Confederación

Mirando en el espejo

Q’uo, 21 de noviembre de 1999, Meditación del domingo

Pregunta del grupo: Es muy difícil obtener un punto de vista objetivo acerca de nosotros mismos. Nos resulta mucho más fácil ayudar a otras personas con sus problemas y su catalizador, y ver las cosas de manera objetiva. ¿Cómo podemos usar el efecto espejo en nuestra vida diaria para profundizar nuestra propia comprensión acerca de nosotros mismos?

Somos aquellos del principio conocido por ustedes como Q’uo. Saludos en el amor y en la luz del Único Creador Infinito. Es en el servicio del Creador que venimos a este grupo en esta tarde. ¿Podemos agradecer a cada uno de ustedes por desear conocer la verdad y por llamarnos a su sesión de trabajo? Es una gran bendición para nosotros poder hablarles de esta manera, pues es a través de instrumentos como este que podemos ofrecer nuestras ideas y opiniones sin transgredir el libre albedrío de aquellos a quienes deseamos servir. Por lo tanto, ustedes nos sirven grandemente al permitirnos servirles, pues este es nuestro sendero de servicio en este momento, y poder ejercer aquello que vinimos a ofrecer es una gran bendición. Como siempre, pedimos que cada uno de ustedes escuche con un oído y un corazón discernientes y discriminadores nuestros pensamientos y los pensamientos de cualquiera que ofrezca opinión y enseñanza. Pues la verdad no es algo sólido e inmutable. Hay tantas verdades personales como personas o espíritus, ya que cada uno posee un punto de vista único. Por lo tanto, los pensamientos que les ofrecemos—tómenlos o déjenlos como deseen y conserven únicamente aquellos que encuentren útiles.

Nos preguntan hoy acerca de cómo hacer uso del catalizador que les es ofrecido por aquellos con quienes están en relación, en la forma de aquellas cosas que llaman la atención mediante la irritación, la agravación o la molestia. Ustedes han dicho que entienden que estas otras entidades sirven todas como reflejos de ustedes mismos. Y quizá podamos trabajar un poco sobre este punto para llevarlo a un enfoque más claro. Cada uno de ustedes y cada uno de nosotros es el Único Creador Infinito en cada iota, átomo o célula de nuestra constitución. No importa quién sea la entidad, es una porción de todo lo que existe, y todo lo que existe está presente en esa porción, a la manera de imágenes holográficas. Así, cuando ustedes ven a otra entidad y reaccionan ante esa entidad, son el Creador viendo al Creador. Esta es una verdad acerca de ustedes, independientemente de la situación en la que una entidad contemple a otra.

A lo largo de su historia registrada ha sido así que, en el mundo aparente, han existido grandes diferencias entre las personas. Algunos han tenido grandes posesiones y riqueza, mientras que otros han tenido poco o nada. Algunos tienen gran influencia y poder, mientras que otros están indefensos y a merced de quienes son poderosos. Las aparentes inequidades de las eras siguen siendo inequidades porque el Creador en cada uno de ustedes está en el núcleo de cada uno. Es la labor de muchas, muchas encarnaciones comenzar a llevar la verdad que está en el núcleo del ser hacia la luz de la conciencia y hacia la vida conscientemente vivida. Pero sin importar cuán profunda sea la aparente escisión, sin importar cuán insondable sea el abismo que parece abrirse entre dos personas, sin importar cuál sea la aparente inequidad entre dos personas, en el núcleo cada uno está unido a cada uno para siempre en una unidad que es infinita y completa. La densidad puede pasar a densidad y el octavo a octavo para siempre, y aun así ustedes seguirán siendo uno con cada entidad que alguna vez los haya perturbado o molestado, así como uno con cada entidad que alguna vez haya ganado su respeto, admiración, compasión o amor. No tienen espacio para escoger y seleccionar entre la gran variedad que es aparente en su plano terrestre en términos de la verdad de su ser y la verdad del ser de aquellos con quienes entran en contacto.

No hace falta decir que no es función de la ilusión en la que se encuentran traer a la luz las verdades del núcleo. Más bien, es función de la ilusión en la que se encuentran arrojarlos a un mar de confusión una y otra y otra vez, tan a menudo como sea posible sin llegar a inundar y hacer naufragar completamente al espíritu que hay dentro. Ahora bien, cada uno de ustedes, como ser eterno e infinito, en un punto anterior a haber decidido encarnar dentro del plano terrestre, se sentó con su Yo Superior y sus guías espirituales y consideró cuidadosamente la vida que estaba a punto de emprender. Consideraron las relaciones que les darían el catalizador que necesitaban para que ocurriera el crecimiento de tipo espiritual. Consideraron bien estas relaciones. Desde el punto de vista de una entidad que no se encuentra dentro de la pesada ilusión química de la tercera densidad, contemplaron la riqueza de la experiencia de aprendizaje que los esperaba, y con alegría se frotaron las manos, pensando para sí mismos que esta sería una aventura maravillosa, una experiencia para recordar, una gran oportunidad para incrementar su polaridad. Esto último es central, pues cada uno de ustedes eligió un catalizador que actuaría directamente sobre su polaridad; es decir, la intensidad con la cual desean servir a otros o servirse a sí mismos.

Antes de la encarnación les parecía tan obvio que estas relaciones que se estaban estableciendo y las dinámicas que se desarrollarían serían útiles. Simplemente no se les ocurrió que quizá podrían perder el rumbo, que quizá podrían verse completamente abrumados por el mar de confusión, que podrían ahogarse temporalmente en esta confusión y quedarse completamente sin esperanza. No era evidente para ustedes, desde el punto de vista de la infinitud y la eternidad, que minutos y horas pudieran ser interminablemente largos, que la dinámica de una relación difícil pudiera ser emocionalmente excruciante, que el dolor de vivir a través de relaciones algo difíciles durante un período de tiempo pudiera ser acumulativo y extremadamente angustiante. Estas cosas no se le ocurrieron al alma ansiosa y ardiente que ustedes son en la eternidad y la infinitud. Dicho de manera simple, no se les ocurrió que el velo del olvido tendría una influencia tan poderosa sobre su conciencia de la verdad. Sin embargo, es precisamente este olvido amortiguador y adormecedor el que los coloca en la posición óptima para el trabajo de polarizar, afilar y perfeccionar el deseo de servir de manera cada vez más verdadera, cada vez más profunda, cada vez más pura.

Aquí está cada uno de ustedes sentado en este círculo con un corazón aún ardiente, con intenciones aún sinceras y con ideales aún elevados. Y sin embargo, cada uno de ustedes está perplejo y preocupado a causa de aquellas cosas que ven como fracasos propios, fracasos en mantener la alegría, en sentir la luz y el amor del Creador Infinito rodeando cada situación. Y solo podemos decirles, en su oscuridad, en su búsqueda, en su confusión: estén en paz. Sepan que todo está bien. Es total y completamente aceptable, y una experiencia de aprendizaje muy útil, sentir irritación, agravación y molestia. Puede ser angustiante. Puede parecer muy confuso. Y puede sentirse como un error sucio y pecaminoso. Sin embargo, cada vez que ustedes, como entidades que viven conscientemente, se dan cuenta de que no están tratando a otra entidad como al Creador, se encuentran en una posición muy envidiable desde el punto de vista de quien se ha propuesto la carrera que ha de correr. Pues en esta situación no hay perdón humano posible.

Ven, cada uno de ustedes está deliberadamente separado de su perfección. Abrazaron la humanidad, que es propensa al error, precisamente porque es propensa al error, porque querían volverse ciegos, sordos y mudos ante la plena conciencia del Único Creador Infinito.

Pueden preguntar: “¿Se supone que debo revolcarme en este mar de confusión durante toda mi encarnación? ¿No hay alguna manera de mejorar al pasar de la superficie de una situación en la que experimento catalizador a una apreciación más profunda de las oportunidades que este catalizador ofrece?” Y les decimos: bien pueden intentar volverse cada vez más rápidamente conscientes de la verdadera situación y pasar de la confusión a la fe, pero no menosprecien jamás estas irritaciones y molestias en las relaciones que los devuelven a ustedes mismos.

Ahora bien, han preguntado cómo pueden trabajar con la conciencia de que las entidades son un reflejo de ustedes mismos, y les decimos: trabajen con ellas liberándose a ustedes mismos y a los demás de las restricciones de la humanidad. No es eficiente ni a menudo posible trabajar con las situaciones en el nivel en el que la situación ha ocurrido. En su humanidad tienen recursos muy limitados cuando se trata de expresar amor. Su provisión se agota, y no se espera que ustedes, por sí mismos, tengan amor infinito. Esto no está dentro de la capacidad ni del diseño de las entidades humanas. Es necesario para la experiencia de aprendizaje de una encarnación que ustedes lleguen repetidamente al final de sus recursos humanos y luego se vean forzados a mirar las opciones entre la desesperación y la esperanza, entre la duda y la confianza, entre rendirse y mantener la fe. Así pues, sugeriríamos a cada uno de ustedes que, cuando comiencen a experimentar estas irritaciones en una relación entre amigos, parientes y seres amados, se muevan inmediatamente a una posición de perdón hacia sí mismos. Pues su verdadero trabajo en la conciencia no es con otra entidad, sino con el yo.

Ahora bien, en el ejemplo que este instrumento dio en la conversación previa a este contacto, la entidad involucrada era una entidad que requería aquello que este instrumento no era capaz de ofrecer con un corazón pleno y abierto. Esta entidad quedó inmediatamente atrapada en esa situación con la mecánica de abstenerse de ofrecer catalizador a la otra entidad. El conocido como Romi, sin embargo, fue precisamente certero al señalar que existe una alternativa a soportar la dificultad en silencio.

Existen varias alternativas a esto. Una es la elección de la ira, que en un estallido de verdad fulmina tanto al yo como al otro yo en un fuego de destrucción, ofreciendo más catalizador a ambas entidades. Esta es una manera aceptable de trabajar con el catalizador de la irritación. Existe la elección de intentar expresar los sentimientos del yo al otro yo. Esta elección es algo más hábil, pues tiene en cuenta que la otra entidad en la ecuación de las dinámicas es también un ser infinito y eterno que puede desear trabajar cuidadosa y reflexivamente sobre sus propios procesos internos. En una comunicación tan abierta hay mucha esperanza, y la fe que se requiere para exponer la pobreza del yo ante otro es ese esfuerzo realizado que sí incrementa la polaridad del yo. Pues existe esa comunicación de corazón abierto en fe.

Existe la elección que algunos han hecho repetidamente en tal situación de mantener silencio respecto a los procesos internos de irritación y enojo, y así sucesivamente. Esta puede ser una elección algo hábil si se combina con un toque muy ligero. El instinto de la mayoría de las entidades en esta situación se inclina hacia una preocupación cada vez más pesada, más intensa y cada vez más sentida en lo profundo. Mientras que el enfoque más hábil para sufrir en silencio es sufrir en silencio mientras se divierte el yo, encontrando la risa interior y alcanzando un punto de vista que ponga toda la tonta disputa humana en perspectiva como ciegos guiando a ciegos, ambos cayendo en la zanja.

Quizá a partir de esta exposición puedan ver que no estamos, como maestros, particularmente preocupados por cuál opción elijan, pues en cada proceso se ofrecerán lecciones y será posible el aprendizaje. Hay dos elementos en funcionamiento cuando están trabajando sobre la polaridad. Uno es la fe. Uno es el deseo. Miren su deseo para que sea de lo más alto y de lo mejor que conocen. Miren a lo verdadero, a lo bueno y a lo bello, y aférrense lo mejor que puedan al camino elevado, teniendo siempre en cuenta que es la intención, no la manifestación, lo que es importante en el universo metafísico de tiempo/espacio. Tengan presente que es la fe lo que están intentando expresar en su vida y en su ser.

La fe no tiene sentido. La fe no le da a uno ninguna vía hacia el orgullo. La fe parece ser el más delgado de todos los juncos a los que aferrarse, y sin embargo el alma que vive por la fe, el espíritu que se aferra a la fe, el que se niega a soltarla, es ese espíritu el que logrará avances en polaridad, y este es un logro que no redunda solo en el yo encarnacional sino en el yo eterno e infinito.

Así pues, les pedimos que ya sea que estallen en palabras airadas, guarden silencio, encuentren comunicación o simplemente trabajen con el yo para aligerar el ánimo, hagan estas cosas con la mirada puesta en mantener la fe. ¿Qué es vivir por la fe sino mirar una situación que parece desesperada y decir: “Creo que todo está bien”?

Podemos decir que, en nuestra opinión, esta afirmación es una de las dos más poderosas, capacitadoras y ennoblecedoras de todos los aprendizajes, de toda expresión, de toda manifestación espiritual. La otra es el perdón. Cuando están mirando esa parte de su yo universal que no desean ver —es decir, cuando tienen dificultad con otra entidad— puede no parecerles posible perdonar a esa entidad, y por reflejo puede no parecerles posible perdonarse a ustedes mismos. Y podemos decir además que no es posible ni perdonar al yo ni al otro yo sin una liberación de ese yo y una aceptación de ayuda, pues hay ayuda en el núcleo de su ser esperando ser accedida, esperando ser solicitada.

Pues el Creador Infinito, en infinito amor e infinita paciencia, se sienta en una humilde silla en un pequeño rincón de su corazón esperando ser invocado, esperando ser llevado al centro del corazón, esperando ser notado, esperando ser solicitado. En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba con la deidad y ese Logos era deidad, y esa deidad es Amor, y ese Amor son ustedes. En el corazón de su ser yacen todos los recursos que alguna vez, alguna vez, necesitarán. En el corazón de su ser yace la verdad infinita, el poder infinito, la fuerza infinita.

Cuando pueden dejar a un lado la carga de la identidad personal y permitir que ese núcleo del Ser hable como el pequeño yo, entonces serán cubiertos por energía infinita. Y hay momentos en que cada uno de ustedes ha experimentado esta gracia, momentos en los que han orado y han recibido bendición, cuando se ha vuelto posible amar y perdonar a otro y al yo. Sepan que estas cosas son posibles. Sepan que no importa si no han tenido éxito o si sienten que lo han tenido. Pues lo están haciendo bien simplemente al levantarse por la mañana, respirar el aire y responder lo mejor que pueden al ajetreo y al placer del día.

Todo está bien. Este puede ser su mantra. Todo estará bien. Esta será su esperanza. Permítanse fallar. Permítanse estar alterados. Aquí no hay desastre, sino solo la oportunidad para el aprendizaje y el crecimiento. Y sepan que la ayuda está siempre más cerca que su respiración, más próxima que sus propios rasgos. Entidades de gran amor y sabiduría los rodean, los aman y desean apoyarlos. Inclínense hacia esa ayuda invisible y sepan siempre que todo está bien.