Confederación

23 de Mayo de 1974

Soy Hatonn. Los saludo, amigos míos, en el amor y la luz de nuestro infinito Creador. Es un gran privilegio hablar con este grupo esta noche, así como lo es cada vez que se reúnen. Nosotros, de la Confederación, como hemos declarado muchas veces antes, estamos aquí para servirles cada vez que ustedes se disponen a recibir nuestro servicio. Siempre es un gran privilegio hablar con quienes buscan. La búsqueda, amigos míos, ocurre de muchas y variadas maneras. Lo importante es la búsqueda, no su definición ni su apariencia. Cuando una persona comienza a buscar, encontrará. Lo que encontrará parecerá ser diferente en relación con otros que también buscan, en muchos casos. Sin embargo, solo parecerá diferente, pues en realidad estarán encontrando lo mismo. Porque, amigos míos, en verdad solo hay una cosa que encontrar, y esa es el amor y la comprensión de nuestro Creador.

Esta noche, cuando asistan a la reunión que están planeando, escucharán palabras pronunciadas por otro buscador. Estas palabras serán comprendidas por algunos que las escuchen y no serán comprendidas por otros. Y sin embargo, esto es siempre así en su planeta. No importa, sin embargo, si son comprendidas o no, pues el aspecto mucho más importante es que aquellos que vinieron a escuchar lo hicieron porque estaban buscando comprensión. Y esta acción en sí misma es mucho más importante que la comprensión intelectual que intentan encontrar.

Nosotros, de la Confederación de Planetas al Servicio del Infinito Creador, les hemos hablado muchas veces sobre el valor de la meditación. Esto, amigos míos, es de suma importancia, ya que no los conduce a una comprensión intelectual, sino a una comprensión espiritual. Es, podría decirse, de un valor solo transitorio como indicador de sus intentos de buscar. Esta comprensión intelectual, que es buscada y encontrada por muchos de los que habitan su planeta, es una señal de su progreso en el camino hacia una comprensión espiritual total. En sí misma no tiene un valor real, pues lo que encuentran en estos esfuerzos por comprender dentro de los límites de su ilusión y dentro de los límites de su mente intelectual es tan, tan limitado que carece de un valor práctico real.

No deseamos afirmar que este tipo de esfuerzo sea totalmente inútil y no deba practicarse, pues algún beneficio se obtiene en el intento de buscar. Pero, amigos míos, sí decimos que en su búsqueda es mucho más importante que realicen la verdad de la creación del Padre por medio de un método mucho más directo, un método que no esté relegado a los sesgos del intelecto: una comprensión directa y sencilla, a través de la meditación, del amor total del Creador de todos nosotros.

Esto, amigos míos, es todo lo que es necesario: simplemente conozcan este amor y refléjenlo. Conózcanlo de manera total. No intenten comprenderlo; abrácenlo a través de la meditación. Y luego deben reflejarlo en su existencia diaria.

He estado utilizando a este instrumento con rapidez, pues él deseaba velocidad en la comunicación, sabiendo que el tiempo disponible era corto. Esto, en algunos casos, reduce la claridad del contacto del instrumento. Sin embargo, este contacto estuvo dentro de un rango satisfactorio para la comprensión. Dejaré a este instrumento en este momento. Yo soy Hatonn.

Yo soy Hatonn. Estoy una vez más con este instrumento. Lamento la interrupción. Continuaremos.

Estábamos hablándoles sobre el valor del conocimiento y la comprensión intelectual. Amigos míos, no hay comprensión dentro del intelecto. La comprensión que buscan solo puede encontrarse dentro de una mente mucho, mucho mayor que aquella que ustedes comprenden con su mente intelectual actual. Hay una manera muy simple de llegar a la comprensión que buscan. Esta manera tan simple es también la mejor manera. Es a través del proceso de la meditación. Les hemos dicho esto muchas, muchas veces, y esto es verdad. Mediten y se hará evidente que esta es la comprensión que buscan.

No existe un sistema de ordenamiento de palabras en su lenguaje actual que pueda definir adecuadamente la creación dentro de su creación. No hay un sistema de palabras que pueda decir lo que alcanzarán a través del simple proceso de la meditación. Es comprensible que a veces parezca que este proceso no es fructífero. Amigos míos, este es el único proceso verdaderamente fructífero en el que participan. Dediquen todo el tiempo que puedan a ponerse en contacto con la verdad a través de la meditación. Sabemos que esto es lo que desean. Si no lo supiéramos, no les daríamos esta información.

Los dejaremos en este momento. Adonai, amigos míos. Adonai vasu.