Confederación
6 de Mayo de 1979
Yo soy Hatonn, y os saludo en el amor y la luz del infinito Creador.
Estamos teniendo alguna dificultad para contactar a este grupo en este momento, debido a la preocupación de la conocida como M, la cual está causando una ambivalencia, y si ella tiene paciencia intentaremos profundizar el contacto con este instrumento mientras condicionamos a cada uno de vosotros. Soy Hatonn.
Estoy nuevamente con este instrumento. Ahora sí tenemos un mejor contacto. Primero habíamos intentado hablar a través del conocido como N, y él es consciente de ello. Sin embargo, iremos fortaleciendo aún más su confianza a medida que pase el tiempo. Comprendemos que nuestro tiempo esta noche es limitado. Deseamos responder a una pregunta que está en la mente del instrumento. La pregunta tiene que ver con si sois guardianes de vuestros hermanos.
Este instrumento está preocupada acerca de si es responsable del crecimiento espiritual de su compañero. Nos gustaría hablar sobre este tema, pues es fundamental para comprender el verdadero proceso de crecimiento espiritual tal como nosotros lo entendemos.
Aquello que entre vuestros pueblos es conocido como atracción, o deseo sexual, o apreciación estética, dependiendo de las inclinaciones de las almas involucradas, es una técnica para colocar a dos personas en una posición en la que puedan ser de servicio la una a la otra. Su libre albedrío no es perturbado por esta relación. Sin embargo, sin esta atracción natural de polaridad, no habría una razón irresistible para sacrificar los placeres del momento por un deseo mayor o más noble de ayudar a otro ser humano.
Así, aquellos entre vuestros pueblos correctamente toman compañeros, y de esta manera manifiestan su deseo de ser de servicio.
Sin embargo, examinemos el concepto de servicio. ¿Cómo podéis ser de servicio a otros, amigos míos? ¿Podéis ser de servicio en un huerto injertando una manzana en un cerezo, o una pera en un melocotonero, o sujetando la flor de un tulipán a las hojas de una rosa?
El único jardín que debéis cultivar es el jardín de vuestra propia personalidad. Si habéis quitado las malas hierbas de vuestra propia parcela, si aquellas cosas que os han sido dadas están siendo realizadas lo mejor que podéis, si estáis centrados en el amor del Creador, entonces podéis ofrecer el único servicio que realmente vale la pena ofrecer: vosotros mismos.
Puede que encontréis fácil entregaros a otros aparte de vuestra pareja, pues existe una vía de escape. Dejaréis a los amigos. No podéis dejar a la familia, y vuestra familia llega a conoceros; conoce vuestras malas hierbas así como vuestros cultivos, vuestros frutos y vuestras flores.
Cada uno de nosotros tiene una inclinación única. Sí, incluso nosotros tenemos inclinaciones, nosotros de Hatonn, y por eso tomamos compañeros igual que vosotros, pues hay quienes son más armoniosos con nuestras vibraciones que otros, aquellos con quienes es bueno desarrollar nuestros destinos.
Pero debéis recordar, amigos míos, que no podéis cambiar a aquellos que amáis; solamente podéis ser la mejor persona que podáis ser. Y si vuestro ejemplo es una inspiración, entonces vuestro ser amado puede cambiar como deseáis. Puede que estéis viendo con mucha claridad, pero eso no importa, pues el libre albedrío de vuestro ser amado es fundamental para la calidad de vuestra relación.
Así pues, eso no puede cambiar; vosotros solamente podéis ser. Solamente de esta manera podéis ser de verdadera ayuda espiritual para vuestra pareja o para cualquier otra persona. Como dijimos, esto es difícil, en la mayor parte de los casos, con la propia familia. Ser: eso, amigos míos, es la esencia de la dificultad.
Cuando podéis contemplar el dolor de un malentendido y continuar siendo vosotros mismos frente a ello, entonces os convertís en un espejo que refleja aquello que puede ayudar a vuestro ser amado. Los discursos, las discusiones y los silencios inarmoniosos nunca pueden brindar la ayuda que vosotros podéis ofrecer si permanecéis siendo vosotros mismos.
Respondemos esta pregunta porque sentimos que es central para todas las relaciones dentro de vuestra ilusión. Todo es muy activo, porque respiráis, porque os movéis, porque todo lo que hacéis está en movimiento. Encontráis virtud en el movimiento. Hacéis listas, realizáis tareas. Intentáis comunicaros con palabras y acciones. Pero de todas esas cosas, vuestra mayor responsabilidad es ser vosotros mismos.
Sí, sois responsables del crecimiento espiritual de vuestra pareja, pues ese es un contacto especial y privilegiado entre dos almas y el Creador. No, no podéis cambiar de ninguna manera el camino de vuestra pareja, sino únicamente amar y ser.
Si podéis recordar esta sencilla instrucción, la tremenda confusión que a veces afecta incluso a las relaciones más armoniosas desaparecerá. Pues es un cliché entre vuestros pueblos decir que todos son diferentes. Comprended solamente que todos también son perfectos y que, al ver vuestra propia perfección, estáis permitiendo que vuestra pareja sea perfecta también.
Con la presión desaparecida de una relación, aquello que es necesario puede llegar naturalmente. Entonces y solamente entonces podéis cumplir vuestras responsabilidades espirituales. Recordad que sois uno con todo lo que existe. Lo más difícil es ser uno con aquellos que están más cerca de vosotros, pero es posible, y es provechoso.
Me gustaría ejercitar al canal conocido como M en este momento. No intentaremos hablar palabras a través de ella, sino solamente contactar brevemente con ella. Soy Hatonn.
Ahora nos gustaría condicionar al conocido como J.
Me gustaría abrir la reunión a preguntas en este momento. Soy Hatonn. ¿Hay alguna pregunta en este momento?
J: Tengo una pregunta. ¿Qué quieren decir con ser uno mismo? ¿Cómo sabe uno qué es su… quiero decir, hay cosas básicas, ya saben, pero ¿podrían hablar sobre eso?
Hermano mío, estaríamos encantados de hablar sobre este tema, pues es central. Como sabéis, os hemos pedido muchas, muchas veces que dediquéis tiempo diariamente a la meditación. No importa cómo lo hagáis. Este instrumento ha encontrado que es mejor meditar brevemente muchas veces durante el día. Eso funciona mejor para ella.
Otras personas consideran mejor pasar un período prolongado en meditación —veinte, treinta minutos, incluso una hora—. Esto varía de persona a persona.
Sin embargo, existe una vibración que sois vosotros mismos. Si podéis recordar vuestra química de secundaria, recordaréis que cada metal tiene un color espectroscópico específico o un grupo de colores que identificaban a esa sustancia mediante sus vibraciones.
Las vibraciones de un ser se extienden desde lo físico hacia lo que llamaríais lo eléctrico o astral y, desde allí, hacia los reinos más espirituales que a veces son llamados entre vuestros pueblos los devacánicos. Todas estas frecuencias vibratorias juntas proporcionan una identificación espectroscópica específica, por así decirlo.
Sin embargo, vosotros no sois un metal. No sois un elemento. Bueno, sí sois un elemento, pero no de la Tierra. Sois un elemento de conciencia, y vuestro color es uno de lo que llamaríais virtud relativa. Sois únicos, y vuestra singularidad es eterna.
En la meditación os volvéis uno con el Creador y con vuestro yo superior, ese yo que permanecerá cuando vuestro vehículo físico ya no sea un montón funcional de químicos, sino más bien un montón no funcional de químicos. Tendréis la misma vibración.
Para entrar en contacto con vosotros mismos, lo mejor es meditar, pues descubrir quiénes sois mediante la acción es una propuesta de ensayo y error, como diría este instrumento. Y aquellos que intentan encontrarse de esta manera solo se descubren mediante un proceso de eliminación, probando algo y diciendo: “No, esto no soy yo.” Luego prueban otra cosa y dicen: “No, esto no soy yo.”
Y si su análisis es defectuoso, pueden pasar por alto aquello que realmente son. En la meditación os centr áis en algo que es seguro, algo mucho más permanente que vuestra personalidad física, algo que entre vuestros pueblos es llamado carácter.
Existen rasgos subyacentes que van tan profundamente dentro de vuestro carácter que sabéis en vuestro interior que no forman parte de vuestras experiencias de aprendizaje. Estas son pistas de quiénes sois realmente.
Por supuesto, todos nosotros somos básicamente fragmentos, por así decirlo, de la gran esfera de amor que estalló en infinitas piezas al comienzo de vuestro universo. Así pues, sois en verdad parte del amor. ¿Pero qué parte? ¿Quiénes sois? ¿Quiénes sois realmente?
Esta no es una pregunta impulsada por una búsqueda egoísta, un deseo egoísta de saber, un hambre narcisista de identidad propia, pues identidad ya tenéis; pero conocer verdaderamente esa identidad es la única sabiduría. Y de esa sabiduría surgen la compasión, la paciencia y la gracia para amar a todas aquellas personas que son reflejos de vosotros mismos.
Vuestra pareja fue atraída hacia vosotros y vosotros hacia ella porque estáis polarizados de tal manera que podéis reflejaros mutuamente con bastante precisión y así ayudaros en el crecimiento espiritual. Podéis distorsionar ese reflejo evitando comprender quiénes sois realmente, pero en vuestro inconsciente sabéis quiénes sois en verdad.
Por ello, os pedimos que meditéis. Encontrad no solo el amor dentro de vosotros, sino también ese amor único y especial que existe dentro de vosotros con todos sus dones únicos y especiales. Sabéis que algunos pueden dar de una manera y otros de otra. En todos los niveles, algunos pueden hablar y otros escuchar; algunos pueden cocinar, algunos cantar, algunos pueden extender sus brazos hacia los niños, algunos pueden cuidar a los ancianos, algunos tienen el don del silencio y otros el de las palabras.
Cuando sabéis quiénes sois, entonces vuestros dones fluirán desde allí, y será como un arroyo de libre corriente, uno que no es detenido por la distorsión de la duda. Esto solo puede hacerse mediante la meditación diaria, buscando al Creador, quien es la semilla y la fuente del amor que sois.
Estamos recibiendo amor del conocido como Latwii, y él hablaría con vosotros, pero el tiempo es corto. Él simplemente dice que os comuniquemos que en este momento es un rayo de luz y está concentrándose en ciertas dificultades dentro de la superficie de la Tierra en vuestro continente occidental americano. Existe cierta dificultad, y él está enviando luz para fortalecer la debilidad de esa parte de la corteza terrestre. Sin embargo, os envía un gran saludo y, como de costumbre, uno lleno de risa.
Ahora bien, amigos míos, ese es un ejemplo perfecto de una cultura planetaria que se conoce tan bien a sí misma que se ha vuelto libre para ser una.
En este momento me gustaría cerrar a través del conocido como N. Soy Hatonn.
Me dais a mí y a mis hermanos una gran alegría.
Estamos nuevamente con este instrumento para poder expresar ciertos pensamientos e ideas a través de él. Existe un amor eterno listo para ser aprovechado por cualquiera en cualquier momento. Fluye, diremos, estrictamente en amor. Está en todas partes y en todo momento, aunque vuestras ilusiones puedan volverse tan fuertes y complicadas que penséis que no es posible.
Hay mucha verdad en el dicho que todos habéis escuchado: “Llamad y se os abrirá; buscad y encontraréis.” Hay poco esfuerzo involucrado en encontrar este amor eterno y fluido. Simplemente lo deseáis, y está con vosotros. Puede que no lo reconozcáis, pues esperáis que suenen campanas y que vuestro cuerpo hormiguee, como si ocurriera una gran emoción. No es así; a veces lo es, pero no con frecuencia.
Siempre que deseáis el amor del infinito Creador, este está con vosotros. Si lo deseáis y pensáis pensamientos en los que lo deseáis, está con vosotros. No tenéis que preguntaros cuándo sucederá; simplemente está con vosotros. Podéis continuar con cualquier cosa que estéis haciendo y os será conocido de una forma u otra, amigos míos.
Hablamos del amor del infinito Creador. A veces se repite tanto que suena solo como palabras, pero, amigos míos, vuestro lenguaje no puede describir la inmensidad del amor disponible para vosotros. Hay muchos seres, por así decirlo, que constantemente os están proyectando amor y luz. Es casi gracioso pensar que alguien aquí se haya considerado abandonado. Es casi cómico para nosotros, porque nunca estáis realmente solos.
Terminaré este mensaje ahora, amigos míos. Os amamos muchísimo. Soy Hatonn. Adonai vasu borragus.
Soy Makai. No había hablado antes a este grupo. Soy miembro de la Confederación de Planetas al Servicio del Infinito Creador y estoy viajando hacia un nuevo puesto, y nos hemos encontrado con vuestro mensaje siendo enviado.
Nos gustaría decir que hemos disfrutado vuestras vibraciones y deseamos enviaros también nuestro amor. Somos, por así decirlo, sanadores, y os enviamos nuestro amor y luz sanadora mientras atravesamos vuestros cielos. Os dejamos, pero simplemente deseamos deciros saludos y amor. Soy Makai. Adonai.