Confederación
9 de Agosto de 1979
Yo soy Hatonn, y os saludo en el amor y la luz del infinito Creador. Os agradecemos por habernos convocado en esta noche y expresamos nuestro aprecio por invitarnos a vuestro hogar en este momento. Somos conscientes de que cada uno de vosotros ha tenido un día ocupado y exigente, y saber que estáis haciendo espacio para la meditación es algo que nos conmueve profundamente, pues encontrar compañeros en el sendero espiritual es, ciertamente, un gran placer, como siempre.
Esta noche deseamos hablaros acerca de la fuerza y la intensidad de vuestro deseo. Queremos hablaros de algo en lo que no pensáis lo suficiente, y es cuán completa es la ilusión en la que ahora existís.
Vuestros vehículos físicos están, en este momento, en lo que llamaríais una posición sentada, sostenidos hacia abajo por una fuerza que no exploráis, sino que simplemente dais por sentada. ¿Qué ocurriría, amigos míos, si de repente la gravedad se invirtiera y estuvierais volando hacia el techo? ¿Podríais pensar lo bastante rápido para que vuestras cabezas no chocaran contra el techo antes de que vuestros pies giraran? ¿Aterrizaríais de pie?
Cuando camináis por la calle, esperáis que ningún edificio caiga sobre vosotros, que las cabezas de las personas permanezcan unidas a sus cuerpos y no salgan disparadas hacia vosotros. No consideráis que exista un alto riesgo en las acciones simples. ¿Os dais cuenta, amigos míos, de cuán cuidadosamente ha sido planificada la ilusión para que no tengáis que preocuparos por la seguridad de vuestros vehículos físicos? Tenéis vuestra gravedad, tenéis vuestros campos energéticos, tenéis vuestro universo físico en el cual vuestro frágil cuerpo físico puede abrirse camino con una cantidad mínima de peligro.
¿Por qué creéis que esto es así, amigos míos? ¿Y por qué tantas personas, en lugar de aprovechar esta seguridad frente al peligro inminente para meditar y tratar de penetrar en el deseo profundo de sus vidas, simplemente buscan cada vez más comodidades para enriquecer el lujo de sus existencias, si así queréis llamarlo?
Existen personas que habitan vuestra esfera y que viven constantemente en situaciones de alto riesgo. No, amigos míos, la gravedad no está invertida, ni las cosas salen disparadas hacia ellos desde otros, excepto en tiempos de guerra. Pero existen otros peligros: el hambre y la sed, el exceso de frío y de calor, el exceso de humedad y de sequedad, traspasando los límites que vuestro vehículo físico puede soportar. Y en estas situaciones de alto riesgo, muchos miembros de vuestra especie abandonan la existencia en vuestra dimensión. Pero vosotros mismos, amigos míos, no estáis en una de esas áreas.
Habéis encarnado en un conjunto de condiciones de existencia físicamente fáciles, simples y cómodas. ¿Qué haréis con esta oportunidad, amigos míos? Mucho ha sido retirado de vuestras preocupaciones para que podáis dirigir vuestra voluntad y vuestro deseo más profundamente hacia el misterio de quiénes sois y dónde reside la verdad que impregna vuestra identidad.
¿Realmente deseáis saberlo? ¿Habéis buscado hoy, aunque solo sea durante unos segundos, en la meditación, ese vínculo con el Creador que os entrega la llave que abre la puerta al conocimiento de vosotros mismos? ¿Qué sabéis de vosotros mismos, aparte del hecho de que estáis cómodos y disfrutáis de la comodidad?
Habéis sido colocados en este mundo por vosotros mismos para adquirir experiencia, pero no para pasar hambre ni para estar expuestos a las balas, a los maremotos, al calor extremo o al agotamiento. ¿Para qué, entonces, fuisteis puestos en este mundo?
Muchas son las leyes del amor que habéis descubierto, y por ello os felicitamos. Pero os decimos que apenas habéis arañado la superficie de vuestra propia conciencia. Os decimos que existe una vasta geografía bajo la superficie del conocimiento que tenéis de vosotros mismos, y en esa región de vuestro ser yace una comprensión que va más allá de la comodidad, más allá del cuerpo físico, más allá de la vida física que conocéis. ¿Cómo podéis buscar menos que eso, amigos míos, aunque sea por un solo día?
No os pedimos que perdáis vuestro sentido del humor ni que os neguéis cualquier comodidad que os resulte agradable. Solo os pedimos que veáis el lugar que ocupan estas cosas y su importancia relativa frente al verdadero propósito de vuestras vidas: encontrar y compartir la verdad que está dentro de vosotros.
Encontramos en este instrumento un sentimiento de pesar porque, durante este día, no ha logrado prestar un servicio perfecto a uno de los miembros de su propia especie. Y os decimos al respecto: sí, debéis compartir lo que sabéis, pero si no podéis compartirlo, no debéis lamentar vuestra limitación. Porque si aquello que sabéis es incomprensible para otros, entonces intentar una y otra vez compartirlo es, como se dice en vuestras obras sagradas, arrojar perlas a los cerdos. No pueden comprenderlo; solo enfermarán con semejante alimento.
Por lo tanto, permitíos únicamente el deseo de conocer al Creador en vosotros mismos y en los demás. Pero si aún no ha llegado el momento de que podáis demostrar una enseñanza, entonces, amigos míos, simplemente no ha llegado. No fuisteis enviados al mundo para cambiar a quienes no están preparados. Solo debéis ver en ellos la posibilidad de que, en cualquier momento, como vosotros decís, puedan llegar a ser conscientes de aquello que vosotros conocéis. Así, sin cerrar jamás vuestro corazón a otro ser, podéis esperar vuestro momento y sembrar esas semillas de información, esos pensamientos de amor, cuando os sean solicitados, no antes.
Lo importante, amigos míos, es permanecer sin ser afectados por el éxito o el fracaso en vuestro contacto con los demás. No sabéis realmente cuál pudo haber sido vuestra manifestación para otra persona, porque eso no está dentro de vuestra experiencia. Solo sabéis lo que sentís, y sobre eso tenéis tanto control como sobre vosotros mismos en conjunto.
Por lo tanto, que vuestro corazón se alegre, que vuestra lengua sea honesta y que vuestros pensamientos permanezcan en el Creador. Más que eso no podéis hacer. Menos que eso no deberíais hacer.
Estoy condicionando a cada uno de vosotros y quisiera, en este momento, aunque el instrumento está muy fatigado, decir unas pocas palabras al conocido como Don. Soy Hatonn.
Soy Hatonn. Ahora estoy con este instrumento. Por favor, disculpadnos. Sentimos que este instrumento intentaría hablar a través de este canal en este momento, pues está abierto a nuestro contacto con facilidad.
Nosotros, de la Confederación, tenemos algunas palabras que transmitir. Hemos estado intentando ser de servicio para que podáis hablar la verdad a aquellos que desean conocerla. No necesitamos muchas palabras. Las utilizamos para ayudar a la comprensión; pero, en realidad, amigos míos, aquello que buscáis es muy simple. Es tan simple que deja de parecer simple.
Aquello que deseáis conocer, ya lo conocéis. El amor que anheláis sentir rodea vuestro cuerpo y vuestros pensamientos en todo momento; nunca os ha abandonado; siempre está aquí con vosotros.
En este momento intentaremos intensificar nuestros rayos de condicionamiento, por así decirlo, para acercaros más unos a otros como grupo durante esta meditación. Haremos una pausa por un momento.
Soy Hatonn. Nuevamente estoy con vosotros. La ilusión en la que ahora vivís, amigos míos, os distraerá muy fácilmente, como bien sabéis; pero en realidad es una ilusión.
Vuestro progreso espiritual no puede describirse verdaderamente de manera intelectual, pero os decimos solamente que el deseo debe estar presente. Si deseáis sinceramente conocer el amor, lo conoceréis, amigos míos, porque ya lo conocéis.
La meditación os aquieta hasta un punto en el que, algunas veces, podéis acceder a este conocimiento y reconocerlo. Siempre está disponible para vosotros.
En este momento transferiré este contacto. Soy Hatonn.
Estoy nuevamente con este instrumento. Soy Hatonn. Hemos intentado otra vez contactar al conocido como Don, pues deseábamos ejercitarlo, debido a que está algo falto de práctica, y a veces resulta un poco difícil recuperar inmediatamente la fluidez que se tuvo en el pasado. Por lo tanto, deseábamos practicar con él unas pocas frases. Lo intentaremos de nuevo un poco más tarde.
En este momento abriremos la reunión a las preguntas.
Este instrumento tiene una pregunta, debido a que ha estado percibiendo un concepto que está algo más allá de sus capacidades, ya que se trata de un concepto geográfico. Pero podemos asegurarle que sentimos que la actividad sísmica que recientemente se experimentó en California fue una gran victoria para aquellos que meditan y tratan de aligerar la conciencia de vuestra esfera planetaria, en el sentido de que nadie fue, por así decirlo, retirado del plano físico sin desearlo; y una vez más parte de la presión de una nueva transición ha sido aliviada en cierta medida.
Sin embargo, debido a vuestras continuas dificultades en Oriente Medio y en otras partes de vuestro mundo, continuarán las dificultades relacionadas con las mareas oceánicas y las tormentas. Por lo tanto, os instamos a continuar meditando por la paz de los mundos, pues existe cierto peligro.
Tenemos dificultad para transmitir a este instrumento la ubicación geográfica, pero está al oeste de vuestra nación y al sur. Por ello, solicitamos vuestra ayuda para la liberación de vuestro planeta de una situación muy difícil hacia una nueva era.
Agradecemos a quienes han intentado ser mensajeros de amor y de luz en estos tiempos, que no se prestan fácilmente a mensajeros de esa naturaleza; y, como decimos, os animamos a continuar.
¿Hay alguna otra pregunta en este momento?
Estoy nuevamente con este instrumento. La energía esta noche es algo baja y, por ello, no estamos en nuestro mejor nivel de contacto, aunque este es un grupo muy bueno, como suele decir uno de vuestros comediantes. El nivel energético del grupo es algo bajo; por ello, nos resulta menos fácil establecer contacto, y os agradecemos la energía que nos brindáis al final de un día tan ocupado.
Os pedimos que recordéis que en el amor no existe limitación; hay espacio para que todas las cosas se realicen plenamente. Así, si estáis físicamente cansados, podéis extraer energía de un suministro infinito que ha sido llamado cósmico, pero que os decimos que es simplemente el amor que os creó y que creó todo cuanto existe.
Intentaremos nuevamente contactar al conocido como Don para poder cerrar a través de él. Soy Hatonn.
Agradecemos al conocido como Don que podamos trabajar con él, pues estamos teniendo buen éxito en su acondicionamiento, aunque no estamos logrando un buen contacto con él debido a su fatiga y a su tendencia a analizar nuestros pensamientos.
Antes de dejar este grupo, deseamos acondicionar al conocido como G y a la conocida como M. Estamos intentando un nuevo y más suave acondicionamiento para la conocida como M, con la esperanza de que le resulte más cómodo. Soy Hatonn.
Estoy nuevamente con este instrumento. Os dejo, amigos míos, en el amor y en la luz del infinito Creador. Una vez más bendecimos a cada uno de vosotros y os aseguramos que, en todo momento, estamos con vosotros si así lo deseáis. Que vuestros días estén llenos de luz y vuestro sueño lleno de descanso.
Adonai, amigos míos. Adonai vasu borragus.
Soy Oxal. Os saludo en amor y luz, amigos míos. Mis hermanos y yo no os retendremos, pues sabemos que estáis cansados. Pero deseamos que sintáis una nota más elevada, por así decirlo.
La seriedad que rodea los problemas de vuestras vidas individuales no es tan grande como podéis pensar. Os pedimos que intentéis veros a vosotros mismos como un grano de arena en la playa de un vasto océano. Sois un individuo, y sois uno entre muchos millones semejantes a vosotros que forman una gran extensión de arena; y cada cierto tiempo las aguas del océano avanzan y las olas os rodean, y el agua puede arrastraros suavemente un poco antes de regresar al mar. A medida que este movimiento perpetuo continúa, sois llevados a lo largo del camino.
Amigos míos, os pedimos que penséis en vosotros mismos como un grano de arena porque, a los ojos del Creador, sois uno entre muchos. Pero, al igual que ocurre con los granos de arena en la playa, no puede llegaros mucho daño real, no hay mucho que pueda heriros verdaderamente, excepto quizá ser empujados de un lado a otro junto con otros granos de arena.
Si el Creador contemplara la creación, la vería perfecta, y en ningún momento permitiría que el daño alcanzara a Su creación. La ilusión hace que a veces parezca de otra manera, pero así como un padre y una madre aman a sus hijos, ellos observan y nos protegen.
Ha sido un gran privilegio hablar con vosotros. Soy Oxal.
Soy Latwii. Os saludo. Temía no poder hablar con vosotros antes de que recuperarais vuestro segundo aliento, pero ahora solo diré unas pocas frases para deciros que os envío amor y luz en nombre del Creador y que, como siempre desde nuestro encuentro hace varios de vuestros meses, os acompaño y os observo con el mayor amor.
Soy Latwii. Mientras realizáis vuestras actividades, recordad, amigos míos, a quién servís. Solo servís a una cosa, amigos míos: al amor. Invocad la luz de ese amor y todas las cosas llegarán a la armonía en su debido tiempo.
Os dejo. Estoy muy feliz de haber podido hablar con vosotros. Soy Latwii. Adonai, amigos míos.