Joshiah

4 de Junio de 2006

Bien, entonces. Una vez más, nos gustaría expresar nuestros saludos a cada uno de vosotros y, asimismo, expresar nuestra gratitud por permitirnos nuevamente esta oportunidad de ingresar en vuestro nivel vibratorio y de interactuar y compartir con cada uno de vosotros.

Ahora bien. Antes de comenzar, nos gustaría recordaros una vez más que existe para cada uno de vosotros la oportunidad de participar en lo que nos referimos como una comunicación silenciosa, la oportunidad de alterar vuestra conciencia y entrar en lo que podríais llamar un estado meditativo, y en ese estado alterado de conciencia tener la oportunidad de una interacción o intercambio telepático con otras entidades que estarían con nosotros esta tarde o, de hecho, de tener una interacción con aquella porción a la que os referís como vuestro yo superior o esa chispa de conciencia que sois.

Descubriréis, una vez más, que como resultado de la energía que habéis creado es bastante fácil para vosotros alterar vuestra conciencia, que encontraréis que es posible simplemente cerrar los ojos y expresar la intención y entrar en ese estado meditativo y tener esa capacidad de tener esa interacción.

Ahora bien. Una vez más, muchas veces es muy difícil para vosotros recordar esa interacción y muchos individuos sienten que no ha habido una interacción. Es algo que puede ser difícil de traer de regreso a vuestro estado de conciencia. Y esa es una dificultad en la que elegís participar y que elegís perpetuar mediante el establecimiento y mantenimiento del velo.

Por el contrario, no deberíais sentir que no habéis participado en algún tipo de interacción. Pues, de hecho, sí ocurre, y muchas veces esa interacción y la información que recibís en ese estado alterado de conciencia es mucho más pertinente para vuestras necesidades y deseos individuales que la información que expresamos a través de nuestro amigo, Elias.

Y así, como siempre, la elección es vuestra. Si elegís cerrar los ojos y alterar vuestra conciencia, una vez más, encontraréis que la energía que existe dentro de este espacio sagrado facilitará y os asistirá en lograr esa alteración de vuestra conciencia. Y una vez más, como siempre, la elección es vuestra. Absolutamente.

Ahora bien. Continuamente sugerimos que existís en un nivel vibratorio que es el resultado de un reflejo de las creencias que sostenéis. Esta realidad en la que existís en este nivel vibratorio es vuestra creación. Y como tal, en verdad, sois esa chispa de conciencia que tiene la capacidad de crear, aquello a lo que podríais referiros como algún tipo de dios.

Creáis vuestra realidad y vosotros, de hecho, sois el dios que buscáis. Y esa es la simplicidad de lo que os sugerimos tantas veces, una y otra vez. Es la base de la información que os permitiría comprender en vuestro estado consciente que esta realidad que experimentáis es, en efecto, vuestra creación y que, si deseáis alterarla o cambiarla, está dentro de vuestra capacidad hacerlo.

Si deseáis alterar o cambiar esta realidad, en verdad, está completamente dentro de vuestra capacidad hacerlo conscientemente.

Ahora bien. La ironía de ello es que, aceptéis o no ese sistema de creencias en particular, realmente no importa. Aun así creáis esta realidad. Y la realidad que experimentáis es un reflejo de la creencia que sostenéis. Absolutamente.

Desde ese punto en adelante, en términos de la creación y de lo que experimentáis en vuestro estado consciente, es ilusión. Y no es correcto o incorrecto, sino más bien un reflejo de lo que creéis. Y si no os gusta, podéis cambiarlo. Absolutamente. Está dentro de vuestra capacidad hacerlo, y una vez más, está dentro de vuestra capacidad hacerlo conscientemente.

Y a medida que vosotros, como conciencia humana, continuáis esta alteración hacia lo que nos referimos como la nueva era y la nueva energía, descubriréis que está mucho más dentro de vuestra capacidad crear conscientemente esta realidad. Que puede ocurrir, de hecho, con mucha mayor frecuencia y con mucha mayor facilidad de lo que parece haber sido posible lograr en vuestro llamado pasado.

La realidad que experimentáis es un reflejo de la creencia que sostenéis. Es realmente así de simple. Y, sin embargo, muchos individuos encuentran que debido a la simplicidad está casi más allá de vuestra capacidad de comprenderlo conscientemente.

Veis, si es tan simple, entonces ¿por qué no lo hacéis? Y esa es la pregunta que continuamente os hacéis: “Si es tan simple, ¿por qué no podemos lograrlo tan fácilmente?”.

Bien, esa respuesta, asimismo, es bastante simple. Y es porque elegís no hacerlo. Es porque vosotros, como individuos que ingresáis en este nivel vibratorio, elegisteis colocar ese tipo de energía electromagnética, ese velo, si deseáis referiros a él de ese modo, que limita vuestra capacidad de comprender quiénes y qué sois realmente en vuestro estado consciente.

No solo limita vuestra comprensión de quiénes y qué sois realmente en vuestro estado consciente, sino que también limita vuestra capacidad de comprender en vuestro estado consciente los métodos y técnicas que empleáis para crear esta realidad.

Vuestra elección. Veis, es importante que comprendáis que es vuestra elección. Es toda vuestra elección. Veis, sugerir que es alguien más quien está influyendo en vuestra realidad es quitaros la capacidad de tener una oportunidad o una elección para influir en ella. Y si quitáis la oportunidad o la elección de influir en ella, entonces significa, en efecto, que vivís en un nivel vibratorio particular y vivís en una existencia en la que lo que experimentáis en vuestras actividades diarias está a merced de las elecciones y decisiones de alguien más. Y en realidad no es así en absoluto.

Lo que experimentáis en vuestro estado consciente, en este nivel vibratorio, y de hecho en vuestros estados alterados de conciencia, y en vuestros estados meditativos, y en vuestros estados de sueño, y en vuestros estados entre encarnaciones, y en todos los demás niveles vibratorios en los que tenéis la capacidad de existir, es como resultado de vuestras elecciones. Vuestras creencias. Vuestras actitudes. Es vuestra realidad. Absolutamente. Toda ella.

Veis, hemos sugerido en el pasado que existís en cada átomo de todo este universo y para muchos ese es un concepto difícil de comprender. Se vuelve casi, una vez más, incomprensible en vuestro estado consciente. Y, sin embargo, también sugerimos que es una ilusión.

Solo existe porque vosotros, como individuos, y como sociedad, y como conciencia humana total, habéis acordado participar en la creación y en la perpetuación de la ilusión. Es una ilusión. No existe realmente. Y si no existe realmente, entonces, en efecto, podéis crearla y existir dentro de cada átomo de la creación.

Pero en vuestro estado consciente es real. En vuestro estado consciente está más allá de vuestra comprensión. En vuestro estado consciente es tan vasta esta ilusión, este universo en el que existís, que ¿cómo podríais existir en cada átomo? No solo es posible que existáis en cada átomo, sino que lo hacéis. La simplicidad de ello es que es una ilusión.

Ahora bien. Muchos individuos encuentran que este es un concepto muy difícil de comprender, pues una vez más, aceptar eso como un absoluto y aun así experimentar realidades que consideráis menos que deseables es sugerir conscientemente que quizás no sois exitosos en este proceso de creación. Y en realidad no es así en absoluto.

Veis, una vez más, esa chispa de conciencia que sois, ese yo interno que sois, esa conciencia interna, cualquier terminología que deseéis dar para describir de algún modo quiénes y qué sois realmente, crea esta realidad que experimentáis en vuestro estado consciente con una alegría ilimitada y desde una posición de amor incondicional absoluto.

Y sea lo que sea que deseéis, sea lo que sea que creáis que ocurrirá dentro de esta realidad ilusoria, esa chispa de conciencia que sois lo crea con alegría. Os lo entrega. No es correcto ni incorrecto.

Correcto o incorrecto, una vez más, es un concepto de la conciencia humana. No existe en vuestra llamada subconsciencia. Esa chispa de conciencia que sois y que crea esta realidad lo hace sin juicio sobre si es correcto o incorrecto. Os da aquello que deseáis. Absolutamente.

Y así, es importante que comprendáis la base de este proceso de creación, pues si no aceptáis que sois el creador, y si no aceptáis, en efecto, que es vuestra creación, entonces es difícil que aceptéis que tenéis la capacidad de cambiarla o de crear aquello que deseáis.

Y una vez más, la ironía es que no importa si lo creéis o no. Es una de las verdades, si así lo deseáis, que no podéis alterar. Y una vez más, solo hay tres, y esta es una de ellas: que creáis esta realidad. Absolutamente.

Si elegís no creer que creáis vuestra realidad, está bien. La chispa de conciencia que sois la crea para vosotros de todos modos, con todo tipo de actividades cotidianas y todo tipo de experiencias que validan vuestra creencia de que no estáis en control. Podéis tener eso si eso es lo que deseáis. Absolutamente.

Y así, para mantenerlo simple, para ir a lo básico, os da la oportunidad de, en efecto, alterar y crear conscientemente vuestra realidad. Pues veis, si mantenéis la creencia de que tenéis ángeles y guías que crean vuestra realidad por vosotros, eso no es correcto ni incorrecto. Absolutamente no.

Y la chispa de conciencia que sois crea esa realidad. Y muchos individuos creen que tienen ángeles y guías que crean sus realidades por ellos. Absolutamente. Si no las crean, al menos tienen la capacidad de influir en ellas. Y así, tienen estas realidades magníficas, y dan gracias a sus guías, y ven a sus ángeles a su alrededor, y los ven creando y validando esta realidad.

Pero veis, la creencia subyacente es que hay otros que tienen la capacidad de influir en vuestra realidad. Para validar esa creencia, entonces debéis experimentar realidades en vuestro estado consciente que parecen estar más allá de vuestro control.

Y la chispa de conciencia que sois crea esa realidad, y lo hace desde una posición de amor incondicional absoluto, y lo hace con alegría. Crea esa realidad que valida la creencia que puede daros una experiencia en vuestro estado consciente que consideráis menos que deseable con la misma facilidad con la que crea la realidad para validar vuestra creencia de que tenéis guías y ángeles que están influyendo y dándoos estas realidades deseables.

Es realmente así de simple. Podéis hacerlo tan complicado como deseéis. Absolutamente. Y de hecho, no solo podéis hacerlo tan complicado como deseéis, sino que lo hacéis muy complicado.

Pues veis, cuanto más complicado es, más real parece vuestra realidad en vuestro estado consciente. Y vinisteis a este nivel vibratorio, entrasteis en este nivel vibratorio particular, y en esta realidad, y en esta experiencia, con el propósito de tener una realidad y actividades diarias y experiencias diarias que parezcan estar más allá de vuestro control, porque os dan la oportunidad de experimentar una gama de emociones y sentimientos que no es posible duplicar cuando comprendéis que estáis en control.

Pues veis, cuando estáis en control y comprendéis que es una ilusión, entonces podéis continuar creando las realidades, pero no parecen tener la misma influencia.

Es como, una vez más, usar la analogía de entrar en un teatro, y ves una proyección en una pantalla, y experimentas todo tipo de emociones y sentimientos mientras estás involucrado en observar esa proyección particular en la pantalla. Pero cuando sales del teatro comprendes que simplemente era una ilusión. No era real.

Y así, puedes experimentar toda la gama de emociones y sentimientos, pero no tienen la misma intensidad. No tienen la gama de emociones y sentimientos que experimentas en este mundo real. El cual es tan ilusorio como lo que experimentas en el teatro. Simplemente no tienes la capacidad de comprender eso en tu estado consciente. Y eso, una vez más, es tu elección. Absolutamente.

Ningún individuo te ha forzado a estar involucrado o a participar en este proceso de creación. Estás aquí por elección.

Entonces, ¿cómo alteras esta realidad? Bien, hmm… Continuamente evitamos intentar darte sugerencias sobre cómo crear tu realidad, sobre que debas seguir ciertos sistemas de creencias particulares, o que debas seguir ciertas prácticas, y que si realizas ciertas actividades de determinada manera influirás y crearás tu realidad. Ves, todo eso es posible. Absolutamente.

Si deseas creer que está dentro de tu capacidad mantener en tu estado consciente una idea perpetua de que algo ocurrirá dentro de tus actividades diarias o dentro de tu experiencia, y si lo crees, entonces, una vez más, la chispa de conciencia que eres crea la realidad para validar ese sistema de creencias y puedes tenerlo. Absolutamente. Funcionará bien.

Ves, el método o la técnica no es ni de lejos tan importante como tu creencia en el método o en la técnica. Y por eso, continuamente dudamos en darte métodos o técnicas particulares, sino más bien en sugerir que si comprendes la creencia básica de que tú creas la realidad, y que tú eres la chispa de conciencia que es la figura divina que buscas, entonces absolutamente no puedes fallar.

Absolutamente no puedes fallar en llegar a la comprensión de quién y qué eres realmente.

Esa es la base. Y, sin embargo, dentro de ese contexto, en tu estado consciente, sí participas en técnicas y procesos básicos de creación. Mantienes creencias y actitudes. Y esas creencias y actitudes tienen una influencia sobre tus pensamientos y sentimientos. Y la combinación de tus creencias y actitudes y tus pensamientos y tus sentimientos influyen en tus elecciones y decisiones.

Puedes aplicar esto a cualquier tipo de sistema de creencias sociales que exista a lo largo de todo tu universo y encontrarás, si lo descompones, incluso en todas las diversas formas religiosas, que eso es lo que podrías llamar un proceso estándar de creación de la realidad.

La realidad que experimentas es un reflejo de las creencias que mantienes. Y las creencias que mantienes influirán en tus pensamientos, y tus pensamientos y tus sentimientos influirán en tus elecciones y decisiones, y tus elecciones y decisiones pueden influir en las creencias que mantienes. Y continúa en un círculo interminable de creación.

Y así, es importante que comprendas qué es aquello en lo que crees. Y muchos individuos tienen dificultad para comprender conscientemente cuál es el sistema de creencias que mantienen. Y una vez más, sugeriríamos que cuando estás involucrado en una situación en una actividad diaria, y tienes una actitud que es espontánea, pongas atención.

Ves, muchos individuos creen que las actitudes influirán en tu realidad. Y si mantienes esa creencia, absolutamente, entonces puedes tener ese tipo de creación de la realidad. Absolutamente. Ves, es una ilusión. Realmente no importa qué utilices como método o técnica, funcionará. Es una ilusión.

Pero la creencia que mantienes, muchas veces sostenida dentro de tu subconsciencia, y de la cual no eres consciente, es la responsable de la realidad que estás experimentando. Y cuando tienes esa realidad creada como un reflejo de la creencia, esa chispa de conciencia que eres se regocija por haber logrado tal creación, una hazaña tan magnífica de creación para que tú la experimentes.

Y sin embargo, en tu estado consciente, donde crees que no estás en control, experimentas una actitud espontánea, y puede ser una actitud que crees que no es lo que podrías llamar una actitud positiva. Y entonces la apartas. La ocultas.

“No se supone que deba sentirme de esa manera, no se supone que deba tener esa actitud. Mis actitudes se supone que deben ser actitudes positivas, y esta creo que es una actitud negativa.”

Y no vamos a decirte qué es positivo o negativo, porque eso está dentro de tu capacidad de hacer tus elecciones. Y así, tienes esta llamada, lo que tú crees que es una actitud negativa, pero no piensas que deberías tener esa actitud, y entonces la apartas, te escondes de ella.

Y al esconderte de ella, refuerzas la creencia. Y al reforzar la creencia, esa chispa de conciencia que eres se regocija en ese proceso de creación y lo perpetúa.

Así que prestad atención a las actitudes espontáneas. Ellas os dan vislumbres de cuáles son las creencias. Y si os gusta la experiencia, reforzáis la creencia. Y si es una experiencia que no os entusiasma reproducir, entonces podéis cambiar la creencia y encontrar técnicas y métodos que os ayuden a cambiarla. Una vez más, el método o la técnica no es ni de lejos tan importante como vuestra creencia en el método o la técnica.

Y así, al comprender cuáles son vuestras creencias, tenéis la capacidad de alterar vuestra realidad. También podéis influir en vuestra realidad al comprender que los pensamientos y los sentimientos, una vez más, son un reflejo e interactúan con vuestras creencias, e influyen en vuestras elecciones y decisiones. Y así, al hacer una elección y una decisión, ello puede, en efecto, influir en vuestro sistema de creencias. Está dentro de vuestra capacidad hacerlo.

Así pues, muchos individuos desean oír todas las respuestas, desean que se les den. Desean que todos los métodos y técnicas les sean expuestos. No desean obtener una comprensión de las creencias básicas y del proceso básico de creación, sino más bien: “Decidnos qué hacer. Decidnos qué deberíamos hacer cuando nos despertamos por la mañana. Dadnos todos estos pasos que deberíamos seguir para poder crear la realidad que deseamos. Bueno, a menos que nuestros guías y ángeles vayan a influir en ello”.

Veis, ahí está la dificultad. Tenéis que comprender qué es aquello en lo que creéis. Porque las creencias influirán en vuestras elecciones y decisiones. Absolutamente. Garantizado.

Ahora bien. También podéis descomponer vuestro proceso de creación al comprender qué es lo que deseáis. Qué es lo que verdaderamente deseáis experimentar. Y no vamos a, una vez más, daros ciertos métodos o técnicas y deciros que si hacéis esto y esto y esto os ayudará a descubrir qué es lo que deseáis, o a descubrir qué es aquello que deseáis y de lo cual no sois conscientes. Absolutamente no.

No vamos a hacerlo, porque veis, para nosotros daros un método o una técnica y sugerir que debéis hacer esto y esto y esto es limitar vuestra capacidad de hacer aquello que deseáis hacer, que creará la realidad que deseáis experimentar.

Pues veis, la realidad que experimentáis es un reflejo de las creencias que sostenéis y es vuestra creación. Ese es el punto fundamental. Podéis cambiar todo lo demás a vuestro antojo. Y podéis tener todo tipo de realidades ilusorias, pero es vuestra creación.

Y así, cuando algún individuo o alguna entidad dice que debéis hacer esto y esto y esto, bueno, si creéis que podéis tenerlo, absolutamente. Pero veis, cuando creéis que debéis hacer esto y esto y esto, entonces estáis cediendo vuestro poder de crear vuestra realidad conscientemente.

Estáis permitiendo que alguien más influya en vuestra realidad. Estáis permitiendo que alguien más tenga la capacidad de influir en vuestra realidad. Vosotros estáis permitiendo. Vosotros estáis creando las circunstancias para permitir que esa realidad se cree y sea experimentada.

Pero cuando creéis que alguien más tiene la capacidad de influir en ella, entonces, en efecto, una vez más, crearéis las actividades cotidianas, las experiencias cotidianas para validar la realidad, para validar la creencia de que no estáis en control. Y realmente sí lo estáis. Es una elección que hacéis.

Hacéis la elección de creer. O hacéis la elección de no creer. Pero es vuestra elección. Es vuestra elección, que es un reflejo de las creencias que sostenéis y está influenciada por vuestros pensamientos y sentimientos.

Y así, tenéis un deseo. Comprended cuál es vuestro deseo. Captad cuál es ese deseo. Sed específicos acerca de lo que deseáis. Y luego imaginadlo. Imaginad cómo es experimentarlo.

Si entra una creencia de que no está dentro de vuestra capacidad tener esa realidad en particular, si entra una creencia y dice: “Bueno, todo esto está muy bien, pero no puedo hacerlo”, entonces cambiad la creencia. Si deseáis cambiar vuestra realidad debéis cambiar la creencia. Debéis cambiar la creencia.

Debéis decidir qué técnica y método deseáis y emplear para cambiar esa creencia, pero podéis hacerlo. Absolutamente. No solo podéis hacerlo, sino que lo hacéis constantemente.

Y así, usad vuestra imaginación. Y luego la expectativa. Y esa es la difícil. La expectativa. Veis, la expectativa es una influencia directa y un reflejo de la creencia.

Si no creéis que es posible para vosotros crear vuestra realidad, entonces no tenéis expectativa de crearla y de experimentarla. Y volvemos a lo básico. Vosotros creáis la realidad y es un reflejo de las creencias que sostenéis.

Y si creéis que no está dentro de vuestra capacidad crearla, entonces será muy difícil. Y si creéis que debéis rezar a los dioses, y si creéis que debéis seguir ciertas circunstancias para crear esta realidad, entonces podéis tener eso, absolutamente.

Reconoced también que cuando sostenéis creencias de que está dentro de la capacidad de otras entidades influir en vuestra realidad, entonces crearéis esta realidad ilusoria para validar la creencia y estaréis cediendo parte de vuestro poder.

Y ceder parte de ese poder solo se experimenta en vuestro estado consciente. Esta conciencia que sois nunca cede el poder. Esta conciencia que crea la realidad crea la ilusión para validar la creencia que os permite creer en vuestro estado consciente que no estáis en control.

Os permite creer que esta realidad es real. Y os permite experimentar una profundidad y un rango de sentimientos que no se duplican ni son posibles en ningún otro nivel vibratorio.

Y habéis logrado exactamente aquello que vinisteis a lograr en este nivel vibratorio; no habéis fracasado. Esa es la ironía de ello.

Creáis una realidad como reflejo de la creencia que sostenéis. Y si creéis que no merecéis, si creéis que no está dentro de vuestra capacidad que una experiencia llegue a vuestra realidad, entonces ciertamente validaréis la creencia.

Si sostenéis una expectativa de que no está dentro de vuestra capacidad crear la realidad, independientemente de lo que deseéis y de que uséis toda vuestra imaginación para tener esta realidad fantástica que deseáis experimentar, pero cuando llega la expectativa: “Bueno, en realidad no puedo tenerla. Eso está más allá de mi capacidad de crear esa realidad. Es toda una bonita explicación ilusoria, pero no espero realmente que ocurra”, la parte subconsciente de vosotros que crea vuestra realidad valida la creencia.

Y tenéis exactamente aquello que deseáis. Exactamente. El reflejo de las creencias que sostenéis, de vuestros pensamientos y sentimientos, y de vuestras elecciones y decisiones.

Es vuestra elección creer que está dentro de vuestra capacidad crear vuestra realidad conscientemente. Absolutamente.

Depende de ti elegir qué método y técnica específicos decides emplear para crear tu realidad. No hay ningún otro individuo que esté diciendo: “Debes hacer esto y esto y esto, y si no lo haces tu vida llegará a un final absoluto”. Simplemente no funciona de esa manera. A pesar de lo que muchos individuos creen, que si no hacen ciertas cosas y no siguen un determinado ritual toda la existencia particular llegará a su fin.

Muchas veces, cuando hay una interrupción en su técnica y método y descubren al final del día que en realidad no ha llegado a su fin, es como: “Oh, bueno, ¿qué habrá pasado? ¿Dónde estaban los dioses que crean mi realidad?”.

Verás, la realidad que experimentas es un reflejo de las creencias que sostienes. Tú elegiste entrar en este nivel vibracional. Tú elegiste experimentar estas actividades del día a día. La realidad que experimentas en tu estado consciente es una ilusión. Solo existe porque tú, en tu estado consciente, crees que existe. Eso no significa que no tenga importancia. Absolutamente no.

Cuando entras a un teatro y ves esta proyección en la pantalla, te das cuenta de que es una proyección ilusoria, pero aun así tiene importancia. Aún puede estar expresando los pensamientos y sentimientos de otro individuo y aquello que desea transmitirte, y puede tener una enorme importancia. Pero sigue siendo una ilusión.

Verás, muchos individuos, cuando observan este nivel vibracional en el que existes, este universo en el que existes, cuando sugerimos que es una ilusión y que el tiempo y el espacio son ilusiones, piensan: “Bueno, si es una ilusión, entonces ¿qué sentido tiene?”. Eso no es lo que estamos sugiriendo en absoluto, que no tenga ningún sentido. Y tampoco estamos sugiriendo que no tenga importancia. Absolutamente no. Exactamente lo contrario. Es muy significativo. Pero, aun así, sigue siendo una ilusión.

Y cuando comprendes que es una ilusión, entonces comprendes que está dentro de tu capacidad alterarla. Absolutamente.

Es un reflejo de las creencias que sostienes, y si no te gusta la realidad que estás experimentando, cambias las creencias y cambiarás la realidad. Si te gusta tu realidad, si te gusta esta existencia, entonces refuerza e intensifica esa creencia, y efectivamente reforzarás la realidad. Es realmente así de simple.

Puedes hacerlo más complicado si así lo deseas. No solo puedes hacerlo más complicado si así lo deseas, sino que lo haces de manera regular. Porque, una vez más, cuando entraste en este nivel vibracional, viniste con el propósito de crear una realidad que pareciera estar fuera de tu control, y estableciste un tipo de energía electromagnética que limita tu comprensión de quién y qué eres realmente en tu estado consciente.

Y no solo eso, limita la capacidad de otras entidades que existen fuera de tu nivel vibracional para tener cualquier tipo de influencia sobre tu creación, de modo que pueda parecer completamente fuera de tu control, para que pueda ser real. Es realmente así de simple. Por eso viniste aquí.

Cuando crees que no estás en control, cuando experimentas estas emociones y sentimientos intensos, estás logrando exactamente aquello para lo que viniste aquí a lograr. Absolutamente no puedes fallar.

Verás, una vez más, hay solo tres verdades, si así lo deseas, que no puedes alterar. Tú eres la chispa de conciencia que buscas en tu espiritualidad. Ese dios que buscas está dentro de cada uno de ustedes. Tú creas tu realidad. Absolutamente. Y absolutamente no puedes dejar de llegar a la comprensión de quién y qué eres realmente.

Todo lo demás está abierto. Todo lo demás es un reflejo de tus creencias y, si no te gusta, puedes cambiarlo.

Una vez más, lo que se introduce en el proceso de creación que puedes experimentar en este nivel vibracional es tu imaginación. Si puedes imaginarlo y si puedes esperarlo, puedes crearlo. Absolutamente.

Ahora bien, haremos una pausa por uno o dos momentos, y si desean hacernos preguntas, estaríamos dispuestos a regresar e intentar responderlas para ustedes. Mientras tanto, les recordamos que no estamos separados por el tiempo ni por el espacio, sino más bien por un nivel vibracional, y si eligen interactuar y compartir con nosotros, daríamos la bienvenida a esa oportunidad.

Solo tienen que expresar la intención, pues estamos con ustedes siempre. Y les ofrecemos, una vez más, nuestro apoyo absoluto e interminable y nuestro amor incondicional. Y nos despedimos de cada uno de ustedes, con amor y con paz.