Joshiah

4 de Febrero de 2007 QA

Bien, es verdaderamente un placer ser invitados de nuevo a vuestro nivel vibratorio, y una vez más expresamos a cada uno de vosotros nuestra gratitud y nuestros saludos por ofrecernos esta oportunidad de interactuar nuevamente y de compartir con cada uno de vosotros. Y os recordamos que existe esa oportunidad para que participéis en esa comunicación silenciosa. Y descubriréis que, como resultado de la energía que habéis creado, es bastante fácil para vosotros alterar vuestra conciencia y entrar en ese llamado estado meditativo y participar en esa comunicación silenciosa, en ese intercambio e interacción telepática con otras entidades, si así lo elegís. Y como siempre, la elección es vuestra. Absolutamente.

Ahora bien, vosotros como entidades que existís dentro de este nivel vibratorio, una vez más habéis establecido un tipo de energía electromagnética —y usamos esa terminología porque es lo más cercano que podemos ofreceros para dar algún tipo de explicación precisa de la energía que empleáis para limitar la comprensión de quiénes y qué sois verdaderamente—, un tipo de energía electromagnética que limita vuestra capacidad mientras estáis en este nivel vibratorio particular, en cualquier nivel de conciencia que deseéis aplicar como explicación de dónde os encontráis en ese instante. Existís dentro de limitaciones de lo que nosotros llamamos el velo. Limitaciones que os permiten comprender, en vuestros diversos niveles de conciencia, quiénes y qué sois verdaderamente. Limitaciones que, una vez más, vosotros mismos habéis establecido.

Es importante que comprendáis que es vuestra elección. Es importante que comprendáis que estas limitaciones son limitaciones que vosotros elegís aplicar. No son limitaciones que otras entidades hayan establecido. Absolutamente no. No solo elegís aplicarlas, elegís perpetuarlas. Elegís vosotros. No alguien más, no otra entidad. Vuestra elección. Absolutamente.

Y ese tipo de energía electromagnética también tiene otra característica significativa, y es que no permite que entidades que existan fuera de vuestro nivel vibratorio interfieran con vuestro proceso de creación. Ahora bien, eso no significa que haya entidades fuera de vuestro nivel vibratorio que deseen interferir. Absolutamente no. No es así en absoluto. La información que recibís a través de estas llamadas interacciones con otras entidades es información que está contenida dentro de cada uno de vosotros. Si deseáis tener esa información, no necesitáis que alguien como nosotros venga a decírosla. Existe dentro de cada uno de vosotros. Simplemente os expresamos aquello que deseáis escuchar. Nada más y nada menos.

Y así, este tipo de energía electromagnética que habéis establecido, que limita vuestra capacidad para comprender quiénes y qué sois verdaderamente en vuestro estado de conciencia despierta, una vez más también limita la capacidad de otras entidades que existen fuera de vuestro nivel vibratorio para influir en el proceso de creación en el que estáis involucrados. Y nuevamente, no es que estén esperando influir en él. Absolutamente no. Pero, no obstante, las entidades que desean participar en vuestro nivel vibratorio simplemente eligen hacerlo. No hay nada que diga que una entidad que exista fuera de vuestro nivel vibratorio no participe en vuestro tipo particular de proceso de creación. Absolutamente no. Simplemente deben aceptar establecer ese tipo particular de energía electromagnética que limita su capacidad para comprender quiénes y qué son verdaderamente; y entonces también limita la capacidad de otras entidades fuera de vuestro nivel vibratorio para influir en el proceso de creación en este nivel vibratorio. Es realmente así de simple. No es un aspecto complicado de la creación. Absolutamente no.

Y así, establecéis este tipo de energía electromagnética que limita vuestra capacidad para comprender quiénes y qué sois verdaderamente. Y luego, cuando estáis en este llamado estado de conciencia despierta, estáis lo más alejados posible de vuestra capacidad para comprender quiénes y qué sois verdaderamente. Y entonces, en ese estado, en este llamado estado de conciencia despierta, muchas entidades sienten que les falta algo, como si estuvieran buscando una conexión con esta comprensión de quiénes y qué son verdaderamente. Y en vuestro estado de conciencia despierta también creéis que de alguna manera os ha sido quitado o que no es algo que esté disponible para vosotros. Y no es así en absoluto.

Comprended que cuando hacéis esa conexión —y la haréis, garantizamos absolutamente que no podéis fallar en llegar a la capacidad de comprender quiénes y qué sois verdaderamente—, pero cuando hacéis esa conexión y la mantenéis en el estado consciente, ese estado consciente, con toda probabilidad, no estará en este nivel vibratorio. Eso no es correcto ni incorrecto. Es una elección que podéis hacer. No solo podéis hacerla, sino que la hacéis de manera continua. Y así, esta búsqueda de quiénes y qué sois verdaderamente —y es como si pensaseis que está en algún lugar allá afuera, o que hay una separación, o que debéis descubrir vuestra llamada entidad o energía o figura divina, si deseáis usar esa terminología—, y buscáis esa conexión. Buscáis esa comprensión.

La ironía de todo esto es que no podéis perder esa conexión. La ironía es que no podéis estar separados de quienes y de lo que verdaderamente sois. Esta es una ilusión en la que existís en vuestro estado de conciencia despierta. No tenéis que buscar quiénes y qué sois realmente. Cuando sugerimos que “vayáis hacia dentro” para hacer esa conexión, es simplemente una figura del lenguaje. Porque, veis, no existe un “dentro”. Y la ironía es que cuando vais hacia dentro —usando esa figura del lenguaje—, cuando empleáis algún tipo de exploración y hacéis, si queréis, una conexión, si obtenéis algún tipo de comprensión que os dé aunque sea un vistazo de la capacidad ilimitada que tenéis para crear, os dais cuenta de que no es hacia dentro a donde vais, porque realmente no existe. Es como si estuvierais en todas partes. Es como si estuvierais en todo, porque así es.

Veis, es una ilusión. Es vuestra ilusión. Es vuestra ilusión como individuos, y también es vuestra ilusión como lo que llamamos un concepto y acuerdo de conciencia humana. Es vuestra ilusión. Aceptáis participar. Y así, “ir hacia dentro” es una figura del lenguaje. Absolutamente. Porque cuando hacéis esa conexión, si así lo deseáis, y obtenéis siquiera un destello de comprensión, entonces comenzáis a entender que no es hacia dentro, pues eso es una ilusión. Y tampoco es fuera de esta existencia atmosférica particular, porque eso también es una ilusión. Y no es fuera de vuestro llamado universo, porque eso es una ilusión. Comenzáis a comprender que existís en cada átomo de todo este nivel vibratorio, y esa es la conexión. Esa es la comprensión que está dentro de vuestra capacidad vislumbrar, si así lo deseáis.

Ahora bien, si deseáis mantener eso en vuestro estado consciente, una vez más, con toda probabilidad no permaneceréis en este nivel vibratorio. Y eso no es correcto ni incorrecto. Elegiréis dejar este nivel vibratorio. Vosotros elegiréis dejar este nivel vibratorio, no otra entidad, no otra energía, no vuestro llamado universo que descienda sobre vosotros y diga: “Está bien, habéis terminado. Podéis iros.” Absolutamente no. Vosotros elegiréis iros. Estáis aquí por elección y os iréis por elección. No estáis separados de quienes y de lo que verdaderamente sois. Esa separación es una ilusión. Es una ilusión que establecéis cuando aceptáis participar en el proceso de creación en este nivel vibratorio. Es una ilusión que aceptáis establecer cuando implantáis ese tipo de energía electromagnética que colocáis y que existe en todo vuestro nivel vibratorio, en cada átomo, si queréis referiros nuevamente a una realidad con alguna sustancia.

Existe en cada átomo de todo vuestro universo. No es algo que esté allá afuera y vosotros estéis de un lado y ello del otro. Absolutamente no. Es una energía. Nos referimos a ella como un velo simplemente porque eso os da algún concepto de que realmente sois mucho más de lo que podéis percibir, que tenéis este aparente velo que limita vuestra capacidad de comprender quiénes y qué sois verdaderamente en vuestro estado de conciencia despierta. Pero no es un velo. No es algo que os separe, con vosotros de este lado y ello del otro. Absolutamente no. Es una energía que existe en cada átomo de todo vuestro universo y en todo vuestro ser.

Y es una energía que vosotros establecéis. Y es una energía que vosotros perpetuáis. No es algo que se os imponga. Absolutamente no. No estáis separados de quienes y de lo que verdaderamente sois. No podéis estar separados. No podéis estar separados de esa chispa de conciencia que sois. No podéis estar separados de vuestra espiritualidad. Podéis elegir ocultaros de ella. Podéis elegir ignorarla. Podéis elegir establecer un tipo de energía electromagnética muy fuerte para intensificar la experiencia, para intensificar las emociones y sentimientos que experimentáis en vuestro llamado estado de conciencia despierta, pero no podéis estar separados de ella. Es lo que verdaderamente sois.

Existís en una ilusión. Este estado de conciencia despierta es lo más alejado, si queréis usar algún tipo de terminología, de quienes y de lo que verdaderamente sois que os es posible estar. E incluso usar esa terminología implica que quizá haya una separación, y no la hay. Pero en este estado particular de conciencia despierta, ese velo —ese tipo de energía electromagnética, si queréis— está en su punto más fuerte y limita vuestra capacidad de comprender conscientemente que esto no es real. Y aceptáis participar en ese tipo de limitación. Aceptáis participar en esta realidad que es un reflejo de las creencias que sostenéis, y establecéis lo que llamamos los sistemas de creencias de la conciencia humana y aceptáis participar dentro de las limitaciones de ese sistema de creencias de la conciencia humana, lo que podríamos llamar vuestras leyes de la física.

Veis, realmente creéis que existen objetos sólidos y objetos menos sólidos. Creéis, por ejemplo, que podéis moveros libremente a través de vuestra atmósfera, que está compuesta de moléculas, que a su vez están compuestas de átomos. Y sin embargo, vuestros llamados objetos sólidos también están compuestos de moléculas y átomos. Y dentro de ese átomo tenéis un núcleo, y dentro de ese núcleo hay protones y neutrones. Y rodeando el llamado núcleo están lo que llamáis electrones.

Ahora bien, es asombroso que tengáis la capacidad de usar vuestra imaginación para creer que tal cosa existe cuando es tan pequeña que ni siquiera podéis tener algún tipo de confirmación visual. Y sin embargo creéis que existe, y así es. Veis, es un reflejo de una creencia que sostenéis. Pero creéis que existen estos átomos con su núcleo y sus electrones que flotan dentro de ese átomo y giran alrededor del núcleo. Y creéis que eso es un aspecto diminuto, diminuto de vuestra creación, y sin embargo también creéis que cada aspecto de la creación está compuesto de átomos. Y estos átomos que existen en todo, que creéis que son tan pequeños, si los compararais en proporción con vuestra galaxia, que tiene vuestro llamado sol como su centro y vuestros planetas y los aspectos particulares de las lunas que rodean los planetas, y que continuamente descubrís otros planetas dentro de vuestra galaxia, si hicierais esa comparación proporcional entre el átomo y vuestra llamada galaxia, descubriríais que hay más espacio entre vuestros electrones y vuestro núcleo que el que hay entre vuestro llamado sol, que es el núcleo de vuestra galaxia, y los elementos particulares de planetas y otros elementos que giran alrededor del centro de vuestra llamada galaxia, de manera similar a los electrones que flotan alrededor del núcleo que creéis que es el centro del átomo. Hay más espacio, en la comparación proporcional, en los elementos del átomo que en los elementos de vuestra galaxia.

Entonces, ¿qué hay en medio? ¿Qué hay entre todos esos elementos en el átomo? Energía. Vuestra energía. La chispa de conciencia que sois existe como esa energía dentro de esos átomos. No solo tenéis la capacidad de alterar la energía dentro de esos átomos, sino que sois la energía dentro de esos átomos y la alteráis constantemente. Porque el tiempo y el espacio son ilusiones; solo existen en vuestro estado de conciencia despierta. Y esta realidad que experimentáis en vuestro estado de conciencia despierta es una ilusión y está compuesta principalmente de energía, y esa energía es lo que verdaderamente sois. Y no existe en el tiempo y el espacio. Y como no existe en el tiempo y el espacio, eso os permite tener un posible atisbo de comprensión de lo ilimitado de vuestra capacidad para crear, de lo ilimitado de quienes y de lo que verdaderamente sois. Y también una comprensión de que existís dentro de una ilusión, de que sois la energía que experimentáis y de que no podéis estar separados de quienes y de lo que verdaderamente sois.

Y cuando sugerimos que “vayáis hacia dentro”, es, una vez más, una figura del lenguaje. Porque en verdad estáis en todo este nivel vibratorio, en toda la ilusión; sois la energía. No podéis estar perdidos de ella. No tenéis que buscarla. Absolutamente no. Simplemente mirad a vuestro alrededor: todo lo que experimentáis, todo lo que percibís, contiene vuestra energía. Sois mucho más de lo que os es posible comprender en vuestro estado de conciencia despierta. Sois todo lo que es y, sin embargo, sois la parte más diminuta que os es posible comprender. Sois absolutamente todo lo que experimentáis en este nivel vibratorio.

Ahora bien, si tenéis alguna pregunta, estaríamos dispuestos a intentar responderla.

Interrogador: ¿Existen variaciones en este nivel vibratorio?

Joshiah: Este nivel vibratorio, una vez más, como todos los demás niveles vibratorios a lo largo de toda la creación, es una realidad ilusoria. Es un reflejo de las creencias que sostenéis. Así que, si deseáis que haya variaciones, podéis tenerlas. Si deseáis creer que no existe tal cosa como una variación, también podéis tener eso. La ironía es que cualquier cosa que elijáis creer se reflejará en la realidad que experimentáis. Absolutamente garantizado.

Si creéis que no estáis en control, entonces creáis realidades que validan esa creencia. Y lo hacéis con la misma alegría con la que creáis cualquier otra realidad. Si creéis, por ejemplo, que existe un universo que tiene toda esta capacidad para proveeros, entonces podéis crear la realidad para validar ese sistema de creencias. La ironía es que antes de que eso ocurra, creáis el universo. Esa es la ironía. La ironía es que todo es vuestra creación. Si creéis que existe alguna entidad fuera de vuestro nivel vibratorio que crea por vosotros, también podéis tener eso. Pero primero creáis la entidad.

Si creéis que tenéis guías y espíritus —y muchos individuos lo creen, y nuevamente no es correcto ni incorrecto—, pero si esa es una creencia que deseáis sostener, podéis tenerla y podéis crearlos, porque así es como ocurre. Los creáis porque creéis que existen, y luego les otorgáis poderes y ellos regresan y validan la creencia de que pueden influir en vuestra realidad.

No es correcto ni incorrecto. Os permite experimentar una realidad que creéis que está más allá de vuestra capacidad de controlar y realza las emociones y sentimientos, y la intensidad de esas emociones y sentimientos se magnifica cuando creéis que no estáis en control. Y por eso existís en este nivel vibratorio en primer lugar. Una vez más, desafiaríamos a cualquier individuo en su estado de conciencia despierta a tomar alguna actividad particular, o algún evento, o algún elemento que desee experimentar, y descomponerlo hasta los elementos básicos de por qué lo quiere, y llegará a la comprensión de que es porque desea experimentar una emoción o sentimiento particular —sea la emoción de la alegría, o la emoción de tener esta ilusión de abundancia que le brinda una sensación de bienestar, no importa—. Si lo descomponéis a lo básico, siempre llegará a vuestro deseo de experimentar cierta emoción o sentimiento, porque esa es la razón por la que estáis aquí.

Y así, si deseáis tener variaciones en este nivel vibratorio, esa es vuestra elección. Absolutamente. Podéis tener lo que deseéis. Si creéis que existen diferencias entre la capacidad de crear de una persona frente a otra, entonces tendréis todo tipo de experiencias que validen esa creencia. Y no es correcto ni incorrecto. Una vez más, correcto o incorrecto es un concepto de la conciencia humana despierta. No existe en el nivel de esa chispa de conciencia que sois y que crea esta realidad que experimentáis. Si deseáis creer que hay entidades que son más capaces de controlar su proceso de creación de la realidad y otras que no lo son tanto, entonces tendréis todo tipo de realidades y experiencias que validen esa creencia.

Pero comprended que lo que se valida es vuestra creencia, no la de ellos. Cuando interactuáis con otro individuo, muchas veces dos individuos se unen y participan en una interacción particular y uno tiene cierta reacción ante esa actividad y el otro tiene una reacción completamente diferente, y sin embargo ambos aceptan participar en la creación y ambos obtienen las emociones y sentimientos que desean experimentar. Y no es correcto ni incorrecto; es la razón por la que existís en este nivel vibratorio. Es la razón por la que establecéis reglas y regulaciones; dentro de vuestra sociedad es la razón por la que establecéis relaciones; es la razón por la que intentáis alcanzar ciertos objetivos: porque os permite experimentar emociones y sentimientos.

Es realmente así de simple. Podéis hacerlo más complicado. Y de hecho, no solo podéis, sino que muchos individuos hacen grandes esfuerzos por complicarlo más porque eso lo hace más real. Pero solo hay tres verdades fundamentales, si queréis, que existen no solo en vuestro nivel vibratorio sino en todos los demás niveles vibratorios a lo largo de toda la creación: creáis vuestra realidad; sois el dios que buscáis, sois esa chispa de conciencia que tiene la capacidad de crear; y absolutamente no podéis fallar en llegar a la comprensión de quienes y de lo que verdaderamente sois. Todo lo demás está abierto. Si deseáis creer que existen diferencias en la capacidad de unos frente a otros, o diferencias en las creencias de unos frente a otros, podéis tenerlo. Absolutamente. No es correcto ni incorrecto. Es una elección que podéis hacer.

La ironía es que cada individuo crea su realidad y la crea sosteniendo sistemas de creencias y creencias. Y la realidad que crea valida esas creencias, y esa chispa de conciencia que sois reacciona con alegría y continúa creando para validarlas. Y si no os gusta la realidad, cambiad la creencia. Es así de simple.

¿Eso responde a vuestra pregunta?

Interrogador: Sí, la responde. Gracias.

Joshiah: Bien, ha sido verdaderamente una interacción muy agradable y nos gustaría, una vez más, expresar nuestra gratitud a cada uno de vosotros por permitirnos esta oportunidad de interactuar y de compartir en vuestra realidad y en vuestro nivel vibratorio. Os recordamos, una vez más, que no estamos separados por el tiempo o el espacio, sino por un nivel vibratorio, y si elegís interactuar con nosotros solo tenéis que expresar la intención y daremos la bienvenida a esa oportunidad de interactuar y de compartir con cada uno de vosotros, y de ofreceros nuestro amor incondicional y nuestro apoyo inagotable. Y nos despedimos de cada uno de vosotros con amor y con paz.