides si es bueno o malo. Es solo en tu estado consciente que decides si es deseable o no deseable. Bueno o malo, correcto o incorrecto son conceptos de la conciencia humana. No existen en ese nivel de tu conciencia donde creas tu realidad.

Y así, cuando crees que no eres digno, cuando conscientemente crees que no eres digno, cuando conscientemente crees que no está dentro de tu capacidad crear tu realidad, entonces esa parte subconsciente de ti que es responsable de crear tu realidad crea todas las realidades que validan esa creencia de que no eres digno; validan esa creencia de que no es posible para ti crear. Tú lo creas, absolutamente. Obtienes la validación que refuerza las creencias que sostienes, absolutamente.

Pero entiende que primero sostienes la creencia. Entiende que esa parte de tu yo superior que crea la realidad lo hace gozosamente y te dará lo que quieras sin juicio. Lo hace porque no entiende lo que tú crees en tu estado consciente, que existe un bien o un mal. Esa es de hecho una percepción de la conciencia humana y está ahí porque te permite disfrutar una intensidad de sentimientos que no es posible experimentar cuando entiendes que lo correcto o incorrecto son conceptos de la conciencia humana y no existen en el nivel de la creación.

Y esa es la razón por la cual creas esta realidad. Para experimentar la intensidad de tus sentimientos y emociones.

Y si no te gusta, cámbiala. Y la cambias, una vez más, comenzando a agradarte a ti mismo, para que puedas amarte conscientemente. Y cuando comienzas a amarte conscientemente, otros te amarán también. Y tendrás la capacidad de amar a otros y comenzarás a experimentar esa dignidad.

Y comenzarás a entender que está completamente dentro de tu capacidad tener la realidad que deseas. Comienzas a entender que si utilizas tu deseo y tu imaginación y la expectativa, y la expectativa se basa en la dignidad, entonces creas la realidad que deseas y comienzas a experimentarla conscientemente.

Y esa parte de ti que crea la realidad, tu llamado subconsciente o yo superior o chispa de conciencia que tiene la capacidad de crear, no importa el nombre que le des, esa parte continúa creando gozosamente, independientemente de si crees o no en tu estado consciente que es una creación buena o mala. Es tu creación, absolutamente. Y tú lo creas todo. Es un reflejo de las creencias que sostienes. Absolutamente. Si deseas cambiar la realidad, cambias la creencia.

Tú eres la chispa de conciencia que tiene la capacidad de crear. Absolutamente. Tú creas tu realidad, es un reflejo de tus creencias, absolutamente, y absolutamente no puedes fallar en algún punto dentro de tu llamada existencia consciente en llegar a la comprensión de quién y qué eres verdaderamente. Es una garantía, no puedes fallar.

No estás aquí por el capricho de alguien más para tener que llegar a este nivel vibratorio particular con el fin de probar algo o aprender algo. Estás aquí porque eliges estar aquí, porque eliges tener la experiencia. Y estás aquí porque eliges permanecer aquí. Y absolutamente no puedes fallar en llegar a la comprensión de quién y qué eres verdaderamente y, en ese punto, hacer la elección, la elección, si así lo deseas, de dejar este nivel vibratorio.

Es una ilusión en la que existes. Cuando aceptas ese concepto, que es una ilusión, que solo es real porque crees que es real, entonces se vuelve mucho más fácil alterarla. Y la alteras prestando atención a las reacciones espontáneas que tienes ante diversos eventos para comprender cuáles son los sistemas de creencias que estás sosteniendo y que se reflejan en esa realidad, y si no te gusta puedes cambiarlo.

Y si te gusta puedes reforzar las creencias para que puedas perpetuar y duplicar los sentimientos particulares que experimentaste en esa actividad particular. Y la elección es tuya. Absolutamente.

Tú creas tu realidad, y puedes cambiarla. Y la cambias comprendiendo cuáles son tus creencias. La cambias agradándote a ti mismo. La cambias trayendo el amor propio a tu conciencia.

Verás, cada uno de ustedes tiene dentro de sí la capacidad de amor incondicional absoluto. Es así como crean esta realidad. No es algo que sea ajeno a nadie. Sin embargo, traerlo a la conciencia puede ser para algunos una hazaña difícil de lograr.

Y lo logras, una vez más, comenzando a agradarte la imagen que proyectas y comienzas a proyectar la imagen que te gustaría que otros vieran comprendiendo cuáles son tus principios, poniendo en práctica esos principios, viviendo lo mejor que puedas dentro de los principios hasta fortalecer el carácter y agradarte a ti mismo.

Y comienzas a amarte haciendo las diversas cosas que haces para amarte, y comienzas a hacer cosas por otros para expresar amor también y para fortalecer tu capacidad de amor propio en tu estado consciente, y comienzas a experimentar la conexión con tu llamado yo superior y, asimismo, comienzas a comprender que todas las respuestas que buscas están dentro.

Comienzas a comprender que esta ilusión es de hecho una ilusión que proviene de dentro. No encontrarás las respuestas en un libro, ni las encontrarás escuchando una grabación. Las encontrarás comenzando a comprender quién eres. Las encontrarás comenzando a agradarte a ti mismo.

Las encontrarás tomándote el tiempo para mirar dentro y descubrir que eres de hecho una chispa de conciencia que tiene la capacidad de crear, y creas desde una posición de amor incondicional absoluto. Eres una parte del dios que buscas. Y absolutamente no puedes fallar.

Ahora. Haríamos una pausa por un momento o dos y si tienen alguna pregunta estaríamos dispuestos a regresar e intentar responderlas. Les recordamos que no estamos separados por el tiempo o el espacio, sino más bien por un nivel vibratorio, y si eligen interactuar con nosotros solo tienen que expresar la intención y daríamos la bienvenida a esa oportunidad de interactuar y compartir con cada uno de ustedes, para ofrecerles, una vez más, nuestro amor incondicional y nuestro apoyo absoluto e inagotable.

Y haríamos una pausa por un momento o dos, y los dejaríamos, con amor y con paz.