Confederación

24 de Octubre de 1976

Yo soy Hatonn. Saludos, mis amigos, en el amor y en la luz de nuestro infinito Creador. Es, como siempre, un privilegio estar con ustedes y compartir con ustedes aquello que tenemos para ofrecer en el área de, digamos, la iluminación, sobre temas que son vitales para ustedes en su camino de progreso. Nosotros de la Confederación nos hemos acercado a ustedes en este momento, pues ustedes lo han solicitado. Estamos aquí para servirles en cualquier forma que podamos, sin violar de ninguna manera la elección de ningún individuo.

Esta noche hablaríamos con ustedes sobre el tema de lo que ustedes llamarían tribulaciones. Como saben, aquellos en el planeta Tierra están atravesando, digamos, una experiencia de crecimiento y de aprendizaje. Su vida en su totalidad es una acumulación de lecciones, lecciones que ustedes han diseñado para experimentar, lecciones a través de las cuales pueden aprender las verdades y la aplicación de esas verdades que les permitirán manifestar la existencia que verdaderamente desean. Y esa existencia, mis amigos, puede expresarse con muchas palabras, pero digamos que una expresión ortodoxa sería la existencia dentro del cielo.

El cielo, mis amigos, es donde ustedes lo coloquen. Es donde deseen que esté. Es un factor eterno. Por lo tanto, no es algo que deba obtenerse, sino reconocerse y aceptarse. Y para llegar a la realización de que en verdad existen dentro de ese cielo que desean, deben atravesar lo que hemos llamado tribulaciones. Han colocado ante ustedes en su camino circunstancias que, cuando se enfrentan, son algo difíciles de comprender. Circunstancias que, digamos, ponen a prueba su estabilidad emocional, su estabilidad intelectual y, sobre todo, su estabilidad espiritual y su dedicación.

Mis amigos, cuando se enfrenten a situaciones que son incomprensibles a través de los procesos de su intelecto, acéptenlas y enfréntenlas, sabiendo que han sido deseadas por ustedes como una experiencia para la oportunidad de crecimiento. Enfrenten correctamente esa situación. Entren en la experiencia con una actitud de amor, de un amor que no contiene resentimiento ni miedo. Acepten aquello que han creado, pues en verdad ustedes lo han traído a la existencia. Sepan que, sin importar cómo parezca, es para lo mejor. Sepan que dentro de ustedes está la capacidad de reaccionar adecuadamente ante cualquier situación.

Mis amigos, cuando decimos que sepan que esta capacidad está dentro de ustedes, no podemos enfatizar lo suficiente la importancia del factor conocido como la fe en estos momentos. Se les ha enseñado que dentro de ustedes está aquello que llaman el Creador. Ustedes son porción y partícula de la fuerza creativa y la vitalidad que permea el universo. Sintonícense con esa presencia dentro de ustedes, mediante el uso de sus meditaciones, y aprendan lo que es verdaderamente conocer la capacidad dentro de ustedes.

Sus habilidades son infinitas. Su amor también es infinito. No hay limitaciones impuestas sobre ustedes por su Creador. Son impuestas por ustedes mismos, en su aceptación de ellas. No hay situaciones que ustedes, como sus propios creadores personales, colocarían ante sí mismos, que no pudieran enfrentar y superar adecuadamente.

Muchas situaciones los llevarán a un punto, siendo humanos, digamos, como lo son, de desesperación. No se sientan culpables, pues este sentimiento de desesperación es solo natural en su planeta. Durante sus pruebas, serán, digamos, influenciados por la mortalidad que han elegido poseer en este momento. Es como los polos negativo y positivo, el mortal y el inmortal, uno conociendo la limitación, el otro conociendo la infinitud. Sin embargo, ninguno está completo sin el otro.

Mis amigos, su existencia dentro del plano terrestre, y dentro del entorno físico, es vital y esencial para su crecimiento, pues ustedes lo han deseado. Lo han traído a la existencia. Y ahora que lo han elegido, deben aprender, deben aprender cómo, dentro de ustedes, la capacidad puede ser utilizada para manifestar la experiencia perfecta dentro del entorno físico. Muchos grandes maestros han caminado por su planeta Tierra y han demostrado que, incluso dentro de la forma física, podían manifestar las habilidades ilimitadas del Creador dentro de ellos. “El reino de los cielos está dentro de ustedes”, así dicen sus escrituras. No busquen fuera de su forma la deidad. Sino conozcan la deidad que está en ustedes. No busquen experimentar aquellas cosas a su alrededor que desvíen esa búsqueda de la deidad dentro de ustedes, pues se enfrentan a muchas situaciones, día tras día, que estimulan sus sentidos y sus deseos en el nivel físico. Sin embargo, estas también, mis amigos, son pruebas que ustedes han colocado ante ustedes. Y cuando llegue el día en que todas las cosas puedan serles ofrecidas, que en un tiempo fueron pruebas para ustedes, y ya ni siquiera necesiten preguntarse si son deseadas, entonces caminarán con los maestros y enseñarán con su asistencia a sus hermanos en este plano.

Mis amigos, para caminar con esos maestros, deben estar por encima de las influencias del nivel físico de la existencia, y aun así permanecer en él. Esto está dentro de ustedes, la capacidad de lograrlo. Es un viaje largo y arduo el que han elegido. La resistencia, o digamos, la paciencia, es de suma importancia. Y, mis amigos, una vez más: deben tener fe en su Creador, y sobre todo, en ustedes mismos. Sepan que son divinos. Sepan que tendrán éxito. Sepan que no pueden ser vencidos por ninguna experiencia o incidente negativo. Ustedes son los maestros de su universo. Vayan dentro de ustedes y conozcan estas cosas, y emerjan en la forma que deseen.

Transferiré este contacto a otro instrumento. Soy Hatonn.

Estoy con este instrumento. Soy Hatonn, y una vez más los saludo en el amor y la luz del infinito Creador.

Mis amigos, pueden haberse preguntado muchas veces antes de esto: “Si en verdad elegí estas tribulaciones, ¿qué estaba pensando cuando lo hice? ¿Qué estaba pensando mi yo superior?” No podemos penetrar la naturaleza del Creador, ni pretenderíamos hacerlo. Y si hay una razón por la cual la luz blanca y el amor perfecto del Creador fueron generados en lo que ustedes han llamado la Palabra, de modo que entidades pudieran aparecer para poblar el cosmos, no la conocemos. Sin embargo, que esto es así, sí lo sabemos. Es posible que, en infinita humildad, el Creador ofreciera a todas Sus infinitas partes la libertad total de rehacer esa creación. Esta es, en verdad, la opción que estaba ante ustedes cuando contemplaban su entrada en la ilusión física antes de su nacimiento físico.

Antes de que entraran en la ilusión física, estaban en un entorno donde los pensamientos eran cosas evidentes, tan reales para ustedes como los objetos físicos de su ilusión lo son ahora. Y las elecciones que ahora les resultan tan difíciles ni siquiera eran elecciones. Y se preguntaron a ustedes mismos, si fueran puestos a prueba, ¿seguirían sabiendo lo que es el amor? ¿Seguirían sabiendo cómo servir a su hermano? ¿Seguirían buscando al Creador con todo su corazón?

Y así entraron en esta ilusión. Quizás se podría pensar en lo que está en la mente de este canal: que en sus fuerzas armadas, los padres esperan que su hijo se convierta en un hombre. El servicio bajo estas condiciones es más difícil, sin embargo, bajo condiciones difíciles, uno se desarrolla más rápidamente.

Y así es con ustedes, mis amigos. Este fue su motivo. Cualquier otra cosa que necesitaran hacer mientras estaban aquí, su motivo básico era penetrar las cosas de esta ilusión con su discernimiento para que pudieran ver el amor y la luz, como ustedes lo llamarían, el cielo que penetra todo lo que existe. Para que puedan ver aquellas cosas que son duraderas, es necesario que las cosas no siempre transcurran perfectamente bien en el plano físico, pues si su existencia diaria no tuviera ninguna dificultad, quizás estarían satisfechos de vivir su existencia física sin buscar un conocimiento más profundo. Es cuando las cosas se vuelven difíciles que buscan conocer la razón.

Mis amigos, en todo el espacio y el tiempo, dondequiera que exista la polaridad de bien y mal, aquellas entidades que el Creador lanzó al vacío han regresado por siempre al Creador con un instinto que no puede ser negado. Cualesquiera entidades que lo hayan intentado, por mucha separación que hayan intentado poner entre ellas y el Creador, existe un instinto que no puede ni será negado para siempre. Quizás esta sea, en pocas palabras, la respuesta al enigma de por qué todos somos seres conscientes. Somos una respuesta atemporal a una pregunta atemporal.

En su tribulación, en su dificultad, sepan que esta es una oportunidad para discernir, para buscar aquello que no se oxidará ni se estropeará, para desbloquear desde dentro de su corazón aquellos sentimientos que perdurarán por mucho tiempo, mientras que todos los sentimientos más triviales y mundanos desaparecen.

Como siempre, sugerimos la meditación, pues este es el tipo de tarea que uno no puede realizar por sí mismo. Dejaré este instrumento en este momento, pues uno de mis hermanos, Laitos, desea acondicionar a varios de los que están aquí. Soy Hatonn.

Soy Laitos, y saludo a cada uno de ustedes en el amor y la luz del infinito Creador. Soy uno con ustedes, y les agradezco la oportunidad de estar con ustedes en este momento. Como ha dicho mi hermano, es mi privilegio especial trabajar en el acondicionamiento de aquellos de ustedes que lo desean, y en este momento me gustaría pasar entre ustedes y ofrecer a cada uno la onda de acondicionamiento.

Les agradecemos esta oportunidad. Nos gustaría tomar un poco más de su tiempo, si tienen paciencia, e intentar contactar al conocido como N. No hemos utilizado este instrumento durante mucho tiempo, y si él está dispuesto, nos gustaría decir unas pocas palabras a través de él. Soy Laitos.

Soy Laitos. Ahora estoy con este instrumento. Los saludo a todos nuevamente en luz y amor. No diré muchas palabras a través de este instrumento en particular, pero me gustaría decir que ha sido un gran honor y privilegio hablar a este grupo en este momento. Ahora dejaré este instrumento. Los dejo a todos en la luz y el amor del infinito Creador. Soy Laitos.

Soy Hatonn, y nuevamente estoy con este instrumento. Antes de dejarlos, nos gustaría abrir la reunión a preguntas. ¿Hay alguna pregunta en este momento?

Si no hay preguntas, mis amigos, solo los dejaremos con el pensamiento de que ustedes son como arpas. Tienen el poder de afinarse a la armonía o a la desarmonía. No pueden controlar el viento que sopla a través de ustedes. Solo pueden controlar el sonido que pueden producir cuando el viento los toca. Mis amigos, el viento de la experiencia puede soplar caliente y frío, de manera áspera y suave. Sin embargo, ustedes tienen la clave: pueden afinarse a sí mismos. Mediten, mis amados hermanos, todos son uno. Todos están en armonía. Solo es cuestión de encontrar esa dulce armonía.

Soy Hatonn. Les envío nuestro amor y el amor del Creador, y los dejo en Su amor y luz. Adonai vasu borragus.