Duda de sí mismo
4 de febrero de 2002
Pregunta del grupo: La pregunta de hoy, Q’uo, trata sobre el concepto de la duda de sí mismo en relación con el cambio y con las vibraciones aumentadas que todo el mundo parece sentir. Más estrés, más elecciones, más ansiedad en el patrón de vida. Nos gustaría que nos dieran una idea de cómo podemos lidiar con la duda de sí mismos cuando la estabilidad en la manera en que están las cosas parece mucho más cómoda. ¿Cómo podemos enfrentar el cambio al tomar decisiones en el camino espiritual?
Somos aquellos conocidos por ustedes como Q’uo, y los saludamos en el amor y en la luz del único Creador infinito, en cuyo servicio venimos a ustedes en este día. Deseamos agradecerles por formar un círculo de búsqueda, por su deseo de servir y por su deseo de conocer cada vez mejor y de manera cada vez más pura. Podemos sentir la gravedad de las preocupaciones que llevan en este día. La experiencia de la tercera densidad es siempre punzante y profunda, llena de emoción y desafío para el buscador. Pues verdaderamente el buscador despierto se encuentra entre dos mundos. No necesariamente varado o atrapado, pero ciertamente consciente de y necesitando relacionarse con mundos que parecen muy separados.
Responder a las demandas de la encarnación física, la necesidad de provisión, calor, refugio, alimento, vestimenta y todas las llamadas necesidades de la vida no es en sí mismo una tarea fácil ni simple.
La cuestión del valor está siempre presente. ¿Qué vale más, el tiempo libre o más dinero? ¿Qué vale más, la intensidad del esfuerzo o el éxito material que resulta del esfuerzo? Preguntas como estas no se responden fácilmente y, en el contexto de la vida cotidiana, parece que estas demandas de provisión y de encontrar maneras de afrontar el desafío de cada día crean más que suficientes oportunidades para cosas nuevas, nuevos experimentos, nuevas formas y nuevas direcciones.
Al mismo tiempo que este mundo de lo horizontal ocupa las tres dimensiones de sus días, existe dentro de ustedes una vida vertical que siempre busca elevarse más y profundizar más, encontrar las fuentes de inspiración dentro de las raíces de la conciencia y hallar la guía desde lo alto. Esta llega a través del deseo sincero y de la petición persistente. El conocido como R habló de sentarse en la cerca ante las decisiones, y encontramos que esto es a menudo lo más hábil que se puede hacer. No hay, hasta donde sabemos, ninguna indicación desde el punto de vista espiritual de que sea mejor moverse rápidamente que moverse lentamente.
Quizás la dirección que nos gustaría tomar hoy es hablar de algo que este instrumento ha estado reflexionando en este tiempo, y eso es la construcción del camino entre los dos mundos. Las energías de este tiempo y espacio particular para cada uno de ustedes tienen en este momento una cualidad inusualmente fuerte y generosa por la simple razón de que todo su globo se encuentra en esa área de tiempo/espacio en la que la cuarta densidad de su Tierra está entrando en nacimiento. No podemos decir cuánto durará este trabajo, pero mientras ocurre existen grandes necesidades dentro de su gente y de su planeta, grandes presiones para el cambio que son el producto de esta fase particular del trabajo planetario.
Estas cosas están afectando no solo a cada uno de ustedes de maneras sutiles, sino también a la naturaleza del tiempo y el espacio y a la naturaleza de la luz. En otras palabras, su mundo está cambiando a su alrededor. ¿Es entonces de extrañar que cada uno de ustedes sienta que este es un tiempo de cambio, que hay cierta urgencia en expresar la verdad del yo y que, para expresar mejor esta verdad, este tiempo y el siguiente, digamos, en esta próxima década, es y será un tiempo privilegiado para encontrar nuevas maneras de expresar más plenamente al yo en su corazón y en su alma?
No necesariamente de maneras grandiosas o impresionantes, sino de aquellas maneras que crean dentro del yo la sensación de completar patrones, de servir más plenamente al expresar al yo en un nivel cada vez más profundo.
Hay muchas cosas que se caen por sí solas cuando ocurre un cambio. Este instrumento estaba intentando encajar los accesorios de su antiguo escritorio en uno nuevo y descubría que muchas, muchísimas cosas no encajan. ¿Qué debería hacer ella con estos fragmentos de una vida cotidiana de trabajo, estas pequeñas cajas y montones de objetos físicos que ya no tienen un lugar? Así sucede también dentro del yo interior cuando hay un cambio en la ubicación geográfica.
El nuevo hogar del conocido como S, las posibilidades de nuevos trabajos para los conocidos como Jim y R, y ciertamente todas las posibilidades que se presentan ante este instrumento en este momento, son cosas embriagadoras, cosas que pueden volverse más grandes que los principios subyacentes que las crearon y les dieron su sustancia.
Alentaríamos a cada uno de ustedes a no distraerse pensando que los detalles externos y los desplazamientos y cambios necesarios en el mundo físico son las partes más difíciles de un cambio. Pues dentro del yo existe el equivalente a muchos escritorios antiguos con muchos compartimentos llenos de numerosos detalles que se consideran una parte importante, una parte significativa de la personalidad.
¿Qué debe empacarse y llevarse consigo, y qué debe dejarse atrás? ¿Qué sigue encajando en los cajones del yo, y qué debe abandonarse?
Estas son preguntas mucho más desafiantes que cómo hacer arreglos para una nueva situación en lo físico. Y hay mucho menos apoyo dentro de la red de relaciones en la matriz de la cultura para estos cambios internos que el apoyo que existe para los cambios externos que todas las personas comprenden y comparten.
Muchos, muchísimos, simpatizan y comprenden la naturaleza del cambio cuando se trata de un nuevo trabajo, una nueva casa, una nueva vocación, una nueva relación, una nueva tragedia o enfermedad. Todos estos cambios, buenos y malos en el sentido externo, pueden ser vistos por la mayoría de las personas como desafiantes.
Sin embargo, es más difícil encontrar apoyo cuando los cambios son internos. No existe un verdadero patrón social para el cambio interior. Las entidades que tienen la fortuna de encontrar comunidades con orientación espiritual en las que pueden expresar su preocupación por las necesidades de otros se encuentran quizá en la posición más favorecida para expresar apoyo y aliento a aquellos con quienes entran en contacto.
En el curso normal de una vida, compartiendo en el lugar de trabajo y hablando en la superficie de las cosas, qué poco apoyo y aliento verdaderos existen para masticar los detalles, dar vueltas a la situación, buscar encontrar aquellos elementos del rompecabezas que son las claves para encajar todas las demás piezas, todos los colores y lo nuevo dentro de un nuevo patrón.
¡Y cuán laberíntico y difícil es a veces ver un nuevo patrón! De hecho, a veces es imposible incluso para los mejores seres humanos en tercera densidad, y no los alentaríamos a ser duros consigo mismos cuando tropiezan.
Pues las partes externas del cambio ya son lo suficientemente difíciles, y luego esos rincones inexplorados del yo que están siendo dejados atrás en el nuevo cambio se encuentran en un nivel de dificultad que es casi imposible de expresar. Sin embargo, cada uno de los que escucha puede recordar en su vida, una y otra vez, aquellos tiempos de soledad y aislamiento cuando la vida exterior era tranquila y, sin embargo, la vida interior estaba llena de tumulto.
No es que no haya bálsamo para aquellas personas de corazón dolorido que atraviesan el cambio, porque sí lo hay. Hay bálsamo infinito, compasión infinita, asistencia infinita. El desafío está en volverse lo suficientemente quieto como para recibir.
Pues el yo está acostumbrado a la lucha: a respirar, a bombear sangre, a preparar los alimentos, a mantener las cosas en orden y avanzar. El entrenamiento de la tercera densidad es hacer, actuar, enfrentar y resolver todos los problemas que llegan.
Así que no teman a esos tiempos de cambio, sino sepan que entonces es el momento de volverse hacia el silencio con una comprensión especial de la importancia de este descanso para su alma.
Existe la necesidad de hacer una pausa total, un desligarse de los detalles, de los lodazales y enredos del esfuerzo, de la relación y del beneficio, de vez en cuando durante el día. Qué precioso es simplemente poder detenerse, descansar y llamar a la puerta de su propio corazón, esperando, aguardando el momento en que la llave gira porque la mente finalmente está en silencio y esa puerta se abre de golpe hacia ese lugar sagrado donde el Creador aguarda.
Hay un templo atemporal hecho de silencio, arqueado con belleza, coronado con esperanza, fundado en la fe simple de que todo está bien. Es una sala amplia, muy amplia, este santo de los santos interior. Es un maravilloso fragmento de cielo, un pequeño lugar de Edén donde no hay nada tosco, nada imperfecto, donde nunca hay cambio alguno porque todo es verdaderamente uno.
Quizá una clave que desearíamos compartir con ustedes al pensar en el cambio es abstenerse de concebirlo como una dialéctica, pues eso simplemente perpetúa la dualidad. Aunque la suya es la densidad de la elección, también existe un nivel en el cual todo es uno. Y cada elección que se hace se ve mucho mejor servida por un tiempo preparatorio pasado en el silencio unitario y sin ataduras de su propio corazón, practicando la presencia del infinito Creador y permitiendo que las preguntas en su corazón simplemente sean, de modo que ustedes y el Creador y las preguntas con las que llegan descansen, todos juntos, amados y amorosos, el Creador conocido por lo creado, lo creado conocido por el Creador.
Cada vez que entren en este espacio, háganlo con las manos vacías, pues no saben qué dones les traerá el silencio. No saben qué bestias, aves, vientos y climas pueden responder y venir a traerles mensajes, otorgando elocuencia al silencio e indicios a los sabios.
Cuando no tengan la oportunidad de practicar el silencio de una manera formal, los alentamos a buscar los caminos de la naturaleza y a entrar en la creación de las cosas naturales siempre que sea posible, pues allí, en ese mundo, ustedes son una parte armoniosa y amada del todo. Allí, en ese universo, la luz es confiable. La vida y la muerte son igualmente abrazadas y todo florece y se inclina ante el viento, el clima y las estaciones. Tales estaciones existen también, en varias capas, dentro de la envoltura de la personalidad, dentro de la vida experimentada por esa envoltura de la personalidad dentro de la encarnación.
Es ciertamente algo útil mirar hacia atrás y ver la forma de las espirales anteriores de aprendizaje, pues el pasado puede informarles acerca de ustedes mismos. La memoria puede decirles dónde han estado sus fortalezas y debilidades en el pasado. Ciertamente, esa memoria no sirve para crear nuevas soluciones a los problemas del pasado ni direcciones creativas para aquellos patrones del pasado que se sienten como incorrectos.
Es difícil separar el glamour de la manera en que las cosas parecen ser de la simplicidad que yace debajo del detalle, el patrón que yace debajo del caos. El conocido como Jim estaba diciendo que, a partir de un par de instancias de caos completo y de dejar caer cosas y aparentemente perder el patrón, algunos elementos que habían sido buscados durante algún tiempo fueron encontrados. El patrón fue restaurado a pesar de sí mismo, casi. Y a menudo esta extraña y arbitraria secuencia de acontecimientos producirá nuevos dones, nuevos patrones, nuevos comienzos, aparentemente casi por accidente o a pesar de uno mismo.
Desearíamos poder extendernos desde nuestra posición hacia su mundo y organizar los detalles de su encarnación de modo que las preocupaciones que están en su mente no estuvieran allí. Pues simpatizamos profundamente con la a veces formidable cantidad de dificultad que rodea las decisiones clave dentro del patrón de la vida. Sin embargo, no tenemos manera de entrar en su patrón para suavizar las espirales de su aprendizaje y su crecimiento.
Solo podemos decirles que cuanto más descansen en la confianza y la fe, más espacio le dan a la coincidencia para trabajar a su favor. Cuanto más fuerte sea su creencia de que todo está bien, más rápidamente los patrones se suavizarán y revelarán que, en efecto, todo está bien. Y, a la inversa, cuanto más se enfoque un miedo, más ese miedo se vuelve real, hasta el punto en que, como cada uno de ustedes ha visto en el pasado, esta profecía autocumplida ocurre y aquello que más se teme llega a ser, porque ha sido el foco de energía dentro del yo, y ha creado su propio vórtice y ha comenzado a extender sus garras en su vida.
Cuando sientan esas contracciones de miedo que rodean un cambio propuesto, les pedimos que honren esos sentimientos, que no los eviten ni los reemplacen con afirmaciones, sino que los abracen, que descansen con ellos, que permitan que el proceso de equilibrio se desarrolle dentro de ustedes de modo que sus tensiones corran dulces y verdaderas y todo aquello que es catalizador para ustedes sea permitido pasar a través de las membranas, por así decirlo, de sus deseos y emociones y procesos.
No los esquiven ni los empujen por debajo del nivel de la conciencia, sino encuentren tiempo para ellos. Encuentren tiempo para sentarse con ellos como si fueran sus propios hijos que estuvieran preocupados y angustiados. Quizá incluso hablarles en voz alta pueda ser útil.
Lo único que es seguro es que los miedos no desaparecen a causa de la represión ni porque conscientemente se aparte un miedo y se empuje una fe que no se siente desde adentro hacia afuera, sino que se toma desde afuera hacia adentro. Hay fe dentro de ustedes. No es algo que tengan que fingir. Pero esa fe comienza honrando y respetando los propios sentimientos de duda e incredulidad.
La sanación de la duda está en el equilibrio, y ese equilibrio a veces tarda en llegar, por lo que les pedimos que sean pacientes consigo mismos. Permitan que el tiempo pase. Permitan que el destino ruede. Permitan que el aullido del lobo, el graznido de los gansos, el lamento del viento y el embate de la lluvia les traigan aquellos elementos que solo el tiempo puede traer; permitan que esas energías se muevan a través de ustedes con solo el tiempo para lograr ese movimiento.
Es cierto que una nueva era ha nacido y que su planeta, en este tiempo, está en labor con este nuevo mundo. Y así también ustedes están en labor dentro de sí mismos, dando a luz a una entidad nueva y, con esperanza, más orientada espiritualmente, encontrando maneras, a medida que toman decisiones, de volverse más reales. ¿Cómo forjan un camino entre lo cotidiano de ganarse la vida y la cuarta densidad del amor dado y recibido incondicionalmente? Cada uno de ustedes tiene parte de la respuesta a eso, pues cada uno está ahora trabajando en pavimentar ese camino con sus pensamientos, con su fe y con sus dudas.
Como siempre, estamos con ustedes; nosotros y muchos otros nos alegramos de unirnos a ustedes en sus meditaciones para fortalecerlas. Es nuestro privilegio y placer encontrar maneras de traerles sueños y “pensamientos sueltos” y coincidencias, y esta no es solo nuestra práctica. Muchos de aquellos que están dentro de los planos internos de su planeta y que desean ayudarles encontrarán maneras de comunicarse respecto de aquellas cosas por las cuales ustedes están preocupados. Mantengan abiertos los oídos y los ojos y contemplen esas pequeñas bellezas y bendiciones que cada día trae.
En este momento quisiéramos preguntar si hay alguna pregunta que alguno de los presentes desee hacer, algún seguimiento a esta pregunta, o cualquier otra pregunta. ¿Hay alguna pregunta en este momento?
Encontramos que cuando el conocido como Jim dejó de responder las preguntas por nosotros, las preguntas se agotaron. Por lo tanto, concluiremos nuestro discurso a través de este instrumento, nuestro “pequeño sermón cósmico”, como diría este instrumento, diciendo qué privilegio y qué bendición es hablar con cada uno de ustedes y, como siempre, pidiendo que cada uno de ustedes escuche lo que tenemos que decir con un ojo, o un oído, crítico, tomando aquellas cosas que les parezcan buenas y dejando el resto atrás.
Cómo desearíamos poder expresarles la naturaleza semejante a una gema de los procesos de sufrimiento y cambio por los que pasan, cómo vemos el trabajo de templado y recocido que se está realizando dentro de cada uno de ustedes a través de los excelentes procesos de catalizador y experiencia dentro de su densidad. Verdaderamente, todo está bien y cada uno de ustedes está en curso. Que les vaya bien. Que sean audaces. Y que sean alegres.
Los dejamos en el amor y en la luz del único e infinito Creador. Gracias por el privilegio, en este momento, de hablar. Somos aquellos conocidos por ustedes como el principio de Q’uo. Adonai. Adonai vasu borragus.
1. Carla: Jim, un hombre humilde, estaba preocupado de que su canalización no fuera digna, y se abstuvo de canalizar preguntas y respuestas en este día. Después de este comentario del grupo Q’uo, decidió que quizá su canal también era necesario. ¡Gracias sean dadas al Creador!
2. Una frase del libro de Brad Steiger, El Fuego Divino.
3. Este saludo a menudo suscita preguntas de los lectores. Creo que es tanto un saludo como una despedida, y significa, de manera aproximada, “Saludos en el Creador, queridos hermanos y hermanas”. George Hunt Williamson era de la opinión de que el idioma del cual proviene era el de Maldek, llamado Solex Mal.