Paz y elecciones preencarnativas
Q’uo, 22 de octubre de 1995
Pregunta del grupo: Hemos estado hablando de dos conceptos: la programación preencarnativa que nos permite aprender las lecciones que hemos elegido y el libre albedrío de la encarnación. La otra pregunta se refiere a la mezcla de las religiones, culturas y filosofías de este planeta, y nos preguntamos cómo pueden reconciliarse para lograr la paz. Nos gustaría conocer los comentarios de Q’uo sobre lo que parezca tener valor para nuestra evolución en estas áreas.
Somos aquellos de Q’uo. Los saludamos en el amor y en la luz del Único Creador Infinito. Estamos muy complacidos y felices de estar con ustedes en este día, y saludamos y bendecimos a cada uno de ustedes. Les agradecemos por llamarnos a su círculo.
Es nuestro privilegio servir ofreciendo nuestros pensamientos, y pedimos únicamente que tomen aquellos pensamientos que resuenen como verdaderos para ustedes y dejen el resto atrás, pues cada uno tiene su propio camino que seguir y cada camino es correcto para la persona que lo sigue. Y cada uno tiene discernimiento y sabe qué es verdadero y correcto para sí. Si hacen esto, entonces nos sentimos libres de ofrecer nuestras opiniones honestas. No son infalibles. Les pedimos que se den cuenta de ello. Somos los Hermanos y Hermanas del Dolor. Venimos cuando hay un llamado. Su planeta tiene un gran llamado en este tiempo. Sentimos que tenemos buenas noticias, y las compartimos con un corazón entero y un espíritu humilde.
Sus preguntas en este día son muy interesantes. Intentaremos hablar sobre este tema hasta cierto punto, pero les pedimos que se den cuenta de que este es un tema amplio y que ciertamente puede explorarse mucho más de lo que lo haremos hoy.
Quizás comencemos observando la manera en que las entidades llegan a existir en su densidad. Su densidad es la culminación de las dos primeras densidades, siendo estas la conciencia elemental conocida por sus rocas y tierra, su mar y su cielo, y la segunda densidad del crecimiento animal y vegetal con su giro hacia la luz y su nutrición a partir de la luz. Ustedes llegan a la tercera densidad frescos de la creación del Padre como una flor o un árbol o un animal.
La conciencia es una, tanto la conciencia de la especie como la conciencia del lugar, y la creación y la naturaleza de la creación. Existe una enorme intercooperación, incluso hasta la muerte de los débiles y enfermos de una especie por otra, mientras que a los demás se les permite escapar. Hay una conciencia íntima e instintiva del Creador, y sin embargo no hay conciencia del yo.
La entidad de segunda densidad gradualmente se vuelve consciente del amor debido a la energía humana invertida en las criaturas de segunda densidad, como sus mascotas. La conciencia del yo y la mirada que se vuelve hacia el interior son las señas distintivas de la tercera densidad. Así como cada densidad tiene sus lecciones, la lección de la tercera densidad es encontrar maneras de amar y de ser amado, no solo en las relaciones de una persona con otra, sino también en la relación de grupos de personas con otros grupos.
La suya es una densidad que comienza con comunidades primitivas, pequeñas y dispersas, y al final del ciclo se convierte en un entorno de grandes grupos de entidades claramente definidos y muy conscientes.
Las energías que se trabajan en la tercera densidad son potencialmente todas las energías, desde el centro energético básico del rayo rojo o sexual a través de ese arcoíris de energías. Sin embargo, es la función de la tercera densidad completar el trabajo en el rayo naranja de las relaciones personales y estudiar e intentar absorber maneras de aprender a amar dentro del centro energético del rayo amarillo, ese rayo que está involucrado cuando las energías orientadas al grupo se comparten entre individuos.
El instinto de reunirse en grupos es profundo. El instinto de incluir a algunos y excluir a otros es muy profundo. Y es extremadamente fácil para el buscador perderse bastante en el mar de confusión en el cual se experimentan todas estas energías, pues su mundo es en verdad un mar de confusión.
Ahora bien, si se entiende que el trabajo principal de la tercera densidad consiste en afinar y equilibrar esos tres centros energéticos inferiores de rayo rojo, naranja y amarillo, y luego en abrir y encontrar maneras de mantener una apertura y plenitud del corazón, entonces puede verse que esas energías no son instintivas. El refinamiento ha comenzado. Pues ustedes se encuentran como entidades de tercera densidad como una especie de diamante en bruto, con bordes sin pulir y sin facetas brillantes.
Y a través de vida tras vida dentro de su experiencia de tercera densidad, el yo que es inherente en ustedes, esa entidad cristalina que realmente son, comienza a hacerse visible a medida que la fricción de la vida cotidiana trabaja para suavizar y refinar ese yo cristalino. Ciertamente, algunas de las experiencias abrasivas y purificadoras de su ilusión hacen el trabajo de exponer el cristal que brilla en su interior. Y el trabajo que realiza el buscador es trabajo sobre el yo.
El buscador desea equilibrar el rayo rojo, pues este es el comienzo básico y muy importante de las energías. Aquello que no está liberado y fluyendo dentro de ese centro energético raíz constituye un bloqueo primario que ralentizará y distorsionará la energía de luz pura que ustedes están recibiendo del Creador.
Luego se trabaja sobre el chakra de la relación, trabajando dentro del yo para llegar a una mayor conciencia de lo que se siente y se piensa con respecto al yo en relación consigo mismo y con otros yoes. A menudo sucede que una entidad que realmente no desea avanzar o que encuentra demasiado doloroso avanzar más, se aparta del trabajo del rayo amarillo y regresa al trabajo del rayo naranja, aquel que es estrictamente entre una entidad y otra, o entre el yo y el yo, con el fin de sentirse más cómoda.
Sin embargo, en este tiempo final de su actual ciclo de tercera densidad es completamente apropiado que cada uno se proponga la tarea de encontrar nuevas maneras de entrar en armonía con otras culturas, otras razas y otras estructuras de pensamiento, lógica y ser. El resultado final de este esfuerzo planetario por llegar a una convergencia espiritual será ese complejo de memoria social que es la estructura básica para el trabajo de cuarta densidad.
Ustedes están intentando aprender cómo ser un solo pueblo, compartiendo los pensamientos, esperanzas y temores de los demás, llevando las alegrías de los otros como si fueran propias.
Hay mucho trabajo en la cuarta densidad, pero una vez que uno ha llegado a ser capaz de formar parte de un complejo de memoria social, ya no está velado de aquello que es más verdadero. Cada uno de ustedes, entonces, se encuentra en la situación de estar acercándose a la capacidad de fusionarse con todas las demás personas. Y así existe un anhelo y un deseo de ir más allá, de convertirse más en espíritu que en carne, de dejar de esforzarse en el camino de la tercera densidad.
Sin embargo, el hecho de que ustedes estén dentro de la encarnación es suficiente para justificar la opinión de que precisamente aquí es donde deberían estar. Pues los lugares dentro de su mundo para encarnar son muy escasos en comparación con el número de entidades que desean venir al plano terrestre en este tiempo para ayudar en la transformación de su esfera planetaria.
Ustedes son quienes eligieron este paisaje brumoso y árido, metafísicamente hablando. Fue su deseo colocar al yo dentro de esta ilusión densa y oscura que es el mundo de la Tierra, a fin de poder olvidar aquello que conocen instintivamente, pues no se puede aprender como se aprende en la tercera densidad a menos que exista el estímulo físico, el impacto emocional y demás experiencias que constituyen el catalizador para el individuo en su recorrido diario.
Así que, no importa cuán difíciles puedan parecer las cosas, es nuestra opinión que la situación sigue siendo perfecta. Pues es el desarrollo del plan del propio yo para esta encarnación lo que se está experimentando.
Veamos este plan. La entidad que obtiene la oportunidad de encarnar dentro de su densidad en su esfera primero pasa por el proceso de crear el escenario o el guion, por así decirlo, para su película personal de la vida. Usted elige el reparto. Elige quién desempeñará el papel de madre, padre, cónyuge, amante, amigo, enemigo, y así sucesivamente.
Usted hace acuerdos con estas entidades, no dentro del plano terrestre, sino dentro del mundo más sutil que este instrumento llama los planos internos. No importa cuán difíciles parezcan las relaciones o cuánto dolor se haya experimentado, esto fue parte de su propia elección.
Puede ser difícil creer o comprender cómo usted desearía elegir pedirle a sí mismo que sufra, sin embargo solo podemos decir que cuando uno se encuentra fuera de la ilusión que ahora disfrutan, esto parece como un juego de niños —y un buen tipo de juego— sumergirse en el mar de confusión y nadar en sus aguas.
Quizás hayan tenido la experiencia de pensar que algo iba a ser divertido hasta que lo hicieron y descubrieron que no lo era. Que era horrible y aterrador. O que producía algún otro sentimiento negativo. Esta es la situación del ser humano en la Tierra. No puede creer que se lo haya hecho a sí mismo. Sin embargo, amigos míos, así ha sido. Ustedes han pedido lecciones personales y han pedido la oportunidad de servir.
Tal vez les ayude a enfrentar estas dificultades simplemente recordarse a sí mismos que esto es parte de la obra, o como diría este instrumento, la comedia de situación de la vida. Si pueden encontrar fe dentro de ustedes mismos, una fe que crea y sepa que no importa lo que ocurra, ustedes están en el camino correcto y los objetivos más profundos se están cumpliendo, quizá eso pueda aliviar y suavizar la dureza de las lecciones.
A medida que su tercera densidad se acerca más y más a su conclusión, experimentarán cada vez más catalizadores de rayo amarillo o de grupo a grupo. El chakra del plexo solar entra en un uso y abuso considerables al trabajar con estas lecciones. Este es el tiempo en que uno descubre lo que se siente al ser jalado emocional, mental y espiritualmente. Estos son los momentos en los que se aprende a cortar el cordón que se desarrolla entre dos personas o dos grupos y que limita su libertad.
Si pueden abordar el trato con los grupos desde la fe, sentimos que no falta mucho para que puedan observar la dinámica de los distintos grupos de entidades en su planeta y ver a todos los pueblos como uno solo.
Algo que perturba y desconcierta profundamente a los buscadores es la fricción persistente entre razas y pueblos. Esto no es un reflejo de la integridad, madurez u honor de ninguna civilización o individuo. Las razones de esta fricción sentida instintivamente radican en el hecho de que hay más de una raza de entidades que pueblan su esfera.
Su planeta, en este ciclo de tercera densidad, ha sido un lugar que ha aceptado a muchas otras entidades planetarias de tercera densidad que graduaron a la tercera densidad o que estaban en tercera densidad pero no pudieron habitar su planeta de origen. Ahora bien, cada civilización o raza a lo largo de su galaxia, por así decirlo, posee una conciencia arquetípica ligeramente diferente, pues es tarea de cada sol o Logos añadir detalles al plan básico del Uno Infinito Creador.
Cuando una entidad o un pueblo se mueve desde el corazón, entonces se está moviendo desde un entorno arquetípico compartido por aquellos que han venido aquí desde lugares distintos al que ustedes provienen. Debido a la densidad de la ilusión, parece que para que una forma de experimentar los datos sensoriales entrantes sea considerada real, debe desplazar a otra forma de ver o percibir esos datos.
A medida que pasa el tiempo y que cada entidad gana madurez, estas diferencias en la mente arquetípica comenzarán no a repeler, sino a fascinar a las entidades. Y a medida que pierdan el miedo, habiéndose vuelto más seguras en sus propios yos individuales, serán cada vez más capaces de abrazar a aquellos que son distintivamente diferentes a ustedes en apariencia, en manera de ser y en forma de pensar.
Lo principal que debe recordarse en este sentido es una regla simple: ustedes están aquí para aprender a amar. Encuentren dentro del yo, en cualquier momento, dónde está el amor, dónde puede brillar. Ábranse a esa oportunidad y habrán actuado verdaderamente bien. Pues cada uno es una chispa del Uno Infinito Creador, capaz de sanar, perdonar, abrazar y transformar a los demás.
El conocido por ustedes como Jesús les dijo: “Amaos los unos a los otros”. Al amaros unos a otros están amando al Uno Infinito Creador, pues esta chispa es la esencia básica de todas las entidades conscientes. Ustedes son amor. Solo hay un abrigo muy pesado de carne sobre ese espíritu luminoso nacido del amor que ustedes son.
En sus períodos diarios de meditación y contemplación, dediquen un momento a extenderse para abrazar todo el catalizador del yo, todo lo que el mundo tiene para ofrecer, tanto la guerra como la paz, tanto el calor como el frío, de tantas maneras.
Sean, o practiquen ser, personas sin miedo ante los problemas. Encuentren formas de permanecer serenos cuando no entienden, pues esta falta de comprensión continuará y es irrelevante para el proceso de evolución espiritual. Cuando el corazón se abre, una fuerza tremenda llena el espíritu.
Siempre que esto no se sienta y se den cuenta de que el corazón está cerrado, les pedimos que se conecten con su propia fe, con la guía que los rodea, con el amor que los cubre, con el misterio que los creó y los reclama como propios, y que se levanten renovados y en paz.
Tienen mucho que aprender. Cometerán errores, pero no son errores metafísicos. Los errores son parte de su aprendizaje, parte de la ilusión, parte de ser humanos. Perdónense a sí mismos, pues al perdonar al yo se vuelven capaces de perdonar a todos, y la redención a los ojos de una persona pacífica es una bendición tanto para quienes la contemplan como para el planeta en general, pues el amor aligera las vibraciones planetarias.
Este amor no proviene de ustedes. No les pediríamos que intenten desarrollar algo como el amor infinito. Solo les pedimos que abran el yo, que permitan que el dolor los ahueque y los convierta en un instrumento hermoso y transparente a través del cual el amor infinito pueda fluir. Ustedes son un recipiente, un recipiente precioso, muy precioso. ¿Qué contendrán? ¿Qué ofrecerán?
Les agradecemos por invitarnos a unirnos a su círculo de búsqueda en este día. Ha sido un gran privilegio y honor para nosotros poder compartir nuestros pensamientos con ustedes. Ahora nos retiramos de este instrumento y de este grupo, dejando a cada uno en el amor y en la luz inefable del Uno Infinito Creador. Adonai, amigos míos. Adonai.