Confederación

Tiempo de hacer nuestro trabajo

Q’uo, 15 de septiembre de 1996

Pregunta del grupo: La pregunta de esta semana tiene que ver con la sensación de que no tendremos suficiente tiempo para hacer el trabajo que vinimos a hacer. ¿Cuándo se realiza realmente este trabajo en relación con el tiempo? ¿Qué ocurre cuando nos preocupamos? Háblennos sobre el tiempo, la preocupación y el trabajo espiritual.

Somos aquellos conocidos por ustedes como el principio de Q’uo y saludamos a cada uno de ustedes en el amor y en la luz del Creador Infinito. Agradecemos a cada uno por venir a este círculo de búsqueda. Estamos muy agradecidos de haber sido llamados a su reunión y de poder hablarles sobre el tema del tiempo y algunas de las implicaciones que se encuentran en ese concepto del tiempo. Mientras hablamos, pedimos a cada uno que use su propio discernimiento, pues cada uno de ustedes tiene el poder y la sabiduría para reconocer la verdad que es suya. Es como si sus verdades estuvieran esperando que ustedes las redescubran y recuerden aquello que ya es conocido. Si algunos de nuestros pensamientos tienen ese tono de verdad recordada, entonces con gusto se los ofrecemos con un corazón pleno y alegre. Si no damos en ese punto, entonces les pedimos simplemente que dejen esos pensamientos a un lado y continúen.

Hablar del tiempo es hablar de una de las distorsiones primarias que conforman su ilusión. Comencemos entonces con nuestro concepto del tiempo y el espacio. Aunque no podemos estar seguros de ello, es nuestra opinión que el tiempo es un bloque de construcción que existe para que la ilusión de la secuencia ofrezca a los hijos del Creador una aparente progresión de acontecimientos, pequeños y grandes. Es la mitad del bloque básico de construcción de la realidad consensuada que ustedes perciben, el universo tal como lo conocen su cultura y su ciencia. Es como si el Creador tomara el Logos, que es Amor, y emparejara esa Gran Fuerza Creativa Original con el medio para convertirla en una ilusión percibida. El medio de esta impregnación del Amor para crear un universo cinético es la luz; la unidad básica de la luz, el fotón, sentimos que se combina con una unidad de amor para crear el espacio y el tiempo. También crea el tiempo y el espacio.

Ahora bien, a la creación física percibida a su alrededor la hemos denominado espacio/tiempo, es decir, espacio, barra, tiempo, lo que indica la aparente preeminencia del espacio sobre el tiempo. Esa es la ilusión en la que ustedes habitan durante una experiencia encarnativa. Existe un universo que este instrumento prefiere llamar el universo del espíritu o el mundo del espíritu. Este universo metafísico está creado de tiempo/espacio, o tiempo, barra, espacio, o tiempo sobre el espacio. Dentro de esta creación es la ilusión del tiempo la que tiene la preeminencia, y en esta ilusión las condiciones son muy diferentes. Sin embargo, tanto el universo físico de espacio/tiempo como el universo metafísico de tiempo/espacio son igualmente ilusorios y son creados para un propósito combinado y abarcador, y ese propósito es, como hemos dicho, crear una ilusión de secuencia.

Hasta donde sabemos, el estado menos ilusorio es aquel en el que no existe ni el espacio ni el tiempo. Esta es la verdad en la que todos están arraigados y de la cual todos son miembros, aquello que se encuentra más allá del espacio y del tiempo por completo. Sin embargo, detrás y más allá de la ilusión, la creación descansa en la unidad. No sueña ni se habla a sí misma. De hecho, uno podría llamar de manera algo caprichosa al espacio/tiempo y al tiempo/espacio como el sueño del Único Creador Infinito, y en este sueño el Creador espera conocerse a Sí mismo. El Creador espera que cada unidad de Sí mismo, cada ser que es Amor, que cada uno de ustedes es, experimente aquellas cosas que añaden al conocimiento que el Creador tiene de Su naturaleza, pues Él ha dado generosamente Su naturaleza completa a cada co-Creador del universo.

A nosotros, a ustedes, a los más elevados y a los aparentemente más humildes de las criaturas que tienen conciencia de sí mismas, se les ha dado una sola naturaleza, y esa naturaleza es el amor. A través de las maquinaciones del tiempo/espacio y del espacio/tiempo se toman decisiones. Cada unidad de Amor se encuentra a sí misma progresando, se encuentra a sí misma ante cualquier número de acciones y pensamientos y senderos y direcciones. Y no hay intento alguno de controlar los pensamientos y reacciones de nadie, pues cada uno es atesorado tal como es. El Creador ama de manera tan completa, tan total, tan pura, que ama cada pensamiento diminuto, cada tipo o estado de ser, cualquiera que sea, incluyendo todas aquellas facetas del yo que este instrumento suele llamar el lado oscuro de la personalidad.

Amados tal como son, no hay a dónde ir, nada que lograr que pueda crear entre ustedes y el Creador una aprobación mayor o un amor más vehemente o intenso. Antes de que cualquier pensamiento sobre ustedes fuera visible para el ojo más metafísico, ustedes ya habían sido creados y amados. Pues las unidades que han sido enviadas a experimentar y a regresar a la unidad han salido y regresado muchas, muchas veces, y hasta donde somos conscientes, este es un universo infinito.

Ahora bien, ¿cuál es la naturaleza de esta gran ilusión, el espacio/tiempo? ¿Cómo pueden usarla? ¿Cuál es la naturaleza del tiempo/espacio, y cómo pueden usarla? En primer lugar, pedimos a cada uno que considere la posibilidad de que el uso correcto del tiempo sea, ante todo, el uso correcto de la conciencia o de la atención. Dentro de su cultura, el peso de la importancia generalmente se da a las acciones emprendidas y completadas. Hay mucho estímulo espiritual en líneas como: “por sus frutos los conoceréis”, lo cual las entidades casi siempre interpretan como los frutos del tiempo y la atención que son el dinero, o los proyectos completados, o los servicios ofrecidos en amor. Sin duda, todos estos logros son excelentes y muestran una buena administración de los talentos y dones que, hasta donde sabemos, es el uso correcto de esos dones.

Sin embargo, lo que este punto de vista pasa por alto es la importancia mucho más profunda de la manera en que su conciencia está alineada con respecto a la vibración del Único Pensamiento Original, que es Amor.

De hecho, ustedes pueden evaluarse, en primer lugar, por esa afinación con la que se encuentran con la realidad consensuada momento a momento. Desde nuestra perspectiva, no podemos concebir que uno se quede sin tiempo para hacer su trabajo principal, porque el trabajo principal es experimentar, de la manera más clara y menos distorsionada posible, todos aquellos catalizadores que se presentan ante ustedes con aquella vibración que es más esencialmente suya, la que está más cercana a la afinación del amor. Esta afinación puede pensarse como una constante, como la velocidad de la luz. Digamos que la velocidad del amor es la misma para todas las entidades. Sin embargo, cada entidad es única, y por lo tanto el camino de cada entidad es único. Y la manera en que cada entidad afina el yo momento a momento debe ser propia y no algo enseñado a un grupo de memoria, donde cada persona hace exactamente lo mismo que las demás. El camino hacia la más clara conciencia de sí mismo es único para cada buscador.

No obstante, alentamos a cada uno, al pensar en el uso correcto del tiempo, a recordar considerar antes que todo si el yo está afinado para coincidir con la vibración del amor. Cada uno siente esta constante en su interior, y haríamos una pausa por un momento en este punto para permitir que cada persona se desplace hacia el corazón, para mover la atención hacia ese lugar interno que es el equivalente metafísico del corazón, el centro de energía del rayo verde. Aquí está el asiento del amor que entra en el cuerpo creado. Aquí está ese sanctasanctórum donde el amor habita plenamente, sin distorsión y puro. Al moverse hacia este lugar sagrado interior, abran el corazón y sientan el amor del Único Creador Infinito.

Así como el sol ilumina el cielo, el Creador descansa con toda su fuerza dentro de ustedes, iluminando su camino. La llave que abre la puerta hacia su propio corazón sagrado es el silencio, un volverse hacia adentro para escuchar el silencio. Y este hábito de volverse hacia adentro, de centrarse primero en el Creador que es Amor, sostendrá a cada uno de muy buena manera mientras cada cual intenta buscar la verdad de su propio ser y de su propio recorrido. Así, uno no puede terminar una encarnación y darse cuenta de que se ha quedado sin tiempo para hacer aquello que vino a hacer. Pues aquello para lo cual tomaron carne está disponible para ser hecho en cada momento vivo.

Moviéndose desde ese lugar interior que contiene la verdad, que contiene el amor, uno puede comenzar a sentir una energía que no tiene nada que ver con cuánto ha dormido uno, o cuán saludable parece el cuerpo físico, y que comienza a realzar y energizar no al cuerpo, sino al espíritu que mueve al cuerpo. Cada uno puede encontrar en esto un ayudante muy presente mientras avanza en su camino. Esta ayuda permitirá a cada uno conocer, reconocer y aceptar aquellos dones que le han sido dados, pues cada uno ha venido con al menos tres cosas que hacer: experimentar, aprender personalmente y usar los propios dones en servicio a los demás, porque al servirse unos a otros sirven al Único Creador Infinito.

Pedimos a cada uno que vea a los demás como las manos, la voz y el rostro del Creador. El Creador no puede sonreír a ninguno, ni extender una mano a ninguno, ni alimentar ni vestir a ninguno. La voz, las manos y las acciones del Creador son las de ustedes. Ustedes representan y dan significado al amor mediante su servicio al Creador dentro de aquellos con quienes comparten su frágil isla en el espacio. No importa si estos servicios son pequeños o grandes, o si son considerados importantes o no importantes por cualquier sociedad o forma de pensar. Lo que importa es que están intentando abrir el corazón, están intentando usar sus dones y están intentando dar el sentido que puedan a su experiencia. Estos son sus compromisos básicos en la encarnación. Estos pueden realizarlos minuto a minuto y día a día, y para el mundo puede parecer que no están haciendo nada útil. Pero cada uno que ha entrado dentro del resplandor de su sonrisa, o de la cordialidad y alegría de un apretón de manos abierto, o de un abrazo, sabe que está ocurriendo algo más que simplemente pasar el tiempo.

Cuando las entidades intentan pensar en el tiempo como un valor, inevitablemente se frustran por completo. La razón de esto es que el tiempo es ilusorio. Está ligado al espacio, así como el espacio está ligado al tiempo, para crear la ilusión de que algo está sucediendo, de que hay un pasado y un futuro. En realidad, es nuestro entendimiento que todos estamos sin espacio y sin tiempo, sin separación. Todo está ocurriendo dentro de este único instante que alguna vez ha ocurrido o que ocurrirá. Es un todo. Es amor.

A través de la ilusión del tiempo, el amor es articulado y reflejado de vuelta a su fuente. Y esto es profundamente, profundamente satisfactorio para el Creador Infinito. Así que cuando piensen en cómo emplean su tiempo, libérense de los juicios de aquellos que tienen criterios rígidos sobre lo que constituye servicio y amor. Pues por la manera en que su ser se encuentra con el mundo que percibe a través de sus sentidos, cada uno de ustedes está dando el mayor regalo de todos al Creador, a los demás y a la vibración planetaria, y sentimos que esto merece ser enfatizado. Porque a medida que su planeta, y todo el sistema solar del cual su planeta es parte, gira hacia una parte del tiempo y el espacio nunca antes experimentada, se está acercando cada vez más al verdadero espacio/tiempo de cuarta densidad.

La naturaleza del espacio/tiempo está comenzando a alterarse. La naturaleza de la manera en que cada uno percibe el tiempo y el espacio se está alterando lentamente. Incluso valores que sus físicos intentan comprender, las partículas subatómicas y cosas semejantes, son parte del espacio/tiempo en cuarta densidad. Su planeta está siendo preparado para entrar en este entorno, al igual que todos los habitantes globales, y en este momento nos complace mucho decir que ya se ha logrado un gran progreso en aligerar la conciencia planetaria.

Los errantes que han venido a este planeta desde otras densidades han servido como faros de luz a través del canto y el arte y el gobierno y a través de todas las formas poco conocidas y raramente comprendidas en las que las vibraciones simples ayudan al planeta. Y cada uno de ustedes es como un faro de luz. Esa luz se volverá más tenue o más brillante según permitan que el amor infinito que proviene del Creador para todos fluya libremente a través del corazón que se abre cada vez más y salga al mundo.

Ustedes no pueden amar, pues su amor humano será muy limitado. Llega un momento en que el esfuerzo debe cesar, y por muy firme que sea la intención, el amor ya no puede expresarse en un sentido humano. Es solo cuando uno deja de intentar ser amor y permite que el amor fluya a través del yo desde el infinito que uno se vuelve capaz de sostener esa gran fuerza y de poder ofrecerla de manera continua. Así que se anima a cada uno a pensarse a sí mismo como una especie de faro o estación de radio, con la luz siendo más brillante o la sintonía siendo más alta cuanto más el corazón permanece en el amor, está abierto al amor y está abierto a amar.

Todas estas cosas son de ustedes para dar antes de levantarse de la cama para comenzar el día ocupado. Y sin importar qué don le den al mundo durante esas horas diurnas de comercio y logros satisfactorios, aquello que es el servicio más profundo será siempre su vibración, su firma, que reconoceríamos entre cualquier otra entidad en la creación, sin importar en qué densidad o bajo qué circunstancias los encontráramos. Ustedes son ustedes mismos, llenos de gloria y llenos de una vida que no tiene fin.

Quizás sea cierto que la preocupación afecta en cierta medida al corazón abierto, contrayéndolo, reteniendo algo de la luz debido al exceso de inquietud. Pero esto es aceptable. No altera la vibración básica. Lo que altera la vibración básica de cualquier entidad son aquellos pensamientos que uno tiene y a los que uno regresa una y otra vez. Pensamientos de carencia. Pensamientos de indignidad. Pensamientos de miedo. Estos mantienen el corazón cerrado.

Sin embargo, cuando uno observa si alguien que hace grandes cosas en el mundo es superior a alguien que no hace nada más grande que cambiarle el pañal a un bebé, o cuidar a un gatito, o simplemente atravesar un día difícil sin quejarse, uno se da cuenta de que todos están realizando actos completamente congruentes, porque lo que importa en cualquier acto es el amor con el que se hace.

Y no se preocupen por si están centrados cuando se preocupan, porque en verdad les decimos que si son una persona amorosa que se preocupa, entonces su vibración se ve muy poco afectada por la preocupación o por cualquier otra cosa que no cierre el corazón. Cada uno de ustedes recuerda un camino mejor, y llamaríamos a ese camino el camino del corazón abierto. La compasión abre la noche y la convierte en día. Busquen siempre entonces centrarse en el amor, deleitarse y disfrutar de ser amados por el Infinito. Y aquello que su amor debe hacer, esos lugares donde su amor debe brillar, vendrán a ustedes, y los reconocerán.

Yo soy Q’uo, y nos retiramos de este instrumento y de este grupo en este momento, dejando a cada uno, como siempre, en el amor y en la inefable luz del Único Creador Infinito. Adonai, mis amigos. Adonai.