El Cuerpo de Paz Espiritual
Hatonn, 27 de marzo de 1994
Pregunta del grupo: Nos gustaría recibir información esta tarde sobre la naturaleza de nuestra búsqueda espiritual en general y quizá sobre el papel que seres como Q’uo y Hatonn tienen en esa búsqueda. ¿Cómo son ustedes un servicio para nosotros y cómo podríamos ser de servicio unos a otros en esta búsqueda?
Saludos en el amor y en la luz del Único Creador Infinito. Somos aquellos de Hatonn. Agradecemos a cada uno por llamarnos a su grupo en este día. Es un privilegio y una bendición unirnos a su meditación y mezclar nuestras vibraciones con las de ustedes.
Somos aquellos que acudimos a sus pueblos en este tiempo con la esperanza de ser de servicio proporcionando información y opinión con respecto a la evolución espiritual. Es nuestro entendimiento que este período presente del que ahora disfrutan es parte de una estación de cosecha o culminación sobre su mundo Tierra. En este tiempo de transición hacia una ilusión más densamente iluminada, sentimos que existe una gran oportunidad para que las entidades que buscan acelerar su proceso de evolución espiritual lo hagan. Somos aquellos que desean asistir, en la medida de lo posible, a quienes solicitan nuestra opinión y presencia.
Somos aquellos de la Confederación de Planetas al Servicio del Creador Infinito. Instituciones de naturaleza general equivalente a la nuestra entre sus pueblos podrían incluir el Cuerpo de Paz o aquellos que trabajan con Vista en el centro de la ciudad. No nos presentamos como misioneros ni como religiones sino, más bien, como consejeros que intentan informar a quienes solicitan nuestro servicio acerca de nuestro entendimiento de la naturaleza básica de la creación, del Creador y del lugar de cada buscador dentro de esta cosmología o visión del mundo.
De muchas, muchas maneras a lo largo de los años que hemos pasado hablando a sus pueblos, hemos ofrecido una y otra vez un mensaje muy simple: el Creador, según sentimos, es de una naturaleza unificada y puede resumirse en un nivel vibratorio. A esta vibración la llamamos amor. El Creador, para nosotros, es un misterio. Sabemos, o sentimos que sabemos, que el Creador es en verdad el Creador, que este Creador posee una inteligencia infinita. Esta inteligencia infinita se expresa en esa vibración que es el amor. Cada entidad también tiene una vibración, de hecho un complejo de niveles vibratorios que armonizan para formar su firma única o patrón de vibración.
La enseñanza que ofrecemos es esta: a medida que cada buscador mueve su complejo vibratorio cada vez más cerca de la vibración del amor, así también el ser infinito dentro de cada buscador comienza a emitir su nota verdadera e identidad. Así, como está escrito en su obra sagrada, uno podría decir como lo hizo el maestro conocido por ustedes como Jesús: “Sed perfectos, así como vuestro Padre es perfecto”. Que este sea un objetivo inalcanzable dentro de las ilusiones que ambos experimentamos es, sin duda, así. Sin embargo, a medida que el buscador afina su deseo y su anhelo por patrones vibratorios más armoniosos, a medida que este buscador persiste obstinadamente en buscar una y otra vez mover su complejo vibratorio personal más cerca de la vibración pura del amor, así el deseo crea la obra perfecta en el interior.
En términos humanos, estos intentos de ser como la Deidad son inútiles. En el mundo metafísico, donde la intención y el deseo son tan reales como una silla o una persona, tal búsqueda es efectiva, y a medida que el buscador persiste en buscar esta vibración, el buscador comienza a experimentar cada vez más coincidencias o sincronicidades de base espiritual que actúan como una especie de retroalimentación, permitiendo al buscador saber que está cooperando con su destino y ha comenzado a acelerar la tasa de su evolución espiritual.
No venimos a apartar a las personas de los caminos de búsqueda que les resultan satisfactorios. No deseamos poner tropiezo alguno delante de nadie. Sin embargo, en muchos casos entre sus pueblos, quienes buscan con mayor fervor se encuentran a sí mismos alienados de los sistemas tradicionales, culturales y religiosos. A esas entidades les presentamos una manera general y no dogmática de ver la creación, al Creador y el lugar de cada buscador dentro de esa creación. Al hacer esto esperamos ser de servicio, ofreciendo a quienes puedan necesitar un hogar, espiritualmente hablando, un hogar así. No esperamos ninguna iglesia, ni esperamos ningún poder dentro de su mundo. Más bien, simplemente nos ponemos a disposición a través de canales como este para presentar esa alternativa a quienes puedan encontrarla útil.
Es nuestro entendimiento que cada persona en este planeta existía en perfecta potenciación antes de que el mundo que ustedes conocen como la Tierra fuera formado. Cada chispa única de amor, cada entidad, ya era amada y cuidada antes de que todo lo que ustedes ven como la creación llegara a ser, pues la esencia de cada uno de ustedes es un pensamiento. La manifestación de ese pensamiento, su carne y sangre, hueso y tendón, es como una vestidura. Ustedes se visten para sus pocos años de encarnación con esta carne y la usan hasta que verdaderamente la han desgastado, y luego, como una prenda, se deja a un lado y esa chispa única de amor que son ustedes continúa su camino.
Y hacia dónde continúan su camino depende de cómo hayan tratado aquellos asuntos que eligieron para su propio aprendizaje dentro de esta experiencia encarnativa. Ustedes son amor y buscan amor, y sin embargo este amor está sesgado y distorsionado de muchas, muchas maneras extrañas. Extrañas, decimos, como las imágenes en el salón de espejos de una feria.
¿Por qué colocaría el Creador a cada entidad dentro de una ilusión tan pesada y extraña? ¿Cuál es el propósito detrás de toda esta manifestación que parece ofrecer sufrimiento, pérdida y limitación al menos tan a menudo como ofrece aquellas cosas que ustedes consideran buenas? Nosotros los vemos a cada uno de ustedes desde una perspectiva muy, muy amplia. Para nosotros, ustedes pertenecen a la infinitud, pues vemos a cada uno de ustedes como eterno. También vemos que la gran gloria y el propósito de su experiencia es que sufrirán mientras aprenden, y en ese sufrimiento serán transformados.
Ahora bien, no todos entre su pueblo desean escuchar nuestras palabras, y esto es completamente aceptable. Muchos hay que aún no desean tomar control de su propia evolución espiritual. Aún no desean la responsabilidad de considerar la posibilidad de que realmente haga una gran diferencia cómo uno elige ser y actuar. A esas entidades nos inclinamos con respeto y decimos: “Sigan durmiendo”. Pero decimos a quienes están despiertos: “Velad y orad, porque no sabéis la hora en que aquello que aún ha de venir llegará”.
Ahora citamos nuevamente al maestro conocido por ustedes como Jesús. Esta entidad habló de un banquete de bodas. A este banquete fueron invitados los altos y poderosos, los cómodos y acomodados. Sin embargo, uno debía atender un asunto aquí y otro allá, y así el banquete de bodas tenía lugares vacíos. Entonces, el padre envió personas a recorrer el vecindario para traer a cualquiera que estuviera en la calle al banquete. Hay un banquete y los invitamos a todos a venir. Ese banquete es el amor, y cada uno de ustedes puede ser cada vez más alguien que habita en la presencia de ese amor divino.
En términos de lo práctico, pues este instrumento solicitó mentalmente que fuéramos más prácticos, sugerimos un compromiso de parte de su tiempo y atención al proceso de buscar al Único Creador Infinito. Este compromiso de tiempo no necesita ser grande, sino más bien regular. Sugerimos a cada uno lo que podrían llamar oración silenciosa o meditación. Hay mucho bien en hablar con el Infinito, en tener una relación con esta inteligencia infinita. Sin embargo, ¿no depende una parte de cualquier relación de escuchar? De igual manera, sugerimos que cada buscador dedique algún tiempo cada día, aunque solo sean unos pocos momentos, a practicar activamente la escucha de esa voz suave y apacible de la que habla su Biblia.
Pues el Creador no habla con trueno ni desastre ni gran estruendo, sino que el Creador habla en el silencio. No hay palabras que puedan portar la energía del Infinito. Por lo tanto, la relación del Infinito con ustedes es una relación de ser, es una relación de presencia. Animamos a cada uno a pasar unos pocos momentos cada día practicando la presencia del Creador Infinito, simplemente permitiendo que el ser reconozca que el suelo sobre el cual se sientan es tierra santa, pues el Creador está en todas partes y todas las cosas se encuentran dentro de ese santo ámbito.
Cuando hablamos de amor no hablamos del amor entre amigos ni del amor romántico entre hombres y mujeres. De hecho, reconocemos que esta palabra, amor, es en sí misma confusa, pues significa muchas emociones diferentes, ninguna de las cuales tiene el poder o la pureza del amor del Único Creador Infinito. Este amor es como un pensamiento creativo y una energía que ha manifestado literalmente todo lo que existe. La naturaleza del universo es amor que afecta a la luz de maneras que construyen todo lo que se manifiesta. Ustedes contemplan una creación construida enteramente de luz, gobernada por el amor. Cuando los saludamos en el amor y en la luz del Creador Infinito, nos arraigamos a nosotros mismos y a ustedes en todo lo que existe.
En este momento nos detendríamos y preguntaríamos si hay preguntas ahora. Somos aquellos de Hatonn.
[Tengo una pregunta, Hatonn. Tengo una pregunta acerca de comunicarnos con otros, aquellos que encontramos en la vida cotidiana y de compartir con ellos el mundo de la búsqueda y nuestro sentir al respecto de una manera que no infrinja su libre albedrío. Deseo que comenten sobre hablar de lo que es importante para mí, por ejemplo, con alguien más que no lo solicita. ¿Espero hasta que exprese el deseo de escuchar, o cuál es una manera armoniosa de hacer esto, de difundir la luz?]
Somos aquellos de Hatonn y comprendemos su pregunta. El servicio es una de las cosas más difíciles de realizar correctamente. El intento de ser de servicio espiritual a otro, sentimos, debe depender en primer lugar del libre albedrío del individuo al que se sirve. Es bueno esperar hasta que una entidad le pida su servicio antes de intentar prestarlo. Pues si aquello que usted tiene para decir no ha sido solicitado de alguna manera, es muy probable que sea considerado irrelevante por aquel a quien busca servir. Más aún, puede constituir un tropiezo para la entidad que desea ayudar. Esto es a veces frustrante, pues es como si viera a un niño que va a quemarse con una estufa caliente, y sin embargo el niño debe aprender de ese modo qué significa “caliente”.
Y si usted ve a una entidad abatida por el dolor o la dificultad y siente que esta entidad podría ser ayudada por su opinión, entonces lo alentamos a ver que, al ofrecer lo que no ha sido solicitado, ha confundido y desconcertado energías que necesitan ser sentidas como armoniosas y compasivas.
El servicio que se presta hablando de manera explícita es fácil de comprender racionalmente y, por lo tanto, parece la mejor manera de servir. Sin embargo, es difícil sobreestimar el efecto que puede tener un testigo silencioso. Hay un testimonio que cada uno da por la manera en que vive, por la manera en que se mueve a través del ser y del hacer de la vida cotidiana. Si usted está practicando la presencia del Único Creador Infinito, si vive en la fe en lugar de buscar y escarbar pruebas, si tiene esperanza, confianza, amor y sonrisa, estas cosas hablarán por usted sin que haga nada, y este testimonio silencioso puede bendecir sin invadir, pues es fundamental que cada entidad elija libremente aquello que elige.
Pues la elección realizada es de suma importancia. ¿Qué elección sería esa sino la elección de cómo amar? Hay dos maneras de expresar cada vez más amor. Una es el camino del sol, la energía radiante del dar libremente. En esta forma de acelerar el proceso de evolución espiritual, el buscador intenta en cada punto de elección hacer la elección que implique una mayor cantidad de servicio a los demás, sintiendo que en cada rostro que ve está el rostro y la naturaleza del Creador.
La otra manera de acelerar y progresar espiritualmente es tomar toda la luz alrededor e intentar retenerla para el yo. Esta manera de ser y de aprender tiene varios nombres entre sus pueblos, como el sendero de la mano izquierda. Nosotros a menudo la llamamos el camino del servicio al yo. Cuando usted ve a una entidad relacionarse con quienes la rodean según la utilidad que puedan tener para ella, entonces ve a una entidad que opera según las líneas del servicio al yo. Quizá se podría llamar a entidades como estas negativas o egoístas, y quizá se podría llamar a las entidades que siguen el camino del servicio a los demás aquellas que buscan por el sendero positivo, pero estos son simplemente nombres.
Las entidades que aún están dormidas a la búsqueda espiritual habitan en medio de un gran arco de energía. Para ellas la energía permanece en el fondo del pozo energético, pues no están creando ni acumulando poder por la manera en que viven.
Nosotros, que somos de la Confederación, buscamos según las líneas del servicio a los demás y venimos a aquellos que buscan por este sendero positivo. Estamos muy dispuestos a ayudar, y si desean que ayudemos en sus meditaciones, solo tienen que solicitar mentalmente nuestra presencia. Cuando estamos con una entidad que medita, no damos mensajes ni intentamos contacto verbal. Simplemente nos movemos dentro de la vibración meditativa, compartiendo con el buscador en esta meditación. Es como si alguien más cantara junto a ustedes. La nota es más firme y estable. Este es el beneficio que ofrecemos, que sus meditaciones puedan ser algo más profundas. Estamos complacidos de hacer esto si así lo desean y no infringiríamos en ustedes ofreciendo este servicio a menos que soliciten nuestra ayuda.
Agradecemos a cada uno por permitirnos compartir nuestras opiniones. Tomen solo aquellas palabras que tengan significado para ustedes y dejen el resto atrás, pues no somos autoridades sino quienes vienen en amistad y amor. Los amamos y bendecimos a cada uno de ustedes y les agradecemos el gran honor de hablar. En este momento nos despedimos de ustedes, regocijándonos alegremente en el amor y en la luz infinita del Único Creador Infinito. Adonai. Adonai.