Joshiah
25 de Marzo de 2010
Es verdaderamente un placer ser invitados nuevamente a vuestro nivel vibratorio, y nos gustaría expresar nuestros saludos a cada uno de vosotros. Nos gustaría expresar nuestra gratitud por ofrecernos, una vez más, esta oportunidad de entrar en vuestro nivel vibratorio, de interactuar y de compartir con cada uno de vosotros. Pues verdaderamente es un placer y una oportunidad que apreciamos profundamente, por lo cual, una vez más, agradecemos a cada uno de vosotros por participar y por permitir que la energía apoye y asista en nuestra interacción con vosotros esta noche.
Ahora, antes de comenzar, una vez más existe la posibilidad para cada uno de vosotros de involucrarse en la oportunidad de experimentar lo que hemos denominado una comunicación silenciosa, la oportunidad de participar en una interacción telepática o intercambio de información con otras entidades que estarán con nosotros esta noche, o incluso con aquella porción que podríais denominar vuestro yo superior o vuestra conciencia superior, o cualquier terminología que deseéis usar para referiros a esa chispa de conciencia que sois.
En ese estado alterado de conciencia, tenéis la oportunidad de interactuar telepáticamente e intercambiar información con esas otras entidades, o una vez más, con esa porción que llamáis vuestro yo superior. Y muchas veces, esa información que recibís en ese estado alterado de conciencia es mucho más personal para vuestras necesidades y deseos individuales, y esa es la información que intentamos expresar a vosotros mediante el uso bastante limitado del vocabulario de nuestro amigo Elias.
Y descubriréis, como resultado de la energía que habéis creado, que es bastante fácil para vosotros alterar vuestra conciencia. Solo tenéis que cerrar vuestros ojos, expresar la intención y utilizar esa oportunidad para esa verdadera transferencia de información e interacción con vuestro llamado yo superior o chispa de conciencia que sois. Pero como siempre, esa elección es absolutamente vuestra.
Ahora bien, existís en lo que hemos denominado un nivel vibratorio. Nivel vibratorio es un término que usamos porque os proporciona una terminología que podéis comprender. Es bastante cercana a una explicación precisa de la realidad que estáis experimentando en vuestro estado de conciencia despierta.
Y de hecho, en todos los niveles de vuestra conciencia, mientras existís en este nivel vibratorio, existen multitud de niveles vibratorios dentro del mismo tiempo y del mismo espacio. El tiempo y el espacio son ilusiones. Y hablaremos de eso en un momento.
Existís en un nivel vibratorio. Este existe al mismo tiempo y en el mismo espacio que todos los demás niveles vibratorios que existen a través de toda la creación. El tiempo y el espacio son ilusorios; realmente no existen excepto en vuestra conciencia despierta y, en diversos grados, en los otros estados de conciencia. Sin embargo, son ilusorios.
Así pues, estos son niveles vibratorios en los que existís. Y ciertamente, el nivel vibratorio en el que nosotros existimos ocupa, a falta de una mejor terminología, el mismo tiempo y el mismo espacio, pues el tiempo y el espacio, una vez más, son ilusorios.
Nos gusta usar la analogía. Y en este caso, es una analogía bastante precisa para daros alguna idea de cómo es eso. Comprendéis que en vuestra atmósfera existen, en este mismo instante, multitud de diferentes frecuencias que están siendo transmitidas a través de varios tipos de ondas de radio, si así lo deseáis llamar; una multitud de frecuencias que ocupan el mismo tiempo y el mismo espacio.
Si comprendéis eso, entonces, dependiendo del aparato que utilicéis, podéis tomar uno de vuestros inventos y sintonizar una frecuencia particular dentro de esas longitudes de onda mientras elimináis todas las demás frecuencias. Y cuando sintonizáis esa frecuencia particular, podéis recibir la transferencia de información de un punto a otro. Podéis estar sintonizados en una frecuencia mientras elimináis todas las demás. Y aun así, todas existen en el mismo tiempo y en el mismo lugar.
Simplemente os sintonizáis con una mediante vuestro aparato, sea cual sea ese aparato. Pero en este caso, el aparato, si lo utilizáis para sintonizar un nivel vibratorio, es vuestra conciencia, los diversos niveles de vuestra conciencia.
Así pues, existís en un nivel vibratorio. Podéis llamarlo con cualquier otro término, si queréis, plano de existencia; realmente no importa. Pero nivel vibratorio es bastante preciso, porque veis que operáis, una vez más y a falta de una mejor terminología, como una frecuencia. La energía que sois mantiene cierta frecuencia que sostiene vuestra existencia en este nivel vibratorio.
Y así, mediante elección, os sintonizáis con esta frecuencia particular y existís en este nivel vibratorio. En este nivel vibratorio, es bastante similar a todos los otros niveles vibratorios que existen a través de toda la creación, muy parecido a las frecuencias que sintonizáis en nuestra analogía de las ondas de radio que son transmitidas en vuestra atmósfera.
Ese nivel vibratorio es bastante similar, y sin embargo es único. Es único porque ese nivel vibratorio es el único nivel vibratorio, en toda la existencia, en el que las entidades involucradas en la creación y sostenimiento de este nivel vibratorio existen con limitaciones impuestas sobre diversos niveles de su conciencia, en términos de poder comprender quiénes y qué son realmente.
Cuando vosotros, como entidades, elegís crear en existencia, sostener y participar en este nivel vibratorio, aceptáis colocar lo que denominamos el velo, un tipo de energía electromagnética, si así lo deseáis. Utilizamos, una vez más, una terminología que os proporciona una explicación bastante cercana para que podáis comprender ese concepto.
Pero este tipo de energía electromagnética es una similitud, no exactamente lo mismo, aunque os da alguna idea del tipo de energía que utilizáis para crear y sostener este nivel vibratorio, el tipo de energía que utilizáis para limitar vuestra comprensión de quiénes y qué sois realmente en vuestros diversos niveles de conciencia mientras mantenéis vuestra existencia en este nivel vibratorio.
Entonces, aquello que podéis en vuestro llamado estado de conciencia despierta, de hecho, en vuestros estados alterados de conciencia, en vuestro estado meditativo o en vuestro estado de sueño, o incluso en lo que denomináis vuestro estado entre encarnaciones, cuando morís, en otras palabras, aunque realmente no podéis morir, sino cuando alteráis vuestra conciencia hacia ese estado particular, ciertamente, en el estado alterado de conciencia existís mucho más cerca de la verdadera existencia que sois de lo que lo hacéis en vuestro estado de conciencia despierta.
Es en este estado de conciencia despierta donde tenéis la capacidad más limitada para comprender quiénes y qué sois realmente, por vuestra propia elección.
Veis, es importante comprender que este tipo de energía electromagnética, este velo que habéis colocado, y sois vosotros quienes lo habéis colocado. No existen otras entidades o una entidad que haya dicho que debéis colocar este velo y mantenerlo. Sois vosotros, como individuos, participando en la creación de este velo que lo sostiene. Es una conciencia humana. Vosotros formasteis parte de ello. Por vuestra elección.
Está allí porque elegís colocarlo, y limita vuestra capacidad de comprender quiénes y qué sois realmente en diversos niveles de conciencia y especialmente en vuestro estado de conciencia despierta, porque cuando estáis en el estado de conciencia despierta, no comprendéis quiénes y qué sois realmente.
Habéis colocado, una vez más, esta limitación para tener esa comprensión. Existe una razón muy específica por la cual hacéis eso. Y una vez más, nos referiremos a ello en un momento o dos.
Pero este velo, este tipo de energía electromagnética, tiene también otra función, y es que limita a otras entidades que existen fuera de vuestra realidad, fuera de vuestro nivel vibratorio, para influir en vuestra creación.
Si deseáis involucraros en este nivel vibratorio, si deseáis participar en la manipulación y participación de la creación dentro de este nivel vibratorio, entonces debéis entrar en él. No podéis permanecer fuera, en algún otro nivel vibratorio, e influir en la creación de esta parte del nivel vibratorio.
No solo ese velo electromagnético limita la capacidad de las entidades que existen fuera de este nivel vibratorio. También es importante comprender que las entidades que existen fuera de este nivel vibratorio, en la mayoría de los casos, no tienen absolutamente ningún interés en manipular vuestra realidad. Ninguno en absoluto.
Es vuestra elección. Existís en este nivel vibratorio porque así lo elegís. Colocáis ese llamado velo, ese tipo de energía electromagnética, para limitar vuestra capacidad de comprender quiénes y qué sois realmente, particularmente, una vez más, en vuestro estado de conciencia despierta.
Así pues, entráis en este nivel vibratorio y vosotros, como conciencia humana, consentís participar en sostener y mantener el velo, la limitación para comprender quiénes y qué sois realmente.
Es bastante irónico que, en vuestro estado de conciencia despierta, muchos individuos pasen tanto tiempo intentando descubrir aquello mismo que acordaron limitar en su comprensión dentro del estado de conciencia despierta. Y eso es quiénes y qué sois realmente.
Y podéis hacer ese intento, si así lo deseáis; realmente no importa. Pero es importante comprender que la razón por la cual no podéis captar esa comprensión en vuestro estado de conciencia despierta es porque vosotros elegís sostener el velo y hacer de este un nivel vibratorio bastante único dentro de la existencia, algo que no está duplicado a través de toda esta creación.
Este es el único nivel vibratorio donde las entidades que existen dentro de él colocan ese tipo de energía electromagnética que limita su capacidad para comprender quiénes y qué son realmente.
Hacéis eso por una razón muy simple. Lo hacéis porque cuando no creéis que estáis en control de vuestra realidad, cuando limitáis vuestra capacidad de comprender quiénes y qué sois realmente, entonces la realidad que estáis experimentando parece mucho más real.
Como resultado de ello, los sentimientos parecen mucho más reales. Las emociones y sentimientos que experimentáis son mucho más intensos. Así creáis oportunidades para experimentar rangos muy intensos de emociones y sentimientos que, una vez más, no es posible experimentar en otros niveles vibratorios.
Porque veis, en otros niveles vibratorios, las entidades que existen en esos niveles no colocan ni existen dentro de la limitación de vuestro llamado velo o de vuestro tipo de energía electromagnética.
Así que cuando entráis en el nivel vibratorio, lo hacéis por elección. Veis, no sois colocados aquí porque tengáis que crecer. No sois colocados aquí porque tengáis que pasar por algún tipo de experiencia, a menos que elijáis creer eso. Si eso es lo que deseáis, podéis tenerlo. Absolutamente.
Pero no es por eso que estáis aquí. Estáis aquí por vuestra elección. Estáis aquí porque deseáis estar aquí. No porque alguna otra entidad haya decidido que debéis experimentar esta realidad; absolutamente no.
Estáis aquí porque elegís estar aquí. Elegís estar aquí. Y eso es importante porque, veis, si comprendéis que estáis aquí porque elegís estar aquí, entonces se deduce que si habéis hecho esas elecciones, también podéis marcharos de aquí cuando elijáis hacerlo, lo cual absolutamente podéis hacer.
Estáis aquí por elección, vuestra elección, no la elección de alguna otra entidad. No existen otras entidades fuera de vuestro nivel vibratorio creando vuestra realidad. Estáis aquí porque elegís estar aquí.
Y cuando estáis aquí, al igual que en cualquiera de los otros niveles vibratorios, la realidad que experimentáis es vuestra creación. Es vuestra creación. No existe alguna entidad o grupos de entidades creando vuestra realidad por vosotros. Es vuestra creación.
Vosotros creáis la realidad que experimentáis. La realidad que experimentáis es un reflejo de vuestro sistema de creencias. Absolutamente. Sin excepción, vosotros creáis la realidad que experimentáis, y esta es una validación de las creencias que sostenéis.
Y existen diferentes categorías de creencias, si así lo deseáis. Vamos a daros algunos ejemplos de los diferentes llamados sistemas de creencias que elegís colocar y en los cuales participáis y sostenéis.
Tenéis lo que denominamos un sistema de creencias de conciencia humana. Y ese es el sistema de creencias que todos vosotros, como consenso, colocáis y aceptáis: “Está bien, tendremos ciertas reglas de las cuales será muy difícil comprender o existir fuera de ellas.” Difícil.
También es importante que comprendáis que la palabra imposible no existe en el nivel de conciencia desde el cual creáis vuestra realidad. Es difícil porque elegís hacerlo difícil. Es difícil porque elegís colocar el sistema de creencias.
Cuando entráis en este nivel vibratorio, aceptáis participar como ese consenso en el que estos sistemas de creencias estarán presentes, estos sistemas de creencias de conciencia humana que muchos de vuestros científicos llamarían vuestras leyes de la física.
Muy difíciles de alterar, no imposibles, pero sí muy difíciles. Porque elegís creer que son reales. Elegís creer que no podéis existir sin que ciertas realidades sean experimentadas. Elegís creer.
Siempre es importante comprender que esto es una validación de vuestros sistemas de creencias, no de los sistemas de creencias de alguien más.
Los sistemas de creencias de conciencia humana son sistemas de creencias que vosotros, como conciencia humana, acordáis en forma de consenso colocar, sostener y participar en ellos.
Luego tenéis lo que denominamos sistemas de creencias sociales. Los sistemas de creencias sociales son sistemas de creencias que permiten que las sociedades funcionen. Y pueden ser bastante diferentes de una parte de vuestra Tierra a otra.
Y todos vosotros sois muy conscientes de que aquello que experimentáis como posible y real en esta sociedad particular puede no ser en absoluto tan fácil de apreciar o lograr en la experiencia del otro lado de vuestra Tierra.
Por ejemplo, y viceversa, no podéis experimentar lo que las entidades experimentan al otro lado de la Tierra porque sostenéis diferentes sistemas de creencias sociales.
Es mucho más fácil cambiar un sistema de creencias social que cambiar vuestro llamado sistema de creencias de conciencia humana.
Los sistemas de creencias sociales son sistemas de creencias que os permiten funcionar con algún tipo de limitaciones y algún tipo de organización dentro de vuestra sociedad; sistemas de creencias, no obstante, en los cuales aceptasteis participar.
Luego tenéis lo que denominamos los sistemas de creencias individuales. Y vuestros sistemas de creencias individuales son los sistemas de creencias que os resultan más fáciles de alterar. Son los sistemas de creencias que os permiten tener ciertas experiencias en conjunto con los sistemas de creencias sociales y en conjunto con vuestros llamados sistemas de creencias de conciencia humana.
Y así tenéis esos diversos sistemas de creencias, lo que denominamos niveles de sistemas de creencias. Tenéis el de conciencia humana, luego el social y después entráis en el individual. Una vez más, el individual es el más fácil, si así lo deseáis, de alterar. No hay duda sobre ello.
Ahora bien, esta realidad que estáis experimentando en vuestro estado de conciencia despierta es una validación de vuestras creencias y sistemas de creencias. Literalmente. No algunas veces, ni solamente ciertos aspectos.
Veis, si observáis las distintas actividades cotidianas en las que estáis involucrados, en las que participáis, podéis decir: “Sé que puedo controlar esa área de mi realidad. Y sé que puedo tener influencia sobre esta parte particular de mi realidad. Pero esta otra parte aquí, no, no, no; mis vecinos o las personas con las que estoy involucrado tienen demasiado que decir en esa realidad. Yo solo soy una parte de eso, así que no tengo control sobre ello.”
Veis, así es como funciona vuestra llamada mente de conciencia despierta. Pero hay ciertas partes en las que aceptaréis que sí tenéis, hasta cierto punto, una influencia muy fuerte.
Podéis decidir a qué hora vais a levantaros por la mañana, dentro de ciertos límites. Si tenéis que ir a algún tipo de empleo, también existen esas limitaciones. Pero aun así comprendéis que podéis despertar a cierta hora y realizar ciertas funciones dentro de vuestra sociedad. Estamos de acuerdo en que tenéis eso, ¿verdad?
Validáis sistemas de creencias, tanto personales como sociales. Comprendéis que tenéis control sobre ello. Y comprendéis esta área sobre la cual tenéis influencia, y sugerimos también otras áreas.
Existen ciertos individuos, por ejemplo, que comprenden que tienen muy buen control de sus relaciones. Ningún problema con eso. “Puedo manejar e influir en mis relaciones; allí creo que mis elecciones hacen una gran diferencia. Y mis sistemas de creencias efectivamente me permiten funcionar en términos de las realidades que experimento cuando estoy involucrado en relaciones.”
Pero cuando se trata de crear vuestra abundancia… ja-ja, ahora eso sí es real, ahora eso es mucho más difícil. Tenéis la creencia de que es difícil, porque veis, eso es algo que podríais creer que está más allá de vuestro control.
La ironía de esto es que si creéis que está más allá de vuestro control, la chispa de conciencia que sois valida esa creencia, y parecerá estar fuera de vuestro control, y podréis experimentar esa dificultad.
Veis, sin excepción, la realidad que experimentáis es el reflejo de la creencia que sostenéis. Sin excepción, existís en vuestro estado de conciencia despierta dentro de la realidad más ilusoria que os es posible experimentar. Es la realidad más difícil de sostener para vosotros.
Desafiaríamos a cada uno de vosotros a sostenerla indefinidamente. Sabéis que en vuestro estado de conciencia despierta llegará un momento en el que alteraréis vuestra conciencia y dormiréis. Absolutamente garantizado.
También sabéis que en algún momento de este período encarnacional moriréis. Al menos, esa es la percepción que tiene vuestro estado de conciencia despierta. Lo que hacéis es alterar vuestra conciencia un paso más allá del llamado estado de sueño, y realmente no morís. Es un estado alterado de conciencia. Salís fuera de vuestro llamado estado de conciencia despierta.
Comprendéis también que, cuando eso ocurre, tendréis mucha más facilidad para sostener el estado de muerto que la que tenéis para sostener el estado de vivo.
Comprendéis que este estado de conciencia despierta es la realidad más difícil en la que podéis existir. Comprendéis absolutamente que en algún momento terminará. La ironía es que todo es una ilusión. Es la ilusión más difícil de sostener para vosotros.
Es una ilusión en la cual creéis, como resultado del tipo de energía electromagnética que colocasteis y que denominamos el velo, que no estáis en control. Creéis que, en efecto, otras entidades —ya sean aquellas con las que interactuáis en vuestras actividades cotidianas o, para algunos, entidades que existen fuera de vuestro nivel vibratorio— están influyendo en vuestra realidad hasta el punto de que no estáis completamente en control.
Como resultado de esa creencia, tenéis las experiencias que la validan. Y como resultado de esas experiencias, tenéis la oportunidad de experimentar rangos muy intensos de emociones y sentimientos, porque estáis experimentando eventos y actividades diarias que conscientemente creéis que no controláis.
Y esa es la razón por la que estáis aquí. Estáis aquí para tener esa experiencia. Desafiaríamos a cada uno de vosotros a observar cualquier actividad en la que estéis involucrados y descomponerla en las distintas razones fundamentales de por qué la realizáis.
Y en algún momento llegaréis a comprender, y estaréis de acuerdo, que lo hacéis porque deseáis experimentar cierta emoción o sentimiento. Esa es la razón por la cual estáis aquí.
Porque creéis, en vuestro estado de conciencia despierta, como resultado del tipo de energía electromagnética que denominamos el velo, que no estáis en control, cuando en ese estado de conciencia despierta cada uno de vosotros está absolutamente en control.
La realidad que estáis experimentando es un reflejo de vuestro sistema de creencias, sin excepción. Sin excepción. Y no estamos hablando de poner la alarma para levantarse por la mañana. Estamos hablando de cada experiencia particular que tenéis en este nivel vibratorio, en vuestro estado de conciencia despierta, en vuestros estados meditativos, en vuestros estados de sueño e incluso en vuestros estados entre encarnaciones. La realidad que experimentáis es un reflejo de la creencia que sostenéis.
Veis, esta realidad es ilusoria. Ese es un concepto difícil de comprender, particularmente para alguien que está experimentando lo que nosotros denominaríamos una realidad menos que deseable. Aquí estáis involucrados en esta realidad en la que conscientemente parecéis no tener ningún deseo de participar. Y aquí seguimos diciéndoos que no solo tenéis el deseo, sino que definitivamente son creencias que sostenéis.
Preguntáis: “¿Cómo puede ser eso? ¿Cómo puede ser realmente?” La realidad que experimentáis no solo es un reflejo de la creencia que sostenéis, sino que además es una realidad ilusoria de la cual vosotros sois los creadores.
Vosotros sois los creadores, no otras entidades que existen fuera de vuestro nivel vibratorio ni otros grupos de entidades. Vosotros, como individuos, y vosotros, como conciencia humana, sois los creadores. Esta realidad que experimentáis es una ilusión.
Si podéis aceptar ese concepto, incluso de forma abstracta, de que es ilusoria, entonces, si es ilusoria y si es un reflejo de lo que creéis, podéis cambiarla. La ironía es que no solo podéis hacerlo, sino que ya lo hacéis. Veis, esa es la ironía.
Esta realidad que experimentáis en vuestro estado de conciencia despierta simplemente valida cualquier creencia que sostengáis. En vuestro estado de conciencia despierta, tenéis esta conciencia que dice: “Realmente, ¿cómo puede ser eso?, ¿cómo puedo tener todas esas creencias?”
Sois muchísimo más de lo que percibís en vuestro estado de conciencia despierta. El tiempo y el espacio son ilusorios. No existen. No existen excepto en vuestro estado de conciencia despierta.
En vuestros estados alterados de conciencia, en vuestro estado meditativo y en vuestro estado de sueño, podéis obtener vislumbres de cómo es experimentar una realidad en ausencia del tiempo.
De hecho, cada uno de vosotros puede recordar ocasiones en las que estuvo involucrado en algún tipo de sueño que podéis recordar. Y en ese sueño, ciertamente, pueden transcurrir multitud de vuestros llamados momentos mientras el tiempo parece pasar. Sin embargo, cuando despertáis, os dais cuenta de que solo habéis estado dormidos por un período muy corto de tiempo.
Habéis estado fuera de este concepto limitante del tiempo y el espacio.
El tiempo y el espacio son ilusorios. Veis, creéis que tenéis un pasado que ya ha sucedido y un futuro que podéis influenciar. Nosotros sugerimos que podéis influenciarlos a todos. Influenciáis no solo vuestro futuro, sino también vuestro pasado con la misma facilidad.
En vuestros estados alterados de conciencia. En vuestro estado de conciencia despierta, no creéis que eso sea posible. Porque así lo elegís. Veis, también es importante comprender que vosotros elegís, no alguna otra entidad que haya sugerido que debéis hacer esto o que os haya sometido a algún tipo de experiencia. Vosotros elegís.
Y elegís, una vez más, por una razón muy simple. Porque eso os brinda la opción y la oportunidad de experimentar una intensa gama de emociones y sentimientos que no es posible cuando comprendéis conscientemente que estáis en control. Es realmente así de simple.
Existís en este nivel vibratorio por elección. Y la realidad que experimentáis es un reflejo de las creencias que sostenéis. Y si no os gusta vuestra realidad, cambiad la creencia. Si sí os gusta, reforzad las creencias y sostenedla, perpetuadla. Es vuestra realidad.
Vosotros, como individuos y como conciencia humana, creáis el nivel vibratorio completo. Veis, muchos de vosotros podéis comprender ese concepto. Os concederemos que existen ciertos momentos en los que podemos estar en control. Os concederemos que quizá podamos controlar algunas de nuestras relaciones y que efectivamente podemos influir en el tipo de ocupación en la que estaremos involucrados. Y podemos sostener ciertas partes y utilizar ciertos métodos y técnicas para crear ciertos elementos que deseamos experimentar en nuestras actividades diarias.
Estamos de acuerdo con vosotros en eso. Pero cuando sugerimos que creáis esta realidad completamente, entonces para muchos eso ya es demasiado difícil de aceptar.
Lo que os estamos sugiriendo es que no solo sois creadores de las actividades diarias en las que participáis y que experimentáis, sino que también estáis involucrados en la creación de todo el nivel vibratorio, de todo vuestro universo, si así lo deseáis.
Existís en cada átomo de toda esta experiencia en vuestro universo, en vuestro nivel vibratorio. Y decís: “¿Cómo puede ser eso?” No es difícil. Es una ilusión. Es una ilusión. No es real.
Las realidades reales existen en vuestros otros estados de conciencia. Esta es la ilusión. Este es el tiempo divertido. Este es el momento en el que la chispa de conciencia que sois se regocija en el proceso de creación.
Veis, si creéis que no sois dignos de tener cierta experiencia, entonces ciertamente la chispa de conciencia que sois no juzga si esa experiencia es algo que deberíais o no deberíais tener. No juzga si es correcta o incorrecta, buena o mala, si tenéis una experiencia positiva o negativa.
La chispa de conciencia que sois concede aquello que deseáis, valida la creencia que sostenéis, y lo hace desde una posición de amor absoluto e incondicional, y ciertamente lo hace sin juzgar y haciéndolo con regocijo.
Y vosotros, en vuestro estado de conciencia despierta, estáis sentados aquí muchas veces experimentando una realidad. Y nos desafiaríais diciendo que deseáis esa realidad. Y sin embargo, sugerimos que, ciertamente, la realidad que experimentáis simplemente valida la creencia que sostenéis.
Sin excepción, y sin juzgar si es correcta o incorrecta. Veis, correcto o incorrecto, bueno o malo, son conceptos de la conciencia humana despierta. La chispa de conciencia que sois no juzga si algo es correcto o incorrecto. Simplemente os da aquello que deseáis y valida lo que creéis.
Sostened cualquier creencia que deseéis y podréis tenerla. Es realmente así de simple. Si deseáis creer que no estáis en control, esa es una elección. Hacéis la elección de sostener esa creencia, y la chispa de conciencia que sois crea toda clase de interacciones con otras entidades y valida esa creencia.
Y quizás seáis atropellados por un automóvil, pero allí estáis. Habéis demostrado que en efecto no estáis en control y que otras entidades están controlando vuestra realidad. Es una validación de una creencia. Es una elección que hacéis.
Si creéis que existe una multitud de guías o ángeles a vuestro alrededor y que están influyendo en vuestra realidad y guiándoos, y que todo ocurre como debe ocurrir y disfrutáis de ello, la chispa de conciencia que sois valida ese sistema de creencias y podéis tenerlo. Podéis tener esa experiencia.
Realmente no importa. No es correcto ni incorrecto. Es vuestra elección. Se valida la creencia que sostenéis. Si deseáis creer que no estáis en control, esa es una elección. Esa es una elección y un sistema de creencias, y será validado. Por otro lado, si deseáis creer que estáis en control, también podéis tener eso.
La chispa de conciencia que sois os lo concede todo, sin importar cuál sea la creencia, sin juzgar si eso será bueno o malo para vosotros, negativo o positivo, si será luz u oscuridad. Esos son conceptos de la conciencia humana.
La chispa de conciencia que sois no os juzga. Os da aquello que deseáis. Valida vuestra creencia sin excepción. Nunca jamás os mira y dice: “No, no puedes tener eso, no sería bueno para ti.”
La chispa de conciencia concede aquello que deseáis desde una posición de amor absoluto e incondicional. Esa chispa de conciencia es quiénes y qué sois realmente.
No es algún dios que existe fuera de cada uno de vosotros. No es alguna otra entidad que os haya sometido a experimentar la existencia en este nivel vibratorio. Es quiénes y qué sois realmente. Vosotros sois el dios que buscáis.
Sugerimos muchas veces, cuando escucháis nuestras presentaciones, que esta realidad es una ilusión. Hay solamente tres cosas que no podéis alterar en esta realidad, tres cosas muy simples.
Y una de ellas es que vosotros creáis la realidad. Sin excepción, vosotros la creáis toda, cada átomo. Toda la ilusión es vuestra creación.
La segunda es que no podéis fracasar. Cuando utilizamos esa terminología de que no podéis fracasar, no estamos hablando de vuestro estado de conciencia despierta. Veis, podéis decidir si algo es un fracaso o no en vuestro estado de conciencia despierta.
Al decidir que algo es un fracaso o no lo es, eso os permite experimentar ciertas emociones y sentimientos. Y esas emociones y sentimientos son la razón por la cual estáis aquí.
Así pues, si deseáis experimentar alguna parte de la realidad que designáis o etiquetáis como un fracaso en vuestro estado de conciencia despierta, podéis tener eso. No estamos hablando del éxito en la conciencia despierta tal como suele utilizarse.
Estamos hablando de que la chispa de conciencia que sois no puede fracasar. No puede fracasar, y vosotros no podéis fracasar en llegar a comprender quiénes y qué sois realmente.
No tenéis que pasar por lecciones, a menos que así lo deseéis. Si deseáis creer que necesitáis experimentar cierto crecimiento o pasar por ciertas lecciones porque debéis crecer espiritualmente, podéis tener eso. Podéis moveros hacia ello, podéis tener cualquier cosa que deseéis. No solo podéis, sino que lo hacéis.
Así que si deseáis creer que debéis tener ciertas experiencias y que debéis crecer, no hay nada malo en ello. Podéis tener eso. Si deseáis creer que tenéis entidades, una vez más, o guías o ángeles rodeándoos y creando vuestra realidad, no es correcto ni incorrecto. Podéis tener eso.
La chispa de conciencia que sois concede eso libremente, y puede ser bastante emocionante y permitiros experimentar las emociones y sentimientos que rodean ese tipo de experiencia en vuestro estado de conciencia despierta.
Y esa es la razón por la cual existís en este nivel vibratorio. La chispa de conciencia no juzga si eso es correcto o incorrecto.
Cuando sugerimos que no podéis fracasar, lo que estamos sugiriendo es que no podéis fracasar en crear la realidad que deseáis para validar las creencias que sostenéis, y no podéis fracasar en comprender quiénes y qué sois realmente en algún nivel de vuestra conciencia.
No podéis fracasar. No estáis aquí para aprobar una prueba. No podéis fracasar.
Y la última de las tres cosas que no podéis cambiar es que vosotros sois el creador. Vosotros sois el dios que buscáis.
Muchos individuos buscan la espiritualidad y pasan por toda clase de clases, técnicas y métodos diferentes tratando de encontrar esa espiritualidad. Pero es lo que sois. No podéis estar separados de vuestra espiritualidad.
Usamos la analogía de que es como tomar vuestra mano derecha y ponerla detrás de vuestra espalda y luego decir: “Me pregunto dónde fue esa mano”, y pasar mucho tiempo buscando con vuestra mano izquierda para encontrar la derecha.
Si está escondida detrás de vuestra espalda, no podéis perderla. Está allí. Vosotros os escondéis de ella. Así sucede con vuestra espiritualidad. No estáis separados de ella; elegís ocultaros de ella.
Elegís colocar ese tipo de energía electromagnética que limita vuestra capacidad para comprender quiénes y qué sois realmente, particularmente cuando estáis en el estado de conciencia despierta.
Vosotros sois el dios que buscáis. Vosotros sois todo lo que existe. Existís a través de todo vuestro nivel vibratorio, en cada átomo. Vosotros sois todo lo que existe.
Es muy difícil daros una explicación, porque cuando intentamos decir que sois una chispa de conciencia, muchas veces eso genera la imagen de que existe una enorme conciencia y vosotros sois solo una pequeña parte de ella. Y no es así en absoluto.
Vosotros sois todo lo que existe.
Y sin embargo, utilizar esa terminología implicaría entonces que las otras entidades no son todo lo que existe. Y tampoco es así. Sí, vosotros sois todo lo que existe.
No existe una sola entidad, no solo en vuestro nivel vibratorio, sino en cualquiera de los otros niveles vibratorios a través de toda la creación, que sea más o menos que cualquier otra entidad. Vosotros sois todo lo que existe.
Y ahí reside la dificultad de daros una explicación mediante el uso de un vocabulario, porque este tiene limitaciones.
Id hacia vuestro interior. Si deseáis encontrar las respuestas, id hacia vuestro interior. No las encontraréis escritas en un libro. Y no las encontraréis expresadas a través de ningún tipo de sistema oculto. No es posible. No es posible.
Id hacia vuestro interior. Y cuando toquéis ese conocimiento de quiénes sois, entonces comenzaréis a comprender. Cuando alguien os pregunte, intentaréis encontrar las palabras, y no podréis, porque no están allí, porque no pueden ser expresadas. Pero es una comprensión que podéis sostener. Absolutamente.
Sin embargo, tenéis esa capacidad de ir hacia vuestro interior y conectar con aquello de lo que elegís esconderos. Porque está allí, es lo que sois. Vosotros sois todo lo que existe.
Vosotros sois los creadores de esta realidad que experimentáis. Toda ella, no solo una parte, toda ella.
Muchas entidades que existen en este estado de conciencia despierta pasan cantidades ilimitadas de tiempo intentando encontrar esa conexión.
Hemos usado muchas veces la analogía de que es como ir hacia la orilla. Tenéis un cuerpo de agua que deseáis cruzar. Y alejándose de la orilla hay un banco de niebla. No podéis ver cuán largo será el viaje. No sabéis cómo estará el clima.
Y alineadas a lo largo de los muelles de la orilla hay multitud de embarcaciones. Desde la más pequeña canoa con estabilizadores hasta un gran barco oceánico completamente equipado con toda clase de provisiones y personal para hacer vuestro viaje muy seguro y cómodo.
Entonces muchas entidades pasan todo el tiempo corriendo de un lado a otro de la orilla, examinando las distintas embarcaciones. “¿Cuál me permitirá hacer este viaje a través de ese banco de niebla hacia lo desconocido?”
Y tienen dificultad para decidir. Y continúan corriendo de una a otra, y a otra, y a otra. Nunca abandonan la orilla.
Existen otras entidades que llegan a esa misma orilla y miran hacia afuera. Deciden rápidamente cuál embarcación tomarán y toman la primera embarcación que está allí.
Y hacen el viaje, y logran realizarlo exitosamente.
Porque veis, el viaje es tan simple que no podéis fracasar, no podéis perderos. La ironía es que podéis caminar sobre el agua, si así lo deseáis; no necesitáis una embarcación en absoluto.
El tipo de embarcación que elegís no es ni remotamente tan importante como vuestra creencia en la embarcación para lograr aquello que deseáis. Vuestra creencia precede vuestra realidad, sin excepción.
Y así, cuando estáis intentando hacer este viaje, no es importante determinar qué método o técnica es mejor, cuál es verdaderamente la correcta, sino más bien cuál creéis que logrará aquello que deseáis.
Porque vuestra creencia en el método o técnica es mucho más importante que el método o la técnica mismos. La realidad que experimentáis es una validación de la creencia que sostenéis, sin excepción.
Hemos hablado muchas veces y habéis hecho la pregunta: “Si deseamos eso, ¿cómo es posible que existan ciertos individuos que llegan a esta realidad y experimentan ciertos tipos de enfermedades o padecimientos?”
Es una validación de una creencia. Y en vuestros llamados estados alterados de conciencia, en vuestros estados entre encarnaciones, muchas veces los individuos eligen las creencias que desean traer a un período encarnacional.
Y estamos utilizando ahora, una vez más, vuestra creencia en el paso del tiempo y el espacio, porque veis, lo experimentáis todo simultáneamente, si así lo deseáis. No existe tal cosa como el tiempo y el espacio.
Pero aun así, para daros algún tipo de explicación que podáis comprender en vuestro estado de conciencia despierta, vamos a dar una explicación basada en vuestro concepto de tiempo y espacio. Y es que en estos llamados estados entre encarnaciones hacéis elecciones.
Elegís colocar posibilidades para tener experiencias en este período encarnacional, y las colocáis allí. Y están contenidas dentro de vuestra energía para que vuestros científicos puedan validar que algo así es posible.
Tienen lo que vosotros denomináis vuestro ADN. Vuestros científicos están comenzando a comprender que aquello que alguna vez pensaron que eran partes inútiles del ADN en realidad no son inútiles en absoluto.
De hecho, dentro de esas partes del ADN están contenidos los sistemas de creencias que habéis colocado. Podríais desear experimentar ciertos tipos de enfermedades, ya sean hereditarias o simplemente enfermedades que son puestas en juego por la creencia que sostenéis.
Y así, colocáis eso allí. A medida que atravesáis este período encarnacional, hacéis elecciones y decisiones que influyen en vuestras realidades.
Al alterar algunas de vuestras creencias, efectivamente cambiáis la energía que rodea ese ADN y, como resultado de cambiar la energía que rodea el ADN, tomáis algo que antes era simplemente una posibilidad y lo convertís en una probabilidad.
Como resultado de convertirlo en una probabilidad, aumentáis la probabilidad de que efectivamente lo experimentéis en este período encarnacional. Y así lo tenéis. Valida la creencia que sostenéis, una creencia quizás no permitida en vuestro estado de conciencia despierta, pero aun así una creencia que sostenéis, una creencia integrada directamente en vuestro ADN, y experimentáis esa llamada realidad.
Y podría ser una enfermedad. Y usamos eso porque es algo con lo que cada uno de vosotros puede relacionarse.
También podéis decidir que estáis en control y ofrecer esa energía. Debéis simplemente decidir que sois dignos o creer que está dentro de vuestra capacidad alterar vuestra realidad, o cambiar vuestros pensamientos y sentimientos que están influyendo en las decisiones que estáis tomando.
Como resultado de ello, influenciáis la creencia. Al influenciar vuestras creencias y actitudes y sostener una imaginación abierta esperando que eso llegue a vuestra realidad, alteráis la energía que rodea el ADN.
Y como resultado de alterar esa energía que rodea el ADN, esta enfermedad que fue provocada por la alteración de esa energía en primer lugar puede ser revertida, y entonces tenéis lo que podríais llamar una cura milagrosa.
¿Cómo sucede eso alguna vez? Estaba allí antes y ahora, sin ningún tipo de tratamiento, ha desaparecido, porque alterasteis vuestro sistema de creencias, porque cambiasteis aquello que deseáis, porque la chispa de conciencia que sois os da aquello que deseáis y valida los sistemas de creencias, y lo hace sin juzgar si es correcto o incorrecto.
Así lo tenéis, así lo tenéis, sin excepción. La creencia precede a la realidad. No es al revés. Vuestra creencia precede vuestra realidad, siempre.
Ese es un concepto muy difícil de comprender para muchos, pero aun así es bastante preciso.
Así pues, esta realidad que estáis experimentando, aunque pueda parecer complicada y sentirse complicada, es complicada porque elegís hacerla complicada. Realmente no es tan complicada.
Es una validación de lo que creéis. Es ilusoria. Si deseáis cambiarla, solo tenéis que cambiar vuestra creencia.
Gustad de quiénes sois, amad conscientemente quiénes sois. Si os gustáis y os amáis conscientemente, entonces comenzáis a sostener las creencias de que sois dignos.
Comenzáis a creer que está dentro de vuestra capacidad influenciar vuestra realidad y la chispa de conciencia que sois valida esa creencia.
La chispa de conciencia que sois crea toda la realidad. Estas pequeñas creencias simples que sostenéis y que experimentáis en vuestras actividades diarias son realidades menores para vuestro subconsciente, para esa chispa de conciencia que sois.
Vosotros sois todo lo que existe. Creáis el universo entero en el que existís. Vuestro estado de conciencia despierta es ilusorio; podéis cambiarlo y de hecho lo hacéis.
Vosotros sois todo lo que existe, vosotros sois los creadores de esta realidad. Absolutamente no podéis fracasar. Vosotros sois el dios que buscáis.
Todo lo demás es ilusorio, todo lo demás está dentro de vuestra capacidad de cambiar. No solo está dentro de vuestra capacidad de cambiarlo, sino que lo hacéis regularmente. Esa es la ironía.
Lo hacéis, tanto si deseáis creer que lo hacéis como si no. Vosotros sois los creadores de vuestra realidad. Absolutamente garantizado.
No podéis fracasar. Vosotros sois el dios que buscáis. El resto está dentro de vuestra capacidad de alterar, de cambiar.
Si no os gusta vuestra realidad, cambiad la creencia; eso cambiará vuestra realidad. Es realmente así de simple.
Ahora bien, es ciertamente un placer interactuar en la realidad de esta noche.
No estamos separados por el tiempo o el espacio, sino más bien por el nivel vibratorio.
Si deseáis interactuar con nosotros, solo tenéis que expresar la intención, y daríamos la bienvenida a esa oportunidad de interactuar y compartir con cada uno de vosotros.
Mientras tanto, también ofrecemos a cada uno de vosotros nuestro amor incondicional y nuestra paz.