Confederación

26 de Junio de 1978

[Yo soy Hatonn.] Es, como siempre, un placer estar con ustedes. Deseamos que se sepa que estaremos entre ustedes esta noche y que entraremos en contacto con ustedes y hablaremos con ustedes tal como ha sido solicitado.

Aquellos dentro de este grupo y aquellos que no están presentes pero asociados con este grupo son todos muy especiales para nosotros. Muchos de ustedes nos han conocido y han estado con nosotros en numerosas ocasiones a lo largo de periodos que ustedes llaman años. En este tiempo hemos observado sus patrones de vida. Hemos sido testigos de los flujos y reflujos mientras su vida transcurre en la corriente de la conciencia, del amor y del universo.

El ser humano en el planeta Tierra no comprende en su totalidad la creación en la que vive. Y con frecuencia ha sido la búsqueda de muchas de las grandes mentes de su planeta el encontrar verdades que abran puertas al ser humano en la Tierra y le ayuden a comprender su universo. Estas grandes mentes han sido inspiración para muchos de sus pueblos. Sin embargo, solo han rozado el umbral del conocimiento y de la conciencia.

Nosotros, por nuestra parte, también apenas hemos comenzado a tocar ese umbral, pues comprender este universo en su totalidad no está a nuestro alcance en el momento presente. Hemos aprendido a entender muchas cosas que aún desconciertan a muchos de ustedes. Sin embargo, hay cosas que aún no hemos comprendido y que ocurren alrededor de cada uno de nosotros.

Nosotros, de la Confederación, hemos buscado a través de nuestra meditación, a través de nuestro servicio a la humanidad, cumplir una meta que nos fijamos hace eones de tiempo: conocer y comprender al Creador y Su universo. Parece que fue ayer cuando comenzamos, y parece que nunca terminaremos en nuestra búsqueda de este conocimiento. Sin embargo, en cada paso del camino encontramos alivio, encontramos felicidad, al saber que nuestra comprensión ha crecido y que nuestro amor se ha multiplicado.

Nosotros, de la Confederación, compartimos con ustedes, por encima de todas las cosas, nuestro amor. Pero hay quienes en su planeta no aceptarán nuestras palabras de entendimiento intelectual. Sin embargo, somos libres de enviarles nuestro amor y nuestra ayuda, pues cuando invocan a su Creador, cualquiera que sea esa creencia, también nos invocan a nosotros. Porque hemos comprendido que también somos una parte no solo de la creación, sino del Creador.

Cuando alguien llama, quienquiera que escuche ese llamado debe servir a quien lo necesita lo mejor que pueda, utilizando el mejor de sus discernimientos.

Nosotros, de la Confederación, admiramos a este grupo, pues aunque han enfrentado dificultades en sus vidas personales y dentro de la organización llamada Eftspan, han crecido, y nosotros también hemos crecido al observarlos, al estar con ustedes y al servirles. Deseamos que comprendan que llegará el día en que deberán estar dispuestos a ofrecer su ayuda libremente de una manera mucho más exigente de lo que lo hacen ahora.

Y para poder hacerlo correctamente, deben prepararse convirtiéndose en el ser que desean ser: uno de conocimiento y sabiduría, de amor y comprensión, uno de fortaleza e integridad. Todos ustedes han deseado esto y, de alguna manera, han alcanzado partes de su meta.

Sin embargo, nosotros y todos ustedes debemos comprender que nunca hay tiempo, como ustedes lo llamarían, para descuidar el logro de las metas que se han propuesto. Pues el ser humano en la Tierra vive dentro de una atmósfera o un entorno que está sintonizado con la premisa del tiempo. Sus cuerpos físicos se sostienen solo por un corto período, por lo tanto, cuando descuidan la búsqueda y el cumplimiento de su misión y meta elegidas, descuidan la esencia completa de este breve lapso que viven en el planeta Tierra.

Ustedes no viven para la frivolidad o el disfrute. Viven para el amor y la iluminación, para el cumplimiento de su papel en la creación de un universo perfecto. Si sus acciones están sintonizadas con la conciencia del Creador, su vida no experimentará dificultad alguna en esencia. Puede parecer que sí tienen dificultades, pero son lecciones. Algunas son difíciles, otras no lo son. No se desanimen por su propia falta de disciplina. No se vuelvan arrogantes por sus logros. Pues ustedes son como los demás, todos los demás dentro de este universo. Son creadores, son una parte y partícula de un universo indivisible en crecimiento y en conciencia.

Nosotros, de la Confederación, compartimos estos pensamientos con ustedes y los felicitamos por lo que han logrado. También deseamos advertirles de alguna manera que deben darse cuenta de que su viaje apenas ha comenzado. Sean más determinados, no se permitan flaquear. No se desanimen consigo mismos cuando lo hagan.

Transferiré esta comunicación. Soy Hatonn.

Estoy con este instrumento. Soy Hatonn. En este momento, amigos míos, abriré la reunión a preguntas. Siéntanse libres de hacer cualquier pregunta, pues es nuestro gran privilegio compartir nuestros pensamientos con ustedes.

Estoy nuevamente con este instrumento. Entonces dejaremos este instrumento y permitiremos que un hermano que no ha hablado previamente con este grupo hable a través de este instrumento. Por lo tanto, con nuestros corazones en sintonía con ustedes y todo nuestro amor con ustedes, los dejamos en el amor que es únicamente el del Creador. Adonai vasu borragus.

Soy Orkan. Y les hablo esta noche por primera vez. Es un placer infinito para mí y los saludo en el amor y la luz de Aquel que es el Creador de todos nosotros.

Soy una llama. Soy una llama que titila, amigos míos, que resplandece, que crece, que es eterna. Soy la llama de la creación; la llama de su sol físico que calienta su planeta y permite que su alimento crezca en su tierra fértil. Soy la llama de la destrucción que transmuta todo lo que existe. Sí, amigos míos, soy una llama.

Aparezco como el amor en el corazón de aquellos que dan. Aparezco, amigos míos, como la inteligencia de aquellos que piensan. Soy la llama que crea belleza, ya sea la belleza del Creador o la belleza de la humanidad; la belleza de su arte o su música; la belleza de su arquitectura, de sus estatuas, de su filosofía. Soy una llama que puede apenas titilar en los momentos más oscuros, amigos míos. Puedo ser encontrada por aquellos que pueden reconocer el amor.

Yo soy y ustedes son la llama, amigos míos, la llama del amor que arde y consume. No es algo que ustedes extiendan para encontrar. La libertad total, la aniquilación total del fuego no es algo que puedan usar, amigos míos. El amor solo puede usarlos a ustedes. No es una herramienta, amigos míos. Ustedes son la herramienta para el amor.

No han elegido un camino suave. Han elegido el camino que consume aquellas cosas en ustedes que no son amor. La velocidad de ese consumo depende completamente de ustedes. ¿Cuándo desean convertirse en la llama de amor, de alegría, de luz, de risa, de libertad? Depende de ustedes, amigos míos, pues la llama siempre está ahí dentro de ustedes, dentro de mí.

Amigos míos, la llama no es una respuesta. Pues hasta donde sabemos, no tenemos respuestas. Solo tenemos el proceso del amor. Solo tenemos el conocimiento de que la llama, que el amor, es gracia, es facilidad, es fortaleza.

Si tienen la disciplina de buscar la llama en cada momento, ya sea de día o de noche, en la alegría o en la tristeza, en algo grande o en algo muy pequeño, si tienen la disciplina de buscarla, entonces se convierten en la llama. Y cuando han alcanzado esta identidad, esta manifestación, no es, amigos míos, que se conviertan en maestros, es solo, amigos míos, que se convierten en una ventana a través de la cual la llama puede ser vista.

Soy Orkan. Es un gran privilegio conocer a cada uno de ustedes, y yo y mis hermanos estamos con ustedes. Adonai vasu. Adonai.

Soy Laitos, y saludo a cada uno de ustedes en el amor y la luz del infinito Creador. No les hablaré por mucho tiempo, amigos míos, pero deseo trabajar con cada uno de ustedes. Si se abren a nuestra influencia, mis hermanos y yo deseamos en este momento entrar en la sala y trabajar con cada uno de ustedes personalmente. Si son pacientes y solicitan mentalmente nuestra presencia, intentaremos fortalecer su propia meditación natural. Soy Laitos.

Estoy nuevamente con este instrumento. Es un gran privilegio utilizar este instrumento, pues no hemos podido usarla durante algunas semanas. Y estamos muy agradecidos por la oportunidad de trabajar con cada uno de nuestros instrumentos.

Amigos míos, solo les pedimos que mediten; cinco minutos, diez minutos, el tiempo que puedan. Meditación diaria, amigos míos; es una historia antigua, pero no pierde su importancia. La vida, tal como es conocida por sus pueblos, parece muy normal. Pero les decimos, amigos míos, que el universo es muy, muy inusual. Hay muchas, muchas cosas extrañas a su alrededor. Muchos sucesos informativos e inusuales. Para captar y comprender aquellas cosas que muchos pasan por alto, es necesario afinar la mente mediante la meditación.

Me gustaría cerrar a través de otro canal. Soy Laitos.

Soy Laitos. Ahora estoy con este instrumento. También ha pasado mucho tiempo desde que hemos hablado a través de este instrumento. Para el beneficio de aquellos que son algo nuevos en el entrenamiento de un instrumento, estamos utilizando un alto grado de acondicionamiento con este instrumento. Estamos mostrando a los interesados la técnica que es la menos deseable. Las comunicaciones que ofrecemos, que pueden presenciar ahora, se transmiten mucho más fácilmente cuando el instrumento permite que la energía fluya, se permite hablar las palabras sin pensamiento y acepta la comunicación con fe.

Nosotros, de la Confederación, hablamos con sus pueblos y necesitamos muchos instrumentos para lo que ustedes llamarían el futuro. Deseamos que en el desarrollo de canales estos sean aceptados por los instrumentos por su propia elección. Y hemos elegido la forma de acondicionamiento previamente observada porque hemos encontrado necesario que la mayoría tenga esta experiencia para que puedan estar, digamos, completamente convencidos de la validez de la comunicación, pues pueden presenciarla y creer en ella, pero luego intentar dudar de su validez o de ustedes mismos.

Les decimos que la fuente del mensaje es, por así decirlo, irrelevante. No preguntaremos ni juzgaremos de dónde proviene la bondad; solo debemos aceptarla y usar lo que sea beneficioso para ustedes y dejar pasar el resto hacia otros sin preocupación. No imponemos nada sobre ustedes; los bendecimos por su aceptación.

Los dejamos en el amor y en la luz del infinito Creador. Soy Laitos. Adonai, amigos míos. Adonai vasu borragus.